martes, 4 de noviembre de 2008

El baile.

La luna creciente cuelga del cielo sin iluminar apenas, cediendo por esta noche todo el protagonismo al brillo de las estrellas. Mientras, descansa a lo largo de toda su curvatura, tumbada a modo de columpio, decolorada y mustia, tal vez porque desde allí arriba lo ve todo.
El viento sopla fuerte y silba al chocar contra mi cara, los búhos me miran escondidos, los murciélagos revolotean invisibles y por mi cuerpo corre entonces un escalofrío y mi alma se estremece por el miedo.
Pero me hago fuerte y venzo todos los temores porque, aunque esté sola en esta noche triste y fría del otoño, perdida en este bosque donde vine a refugiarme de los hombres, reconozco que entre estos árboles deshojados que parecen mecerse mientras duermen, he encontrado la paz. Entre sus cuerpos se cuela ese soplo que no cesa, que me trae aroma a mar, a tierra fresca, a pastos y que aspiro sin saciarme mientras camino sin rumbo por estos parajes.
A mis pasos van crujiendo los ramajos y hojas secas. Siento en las plantas de los pies el impulso nervioso de la tierra, la corriente natural que circula en el subsuelo, por donde fluye vida que no vemos, igual que fluye la sangre y se transmite la corriente por dentro de nuestro cuerpo. Cierro los ojos y me dejo llevar por el encanto. Mi pelo vuela, se despeina, se me enreda y de pronto mis manos, sin recibir orden alguna de mi cerebro, ellas solas, por su cuenta, sin saber yo bien lo que están haciendo, empiezan a dar palmas.
Yo no sé, no entiendo qué es lo que pasa. En un segundo mi ser cambia. El silbido del viento es ahora una voz desgarrada que entona en buen flamenco, del profundo, del que lleva sentimiento y los crujidos a mis pies son los acordes de la fiel guitarra acompañante. De los árboles dormidos caen hojas que se apiñan girando para formar remolinos que ascienden desde el suelo y hacen ondas con mi falda recordándome los volantes de aquel traje…
Mis brazos van subiendo lentamente y mis manos van dibujando espirales en el aire que permanecen flotando como hilillos de humo que envuelven mi cuerpo mientras bailo. Suavidad, gracia, ternura… vienen de la música, entran en mi cuerpo, directamente hacia el alma, y salen por las yemas de mis dedos, por mi cintura y por mi pelo, tal vez para subir después al cielo y consolar allí a los muertos que nos miran preocupados.
Ha empezado a llover, pero no importa. La lluvia toca ahora por mí las castañuelas, a la vez que mis dedos con brío emiten chasquidos acompasados al son de esta naturaleza salvaje que emborracha hasta la más ínfima de mis células, que me trastorna y me fascina. Inspiro profundamente, el cuerpo firme, brazos arriba, la cara alta y los ojos cerrados… ah, qué bueno el aroma a tierra mojada. Luego suelto el aire poquito a poco y sigo mi baile.
Me mojo. El pelo, la ropa, la cara. Da gusto sentirse libre, fuera de la vida ciudadana. Libre de noticias que entristezcan y confundan mi alma, libre de violencia, de ira, de rabia. Libre de ataduras que no sean de las sagradas. Libre de todo, hasta de mí misma. Libre casi para tirar piedras…
Abro los ojos y miro al cielo. Las nubes han tapado las estrellas. Cierro los ojos de nuevo. Me emociono sin motivo y entonces me doy cuenta de que estoy actuando como una excéntrica fantasiosa, que estoy loca, sí, y de remate. Dejo caer los brazos y me fundo con el agua dejando así caer también mi cuerpo.
Tirada en el suelo, empapada y derrumbada, lloro mientras se encharca mi alma. Por qué, por qué tengo que volver a casa.
Luna, tú que estás ahí tan a gusto, no me mires con esa cara. ¿Acaso no has sentido el extraño sortilegio que me ha envuelto unos minutos poseyendo mi cuerpo y mi alma? ¿Ni el dolor ni el sufrimiento que salían de esa garganta, ni ese lamento asfixiado que salía de la guitarra? ¿Era el grito de la tierra? ¿El del cielo? ¿De quién era? Tal vez fuese el de una joven que cantaba alguna pena, o el de un hombre solitario, o el de una gitana muerta, o el de mi alma… O el de la tuya, Luna, o el de la tuya, quizá porque desde allí arriba lo ves todo.
Cántame otra canción, Luna, y bailamos las dos juntas con el traje de hojas secas. Ya he pensado que esta noche no me iré a dormir a casa…

8 que dejaron huella:

Clarividencias dijo...

Te he imaginado en ese bosque cantando flamenco.Tú y tu pelo al viento frío del otoño...Suena la guitarra.

Ambar dijo...

Hola!!
Pues la verdad...¡¡no te puedo imaginar porque no teconocco!!jajajaja pero bueno si dejo volar mi imaginación... quizas si que te veo en medio del bosque, esa noche tormentosa... bueno pues en cuanto al texto creo que esta bastante bien... desde luego te sabes expresar muy bien...sigue así!
Besikos muxox!!
Ámbar

Almendra Puck dijo...

Jeje, Clarividencias y Ámbar, podéis imaginarme como queráis, pero nunca nos lo imaginaremos igual! Podéis imaginaros a vosotras mismas! Y es que la imaginación es lo mejor que existe en nuestros coquitos pensantes. Un beso a las dos.
PD: como veréis he cambiado mi foto de perfil... al fin doy la cara! jejeje. así quien no me conozca personalmente podrá ponerme unos ojos y una boca y una nariz... y una guitarra xDD

Charada dijo...

oh!!!has descubierto a tu alter ego!!!!!jo, aunque me guste ser la prota absoluta de tus historias/cuentos me gustas más cuando escribes asi!!!

Almendra Puck dijo...

Charada, no siempre puede una darlo todo! Mi alter ego unas veces viene, otras veces va... uff, no sabes cómo me confunde :P

Charada dijo...

odio que me contestes por aqui!!!!si es que en verdad lo haces por subirte las visitas!!! ;-)

Almendra Puck dijo...

La verdad es que lo hago porque me parece más lógico, xq una contestación en tu blog a algo q pone aquí no tiene mucho sentido, sobre todo cuando regresas sobre una entrada pasada, lo bonito es ver el hilo de comentarios en la propia entrada. No obstante, si tu quieres te contesto en tu blog, en el tuenti o te mando un sms, q xa eso eres mi charada favorita :)
PD: lo de q suben los comentarios tb cuenta, te sube el ánimo bloggero!! jijijiji. ya verás, pruébalo!! :P

Charada dijo...

jajajjajajja, si es que amapola es super lista!!!!nada, que si es por subir la moral, no te gastes el saldo y te veré por aqui!!!!!!

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