Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
viernes, 5 de febrero de 2010

Volverán

Los Archivos Secretos siguen dándonos sorpresas y hoy me he encontrado esto que iba a publicar a principio de curso. Al parecer me faltó un poquito de inspiración y dejé la última estrofa inconclusa, pero ahora al releerlo me ha hecho gracia y he decidido rematarlo y dejároslo aquí.

Volverán las lecciones matutinas
en tu cabeza de nuevo a resonar
y, otra vez, soñarás con ventanales
de luz a rebosar;
pero aquellas mañanas soleadas,
de frescura y de brisa al pasear,
aquellas en que te apetecen churros,
esas… ¡no las verás!

Volverán los exámenes malditos
en tu almanaque los días a colorear,
y otra vez a la tarde, aun más penosa,
tu siesta amargarán;
pero aquellas de quien está en Rocío
cuyas notas nos han hecho temblar,
y caernos de culo para atrás,
esas… ¡no volverán!

Y vendrán de un Galán a tus oídos
las palabras hirientes a sonar;
tu corazón en un profundo sueño
tal vez se sumirá;
pero cantando, brincando y sonriendo,
como nosotras solemos estudiar,
cocacola y patatas en la mesa… prepárate:
¡esas también regresarán!

Y VOLVIERON

Que Bécquer me perdone.
jueves, 24 de diciembre de 2009

El huracán

Érase una vez, hace mucho, mucho tiempo, en un momento importante de último año de algo, como ahora lo es este, en que había que apretarse las tuercas aunque costase trabajo, alguien puso en mis manos unos versos acertados para inspirarme un poco de aliento. Desde entonces los he guardado y releído muchas veces y he esperado la ocasión de compartirlos. Así que, salvando la primera parte, que me he tomado la libertad de omitir, ahí os dejo con la esencia del poema Si a vuestra vida un día llegase el huracán. Porque sé de algunos que ya estamos inmersos en él...

[...]

Sólo quiero, por eso,
deciros lo que habréis de recordar:
recordar y salvad vuestra quietud;
si en el norte, a la sombra del tembloroso álamo,
si en el sur, en la brisa del naranjo;
recordad cómo pasa el huracán
por el junco, y el junco no se inmuta,
y el junco no padece.
Porque el junco es flexible.

Esperad y sembrad
como siembra el viento las estrellas,
pues llegará el otoño de los frutos.
Si mantenéis en calma la mirada,
si aun en la luz sois claros,
sed muy flexibles, respirad con paz
como la luz respira.
Ni el junco, ni el aroma, ni la luz,
se quiebran.

Si a vuestra vida un día llegase el huracán,
si hoy llegó el huracán a vuestras vidas,
respirad en su furia con quietud, hondamente,
y esperad.
Ahora, más que nunca,
sed flexibles,
sed junco, aroma, luz.

Antonio Colinas.


Y con esto, desearos una muy feliz Navidad.
martes, 20 de octubre de 2009

Los días nublados


Los días nublados me gusta subirme al tejado. Allí me reúno con gatos, gorriones y algún que otro pato que esté de viaje y echamos el rato.

Misifú me cuenta las riñas nocturnas de gatos borrachos por faldas gatunas.

Ay, los días nublados, qué a gusto se está aquí tirada bajo el cielo emborregado, guardando historias pasadas debajo de la teja rota de mi tejado.

No me da miedo de la tormenta, no me da miedo, yo voy por mi cuenta y si me cae un rayo, pues que me caiga, que yo aquí me quedo, frita o a la plancha. Total, anda que no se está bien encima de mi casa.

Y no creas que me aburro ¡Que no todos los días es fácil ver por el cielo trotar un burro que, cual renacuajo, metamorfosea y se transforma en grajo! Y hablando de grajos, ya estoy viendo alguno volando muy bajo, empieza a hacer un frío... joper, ¡del carajo! Qué queréis que os diga, gatos, gorriones, patinos y hormigas... ¡y el escarabajo!, ahí os quedáis todos, yo me voy p'abajo.
viernes, 11 de septiembre de 2009

Es muy difícil

Es muy difícil
ser
como quien es para mis padres
y mis tías,
como quien es para caminar
por las aceras
con piel de señorita
y de estudiante
que se marchita la tarde
recogiendo la vida
que le dan los textos
y las antologías,
con piel de virgen mansa
del silencio de tinta
que me exigen las aulas,
sabiendo que mi corazón
se ha quedado en la esquina
rezagado y perdido,
grillo irreverente y harto
que lame el violento dibujo
de este mundo
hasta desvanecerse y achicarse,
grito de tormenta
pálido y dormido.

Ana Istarú.
La estación de fiebre y otros amaneceres.

Yo simplemente añadiré: Francamente, es difícil.
lunes, 27 de julio de 2009

Para lo que dan las "Noches de verano" (entre otras cosas...)

No diré nada nuevo si sentencio que la poesía es una de las cosas más hermosas del mundo. Cierto es que a veces cuesta leerla, supongo que porque puede expresar sentimientos tan íntimos que si el que la lee no ha vivido algo parecido, de modo que se sienta identificado con el tema en cuestión, no alcanza a comprender. Las hay puedes leerlas cien veces, que siempre descubrirás algo nuevo. Pues sí, son complejas, son profundas... otras más sencillas, libres de retórica alguna, desnudas.

Resulta que últimamente, mi inseparable, fiel y sabia amiga... Internet, ha vuelto a poner en mi vida un secreto más de la poesía: el placer de escucharla. En Youtube hay montones de poesías que la gente recita, graba y sube y, os lo aseguro, es un auténtico placer (sobre todo para los que están tan perros como yo por estas fechas y no tienen ganas de leer).

Y cómo no, todo esto me dio una idea que lógicamente ya os estaréis imaginando... No digo más, sólo que espero que os guste y que a partir de ahora cuando vuelvan las partes por el todo (pasado agosto), no sólo podréis pedir canciones, sino también poesías.



PD1: por si alguien más, como yo, se pregunta qué significa "evónimo", es un tipo de arbusto.

PD2: lo hago regular, rozando o quizás sobrepasando gravemente los límites de la pedantería... (Quién ha pensado "como siempre!"??? jaja) En cualquier caso os pido sinceridad!

Un abrazo amigos

martes, 5 de mayo de 2009

Más festín primaveral

Los sevillanos resacosos... yo echando de menos los caminos extremeños. Tendré que soñarlos pues.


YO VOY SOÑANDO CAMINOS

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
—La tarde cayendo está—.
«En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día,
ya no siento el corazón.»

Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir:
«Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazòn clavada.»

Cantares,
Antonio Machado.

Yo voy soñando caminos... y la flor de la jara no puede faltar en ellos.

Paisajes de la dehesa extremeña... quién pudiera estar todo el día contemplándolos, aunque fuese rumiando como una vaca que pace tranquila en una tarde cualquiera...

El verde se funde con el azul del cielo, lleno de nubes de algodón...

Y del cielo al suelo, que también se adorna con colores blancos que contrastan con la hierba... mmm, qué bien huelen.

En el límite entre cercas y caminos, paredes de piedra y verdes chumberas, qué ricos los higos chumbos (cuando te los dan pelados...), qué sabrosos.

De pronto veo una hermosa flor de madreselva que se enreda entre las ramas de una encina. Esta sí que huele bien y es tan bonita!

Pero no creáis que eso el lo único que me encuentro, que vaya sorpresa la mía cuando de repente ven mis ojos semejante criatura de la naturaleza! Al principio creí que se trataba de un dinosaurio.. pero no, era un avestruz. La foto no está muy bien, pero no sabéis en los viricutales (palabra que no se encuentra en el diccionaro y no sé si ponerla con v o con b... se la habrá inventado mi padre?) que me tuve que meter para hacerla bajo los ladridos amenazantes de un mastín gigantesco... y encima el avestruz salió corriendo y no pude repetir!

Y ya se va acabando el paseo... no es su mejor perspectiva, pero me alegra ver ya mi pueblito porque me duelen los pies. Temprano para la puesta de sol, regresé sin pillar la instantánea, pero bueno, otro día será, que por hoy ya hemos tenido bastante :)


A FREGENAL DE LA SIERRA EN LA AUSENCIA

Cuando yo esté lejos de ti, pueblo mío,
y en tu campo nazcan multitud de flores
que por las mañanas adorne el rocío,
cantaré entusiasta mis puros amores.

Cuando ya mis ojos no puedan mirarte,
Fregenal ilustre de castillo ingente,
cuando recrearme no pueda en el arte
de tus viejos templos reverentemente

Cuando las cigüeñas surquen los espacios
y canten alegres miles golondrinas
sobre las cornisas de antiguos palacios
y la Primavera brille en tus colinas;

con emoción honda cogeré la pluma
y al salir la aurora, temblando mis dedos,
cantaré tus campos de belleza suma,
encinas y olivos, jaras y robledos.

Destinos para una vida,
Eugenio Carretero Hermoso.

domingo, 29 de marzo de 2009

Rincón de Magia crepuscular

Voy a interrumpir la historia de los dos hermanos a medio criar para enseñaros un rinconcito del universo con un encanto especial y que no viene en las guías campsa ni en los archivos del google maps.
A medio camino entre Fregenal e Higuera la Real (a medio camino aunque dando un pequeño rodeo...), pasando el cruce en dirección Oliva, llegaréis a un bonito lugar conocido por el gran pilón en que podréis saciar vuestra sed, la fuente de "La Pitera".


Rodeada de campo y perdida entre los terrenos de dos humildes pueblos de la austera Extremadura ¿Acaso estaría entre la lista de monumentos que visitaría un turista?

De su historia yo no sé más de lo que cualquiera puede suponer, que se trata de un lugar donde personas y animales podían pararse a beber en sus largos viajes a pie.

Y parece un lugar corriente, donde nunca pasa nada especial, donde el tiempo transcurre mientras los pájaros cantan, mientras los escarabajos peloteros hacen rodar tranquilos sus bolas de excremento y los grillos hacen cri cri... y poco más. Sin embargo, llegado el atardecer...

El sol se pone en el horizonte y el ambiente se vuelve entre naranja y rojo y parece que el tiempo se para, ¡pero no!, porque sabes que durará poco, que sólo son unos minutos, pero qué minutos, qué intensos, qué hermosos, qué pena que dure tan poco! Si casi no quieres pararte a sacar una foto! Y, por si fuera poco, la sensación de la imagen del ocaso se engrandece con el suave rumor de las aguas que caen sin cesar...

No seguiréis creyendo que es un lugar corriente, no? Y pensar que este fenómeno se da cada día en miles de lugares perdidos del mundo (qué digo en miles, en todos!), en sitios que no podemos ni imaginar, en taaantos rincones mágicos, mientras nosotros seguimos con nuestras vidas en un extraño más allá que ya apenas si valora las puestas de sol! Esas que el Principito se tragaba de cuarenta en cuarenta cuando le entraba la depre...

Me despido con un poema de Jorge Luis Borges al Atardecer:

Siempre es conmovedor el ocaso
por indigente o charro que sea,
pero más conmovedor todavía
es aquel brillo desesperado y final
que herrumbra la llanura
cuando el sol último se ha hundido.
Nos duele sostener esa luz tirante y distinta,
esa alucinación que impone al espacio
el unánime miedo a la sombra
y que cesa de golpe
cuando notamos su falsía,
como cesan los sueños
cuando sabemos que soñamos.

PD: Abro con esto una nueva sección cuya etiqueta será Puestas de sol y os anuncio que en la próxima os presentaré a Leo, un gran perro que no pudo acompañarnos en esta ocasión pero al que no le gusta perderse una!

miércoles, 21 de enero de 2009

Poema absurdo.

El otro día, en clase, dos amigas y seguidoras de este blog escribieron en mi libreta una serie de palabras (a cada cual más disparatada) y me retaron a escribir con ellas una poesía en cinco minutos. El resultado final fue un churro que no voy a plasmar aquí pero, que conste, que superé la prueba (aunque me pasara del tiempo establecido).

El intento de poesía que leeréis a continuación lo he encontrado escrito en una libreta que utilizaba en segundo de carrera... así estudiaba yo fisiología... no me lo tengáis en cuenta, es que cuando no te estás enterando de la mitad de lo que te estudias el resultado puede ser este... :P

Me siento agotada.
Y me dicen,
-¿Por qué?
Saturada
-¿Por qué?
Agobiada
-¿Por qué?
Incomprendida.

¿Que por qué?
Porque ya no cabe nada,
ni una simple palabrita
cero, ya te digo, nada,
dentro de mi cabecita.

Yo por mí la entendería,
pero no doy más de mí,
maldita fisiología,
la mía y la del libro, sí.

De verdad, ya no comprendo
qué hace ahí la acetilcolina,
¿cómo puede dar pa tanto
cosita tan chiquinina?

Creo que no es el profesor,
aunque no me cae simpático,
el que hace que no me entere
de qué va el parasimpático.

Resulta que cuando subo
por las nubes la presión
el que cae bien va de culo
y afloja la contracción.

Quitamos los receptores
alfa-1 no sé qué,
bajamos las resistencias
por lo de antes también.

Por su parte el otro nervio,
también sobre el corazón
disminuye la frecuencia
y con ello la presión.

En fin, que no hay quien se entere,
que es un lío, lo digo yo,
así que me voy a dormir,
mañana será otro día
y lo entenderé mejor.


sábado, 13 de diciembre de 2008

Libro de Poemas.

Versos que impactan, que hacen pensar, bien o mal pero, al fin y al cabo, pensar. ¿Quién a veces no ha tenido este sentimiento? Hay que ser valiente para escribir esto en tiempos revueltos.

PRÓLOGO

Mi corazón está aquí,
Dios mío,
hunde tu cetro en él, Señor.
Es un membrillo
demasiado otoñal
y está podrido.
Arranca los esqueletos
de los gavilanes líricos
que tanto, tanto lo hirieron,
y si acaso tienes pico
móndale su corteza
de hastío.

Mas si no quieres hacerlo,
me da lo mismo,
guárdate tu cielo azul,
que es tan aburrido,
el rigodón de los astros.
Y tu infinito,
que yo pediré prestado
el corazón a un amigo.
Un corazón con arroyos
y pinos,
y un ruiseñor de hierro
que resista
el martillo
de los siglos.

Además, Satanás me quiere mucho,
fue compañero mío
en un examen de
lujuria, y el pícaro
buscará a Margarita,
me lo tiene ofrecido.
Margarita morena,
sobre un fondo de viejos olivos,
con dos trenzas de noche
de estío,
para que yo desgarre
sus muslos limpios.
Y entonces, ¡oh Señor!,
seré tan rico
o más que tú,
porque el vacío
no puede compararse
al vino
con que Satán obsequia
a sus buenos amigos.
Licor hecho con llanto.
¡Qué más da!
Es lo mismo
que tu licor compuesto
de trinos.

Dime, Señor,
¡Dios mío!
¿Nos hundes en la sombra
del abismo?
¿Somos pájaros ciegos
sin nidos?

La luz se va apagando. ¿Y el aceite divino?
Las olas agonizan.
¿Has querido
jugar como si fuéramos
soldaditos?
Dime, Señor, ¡Dios mío!
¿No llega el dolor nuestro
a tus oídos?
¿No han hecho las blasfemias
Babeles sin ladrillos
para herirte, o te gustan
los gritos?
¿Estas sordo? ¿Estás ciego?
¿O eres bizco
de espíritu
y ves el alma humana
con tonos invertidos?
¡Oh Señor soñoliento!
¡Mira mi corazón
frío
como un membrillo
demasiado otoñal
que está podrido!
Si tu luz va a llegar,
abre los ojos vivos;
pero si continúas
dormido,ven,
Satanás errante,
sangriento peregrino,
ponme la Margarita
morena en los olivos
con las trenzas de noche
de estío,
que yo sabré encenderle
sus ojos pensativos
con mis besos manchados
de lirios.
Y oiré una tarde ciega
mi ¡Enrique! ¡Enrique!,
lírico,
mientras todos mis sueños
se llenan de rocío.
Aquí, Señor, te dejo
mi corazón antiguo,
voy a pedir prestado
otro nuevo a un amigo.
Corazón con arroyos
y pinos,
corazón sin culebras
ni lirios.
Robusto, con la gracia
de un joven campesino
que atraviesa de un salto
el río.


miércoles, 25 de junio de 2008

HUMILDE POESÍA A MI GUITARRA :))


¡Qué bien suena!
Si pudiérais escucharla...
pues no podré describiros
tan sólo con mis palabras
el delicado sonido
que sale de mi guitarra.

Cuando pulso con mis dedos
sus finas cuerdas doradas
siento que toco la paz
y de ella lleno mi alma.

Puedo olvidarme de todo,
del enfado, del suspenso,
del amor que no me llama.
Sólo tengo que cogerla
y suave acariciarla.

Días enteros pasaría,
tardes, noches sin dormir,
alimentada tan sólo
por su alegre melodía.

¡Qué me quiten lo que quieran
a excepción de la poesía!
¡¡Qué me quiten lo que quieran
menos la guitarra mía!!

*Imagen: El hombre de la guitarra (Picasso)
| Top ↑ |