domingo, 2 de noviembre de 2008

Nostalgia.

No sé porqué ni cómo es posible, pero hoy me he levantado con la sensación de echar de menos todo aquello que no he tenido jamás, todo lo que no he visto o sentido. Al abrir los ojos esta mañana, me ha atormentado pensar que si todo se acabara hoy no habría vivido tantas cosas por no haberlo intentado siquiera.
Qué triste me siento al recordar aquel libro de poesías que hojeé en una librería y que no pude comprar por no llevar dinero. Quise tenerlo y deseé llevármelo para leer aquella noche en la cama, pero por pereza o abandono, nunca volví a por él.
Añoro esa puesta de sol que la Humanidad no ha contemplado jamás: todos los hombres unidos de las manos mirando al horizonte rojo con los ojos llenos de lágrimas, sintiéndonos de verdad iguales y necesarios los unos para los otros.
Extraño el eclipse de luna que nunca he visto y la aurora boreal que iluminaba el cielo del polo mientras yo veía la tele; extraño a la gente que vivió en mi casa antes que yo y a los que vivirán después; extraño mi pasado y mi futuro. Echo de menos aquel cuadro en el que yo salía pintada, aquel libro que escribiera en una noche de inacabable inspiración, todos los sueños que no se me cumplieron.
Siento no haber estado al lado de mis amigos cuando fingí escucharlos, cuando teniéndolos delante estaba en otra parte y cuando estando lejos quise tenerlos cerca. Echo en falta todos esos momentos tristes, alegres, aburridos o mágicos que no viví con los míos... con los tuyos... contigo... que no viví. Y añoro también a aquellos enemigos desconocidos que jamás dieron la cara, pero cuyas palabras llegaron hasta mí a través del viento y de las bocas de otros y me ayudaron a hacerme mejor.
Echo de menos no saber qué se siente cuando cae la nieve o al dormir sola en el campo sin más techo que el cielo o al hacer de pronto algo que nadie espera de ti. Aquel beso y aquel paseo.
Siento no haber estado con él cuando estaba contigo y no haber estado contigo cuando estaba con él. Siento no haberte tenido cuando me tuviste y que no me tuvieras cuando yo te tuve. Siento haberme equivocado de deseo al paso de la estrella fugaz.
Lamento no haber leído mi libro preferido y no haber escrito la poesía que un día quiso salir de mi interior pero que yo reprimí, quedando en ningún sitio para siempre. Añoro la ciudad que no visité, la risa que no reí y el llanto que me guardé.
¿Por qué pudiendo vivir aquel momento negué al destino? Echo de menos esa otra vida que podría haber vivido si en lugar de seguir mi camino hubiera elegido algún otro.
¡Son tantas cosas las que extrañamos sin haber tenido nunca! Intento seguir cavando en mi nostalgia, desenterrar todo aquello en lo que nunca he reparado pero que siempre ha estado ahí. He encontrado algo más. Le extraño a él. Ese que nunca me ha conocido. Ese al que tampoco yo conocí. Aquel a quien he querido en la oscuridad, como el me quiso a mí.
Hoy estoy triste; quisiera leer aquel libro, ver un eclipse de luna, sentir la nieve caer o conocerte.
Tal vez no lo logre todo, puede que me queden cosas por hacer, pero creo que he llegado a una conclusión. Y es que si la vida mañana me da otra oportunidad, me lo prometo, viviré. Pensándolo mejor... ¿es necesario esperar a mañana?
En fin, dejaré la historia por hoy, he de ir a la librería en busca de aquel libro de poemas...

11 que dejaron huella:

Clarividencias dijo...

Qué entrada más bonita y meláncolica. Me ha removido "las entrañas". P.D. Tienes un caso clínico en el baúl incendiario esperando contestación. Te veo en unos diez minutos :P

Charada dijo...

joooooooooo, qué bonita!!!ya no digo nada más que lo estropeo!!

budadorado dijo...

preshiosa....si gumer tiene q esperar xa q nos cuentes esto, puede seguir camino del arbol unos dias mas

Almendra Puck dijo...

Mis queridas Clarividencias, Charada y Buda, me alegro de que os haya gustado. La verdad es que esto lo tenía escrito sabéis desde cuándo? desde que estaba en el instituto!! Como lo leéis :P El otro día me lo encontré en una carpeta de cuando aun sacaba nueves y dieces y decidí transcribirlo aquí :D

Clarividencias dijo...

Ahora lo entiendo todo, esta melancolía es propia de la adolescencia (todo lo que se aprende en Psiquiatría Infantil :P). Creo que nosotras acabaremos como el niño del cuento, dentro del ordenador y viajando con gumer y los duendes de España.

Ambar dijo...

Hola!!!
Me has dejado alucinada... es un texto muy profundo!! y muy bonito... espero que consigas el libro!! y te recomiendo que vivas el presente apoyandote en el pasado pero que no vivas pensando en el pasado!! alegrate porque cada día de esta vida es un regalo!! espero poder haberte subido los animos!! de corazon!!
Irene Morera!! ;)
Muxox Besikos pa ti!!

Almendra Puck dijo...

Muchas gracias Irene! La verdad es que esto lo escribí hace tiempo, el libro me lo compré y también he visto nevar :D Si yo soy muy feliz!! (aunque qitaría algún que otro examen de este curso para serlo aun más, jejeje)
Besicos!!

Artemisa dijo...

Hola querida Almendra!!

Me ha gustado mucho tu blog y tu escrito... dices muchas cosas bonitas y llenas de sentimiento... No desaproveches ninguna oportunidad... porque muy raramente se repiten ;)

Me alegro de haberte conocido, preciosa!
Yo también te enlazo a mi blog!

Besos!
Eva

Beto dijo...

Pues gracias!!

Beto dijo...

(pero no sé quién eres!)

Almendra Puck dijo...

Bienvenida Artemisa! Gracias por tu consejo, ojalá las oportunidades no pasasen tan rápido para poder atraparlas más fácilmente, aunque al fin y al cabo es inevitable dejar escapar algunas, pues siempre hay que elegir un camino... y dejar otro(s), no?
Un abrazo! :)

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