jueves, 30 de diciembre de 2010

Para que no se nos olvide

Hoy el contador de mi blog ha marcado el número de la mutación más frecuente hallada en la hemocromatosis (C282Y). Puesto que es una enfermedad recesiva, la alteración ha de estar en los dos alelos para que se manifieste. El gen donde se encuentra, como ya sabéis, es el HFE, ubicado en el cromosoma 6.

El mejor tratamiento: las sangrías perióooodicas.
domingo, 26 de diciembre de 2010

Este invierno no durará para siempre

:)
miércoles, 22 de diciembre de 2010

Ya llegaron...

... el invierno, el sorteo de Navidad y las felices fiestas. Desde mi cautiverio, que acabará pronto, yo quiero también congratularme con vosotros, y por si aun estais pensando qué regalar a algún miembro de la familia y no se os ocurre nada, os dejo uno de los mejores inventos que he descubierto en la red... la cacaja.

Y con esto os digo ¡FELIZ NAVIDAD!
lunes, 20 de diciembre de 2010

Lluvia de otoño que se termina

... El agua lava la yedra;
rompe el agua verdinegra;
el agua lava la piedra...
Y en mi corazón ardiente,
llueve, llueve dulcemente...
lunes, 13 de diciembre de 2010

La bellota durmiente I

Érase una vez un pueblo muy muy pequeño que estaba en medio del campo. Separado del mundanal ruido por caminos intransitables de piedras mudas, no había un día que en él no sonaran las melodías genuinas del coro de pájaros cantores de la comarca.
A la salida del pueblo surgía un camino a la derecha que iba a parar a una fuente donde bebían los animales y al lado de esta había una enorme encina centenaria que todos los años se cargaba de bellotas que luego se comerían los cochinos que luego nos comeríamos nosotros. Como era muy grande y sus ramas caían cargadas por el peso de los miles de frutos que engendraba, en las noches frías del invierno pueblerino era fácil encontrar algún coche con cristales empañados al cobijo verde de su abrigo protector. Qué pueblo situado en medio del campo no tiene una fuente donde beban los animales? todos. Pero cuántos tienen junto a esta una encina centenaria que cree el clima perfecto y adecuado para que a su refugio vayan a encontrarse los cuerpos...? pues seguramente muchos.
Se trata de puntos mágicos de la geografía, vertederos insondables de millones de semisemillas humanas que van a parar a su suelo convirtiéndolo en tierra fértil con una misteriosa atracción por los cuerpos con ansia de pasión... Son las fuentes del deseo... las fuentes del deseo donde mi madre no quiere que vaya.

Continuará a lo mejor sí, a lo mejor no.
lunes, 29 de noviembre de 2010

¿De qué?

Ciudadanos del mundo, os comunico que este año no habrá invierno. Y con el otoño que estamos teniendo, diréis vosotros, qué más da? Bueno pues a mí no me da. La razón es que el invierno se ha metido en mi pecho, se coló yo no sé cómo, se afincó, se acomodó y ahora por mucho que tosa no hay quien lo eche. Su frío me hiela por dentro, me irrita la garganta y más allá y aunque tengo una nariz importante que siempre desempeñó bien la función de ser el hall de mi aparato respiratorio, calentando y humidificando el aire que finalmente llegaría hasta mis pulmones, ahora mismo no hay manera y, pasada la orofaringe, el crudo invierno ataca y lo vuelve gélido y punzante, estimulando inútilmente una tos refleja. Eso sí, tampoco os voy a decir que tenga una tormenta de nieve, que eso son palabras mayores. Entonces podríamos hablar deee...
miércoles, 24 de noviembre de 2010

Toi fatá

Por lo que sea, el bienestar físico, mental y social no me acompaña últimamente y una serie de síntomas inespecíficos de malestar general toman forma por los tubos de mi cuerpo para acabar convirtiéndose en signos inequívocos de mi mal. Esto, precisamente, no me hace más llevadero el cautiverio y el delirio me lleva a sentarme frente al ordenador y teclear en google las palabras mágicas pelo muy corto. Como debéis saber a estas alturas, las posibles imágenes halladas son susceptibles de provocar en mí un deseo irrefrenable por cortarme el pelo como lo ha llevado en estos meses, por ejemplo, la famosa Emma Watson. No hace falta que me escribáis en los comentarios (si escribís, porque últimamente estáis perrotes), que a mí no me va a quedar ni la mitad de bien (o directamente que me va a quedar para tirarme tomates a la cabeza...). Ya me hago yo una idea. Pero me da igual, quiero cortarme el pelo. Sólo necesito buscar el día y el peluquero perfectos...
En fin, me voy con la música a otra parte, que nunca mejor que hoy entiendo yo la canción que cantaba Luz Casal de "Voy a tener un día marrón"...


viernes, 19 de noviembre de 2010

Habladurías

Primero la música...

La gente habla... dicen que en esa casa, siempre cerrada a cal y canto, se oyen ruidos y voces, cantos demoníacos y risas diabólicas, pasos que suben y bajan escaleras, golpes de puñetazo en mesa... Cada mañana ven a los maestros salir para ir a su escuela, echan la llave, como si dentro no quedara nadie, y se van. Se comenta que su hija, que estudiaba algo gordo allá por las capitales, está loca y se la han traído al pueblo y la tienen encerrada en una cocina al otro lado del patio. Ella cree que sigue con los estudios y se levanta cada mañana a su hora y abre los libros e hinca los codos. Dicen que, como está loca, en vez de usar atril pone los libros en caballetes; que hace fotos de membrillos y aceitunas y de pinzas de la ropa y que las cuelga en internet; que nunca se quita el pijama y que lleva bolis y lápices entre los pelos; que se está quedando ciega de tanto leer, que se le caen las pestañas, que le han salido úlceras en el culo y bursitis olecraniana o, lo que viene siendo, el codo del estudiante; al parecer habla sola, con su reflejo o su sombra, se ríe con sus chistes, se lleva la contraria, se echa piropos, se enfada y suelta discursos de recogida de premios..... pero todo esto son suposiciones, pues nadie la ha visto desde hace meses y meses y realmente no hay quien sepa si está viva o (sonidos espeluznantes) está muerta. Por su ventana sale un tufillo sospechoso... también puede ser porque haya dejado de darse un agüita...
lunes, 15 de noviembre de 2010

¡Y un huevo!

De gallina americana

Unas fotillos caseras

Finalizada la sesión de estudio de la mañana, mientras esperaba la comida, me ha dado por coger la cámara y fotografiar lo que encontraba a mi paso. Algunas imágenes me las he reservado, por lo burdo y absurdo, otras os la pongo aquí y unas cuantas más me las guardo para otro día.

Membrillo:
Mutilación de aloe:

Nueces:

Caquis:

Jazmín:

Aceitunas:

Pinzas:

Menta y albahaca:
domingo, 14 de noviembre de 2010

:D

Allá vamos mañana con el comienzo de la tercera vuelta a los manuales. Los mensajes positivos de una amiga me han vuelto optimista. Hasta que llegue mañana, voy a estar riéndome. Stop.

miércoles, 10 de noviembre de 2010
Es muy difícil escribir algo interesante cuando a una se le ha secado el cerebro. Me gustaría que lo supiérais, es eso, no es otra cosa, que se me ha secado el cerebro, congelado tal vez, abotargado, bloqueado, que esté en coma, hibernando, ausente, desconectado, en stand by, sin cobertura, yo qué sé! Así que siento tener que estar manteniendo este blog con ursideces de un nivel mosquítico y claramente por debajo de lo que debería dar de sí un conjunto organizado de neuronas pensantes humanas, pero es que no puedo hacer otra cosa a la espera de que mis facultades intelectuales, cognitivas, emocionales e imaginativas vuelvan algún día.
PD: no os rayéis con lo de ursideces, es un invento úrsido fruto de la penetración de la publicidad televisiva en mi mente enferma.
martes, 9 de noviembre de 2010
Me están aplastando. Las numerosísimas barras azules de percentiles que están por encima mía me están aplastando. Esto tiene que acabar, he despertado del coma a mi yo de otros tiempos, la que estudiaba con ahínco e ilusión, y le he dicho que necesito su ayuda, que tiene que sacarme de esta, que ya no aguanto más ese peso de las barras azules, que me dan ganas de llorar cuando envío mis resultados y obtengo una y otra vez una cifra decepcionante. Y ella, mi yo de otros tiempos, la que solía hacer bien este tipo de cosas cuando todo era más bonito y algo menos complicado, ella me ha dicho que me ayudará. No puedo hacer más que confiar en ella... en mí. Y prometerme que tengo que esforzarme más si quiero obtener mejores resultados.

viernes, 29 de octubre de 2010

En mi cocina

Cansada de ver cómo Pedro y Mercedes mandan al pobre de Juan al reto otra puñetera vez, decido abandonar la sala. ¿Por qué narices tienen que saber tanto? Me caen bien, pero me repatean... A su lado el arquitecto queda como un perdedor día sí, día también, como si él no supiera y, por tanto, no mereciera ganar. Vale, si los otros saben más lo merecerán más... pero me repatea.
Abandono y antes de tiempo vuelvo a recluirme en esta cocina al otro lado del patio que he tomado como nueva ubicación para el estudio, lejos de la ventana de mi otro cuarto por donde mis vecinos se cuelan cuando les viene en gana jugando al sing star o tocando la trompeta.
Fuera el viento sopla fuerte y algo de él se cuela por la chimenea como queriendo decirme algo. Fuera, al otro lado del patio, Juan, espero, estará superando otro reto. Yo aquí, con mi wifi y mi braserito eléctrico, ajena al mundo exterior... voy a sumirme en mis libros.
miércoles, 13 de octubre de 2010

Santo

Ayer no os dije nada, pero lo digo hoy: me encanta el día de mi santo. A diferencia del cumpleaños que te pasas una semana viendo que llega e intentando cuadrar algún plan, el santo se presenta sin que te des cuenta y de pronto es puente y la gente está contenta porque es fiesta nacional y los maños bailan jotas y los guardiaciviles se emborrachan y yo, con suerte, recibo algún regalito inesperado... Como esta preciosísima boina hecha por Nina que aprovecho para enseñaros en el recreo de mis videoclases. Pienso ponérmela este invierno y no al estilo parisino... sino al panchurrino!! Y veremos a ver si me la quito.
¡Gracias Nina!

PD: siento que no todos tengáis un santo con fiesta nacional :P
domingo, 10 de octubre de 2010

Batalla en Kruger

He visto hace un rato este video en el programa de Frank de la jungla. Me he quedado tan flipada que, por si no lo conocíais, os lo dejo porque es digno de ver de principio a fin.

sábado, 9 de octubre de 2010

La duquesa fea y su enfermedad reumática

Amanecimos en Londres el viernes 24 de septiembre y, como no podía ser de otra manera, estaba nublado y llovía lo justo para tener que abrir el paraguas. A mí me parecía un día precioso.
Entre unas cosas y otras, acabamos en la National Gallery, ¿qué mejor lugar para pasar una mañana de lluvia? Integrantes del viaje, por ahora, Jorge, mi primo, su novia y yo.
Obviando algunas opiniones, pasamos un rato estupendo viendo cuadros de una sala a otra. Pero no os puedo engañar, maravillados por tanta belleza y un poco cansados de tanto Niño Jesús bendiciendo a su primo... la obra que, seguro, nunca olvidaremos será la siguiente:

Todo viaje encierra momentos, frases, pequeños accidentes, anécdotas que al final serán las que con los años recordemos por encima de tanto monumento. En nuestro caso, hay que añadir el cuadro, The ugly duchess de Quinten Massys, cuya imagen evocariamos constantemente en los cuatro días que aun nos quedaban por delante.
¿Lo mejor? Lo mejor es que a mi vuelta a casa, la busco en Internet para disfrutar más tranquilamente de tan sublime ilustración y descubro que la obra me va a acabar llevando hasta el manual de reumatología a estudiarme un tema que, por feo, me había saltado en su día... es tan dura la vida de un estudiante mir! Pues bien, os diré el por qué.
Tal y como pudimos comprobar mientras un monicaco enchaquetado explicaba alegremente para todo el que se acercara los detalles más minuciosos del cuadro Los Embajadores, la educación en la Gran Bretaña nada tiene que ver con esta la de nuestra querida España. ¡Allí se lleva a los niños a los museos y son ellos los que dan lecciones de arte!
Al parecer, la cosa no queda ahí, y en las facultades de medicina hay profesores que llevan a sus alumnos a la National Gallery a estudiar la fisonomía de los retratados... Así hacía el profesor Michael Baum de la University College de Londres cuando un día a un alumno le tocó hablar sobre este cuadro. Tras una investigación minuciosa con la que obtuvo la máxima puntuación, el estudiante expuso de forma convincente su teoría sobre el porqué de la fealdad de la vieja señora del retrato, que, según él, padecía la enfermedad de Paget, caracterizada por una anomalía en la remodelación ósea, que se vuelve excesiva y anárquica. Dedujeron, además, que debía tratarse de una mujer importante que pagara una gran suma por ser retrada, pues no tenía sentido si no pintar una imagen tan grotesca, difícil de vender, y con tanta delicadeza.
Y ahora es cuando yo iba a contaros un poco sobre la enfermedad de Paget!! Pero me parece que ya me he pasado de lo que estareis dispuestos a leer, así que lo dejo para otro día, eso sí, pendiente queda, que si no no me repaso el tema!! Además, pienso poner imágenes :P
Bueno, espero que os haya gustado.

viernes, 1 de octubre de 2010

Ya estoy aquííi-ííí!

Dear readers, I'm back!! Bueno, no os voy a engañar... en realidad volví hace unos días pero ¡tan cansada! que he tenido que dormir y dormir durante largas horas para reparar mi cansancio acumulado. Os prometí que a mi vuelta traería el equipaje lleno de aventuras que contar... bueno, alguna que otra os traigo (sólo digo que de algo se percatarían para que en el control aleatorio de pesar maletas tuviera que tocarme a mí!). Esta vez, sin embargo, he decidido no estresarme y condensar el viaje en una sola entrada llena de referencias rompecabezas y alusiones encriptadas con las que no os enteráis de nada. Así pues, iré contando poco a poco cositas que vaya recordando, momentos, anécdotas, invenciones y delirios míos germinados en las calles y recovecos de Londres.

Os dejo una fotillo dando toda la cara, que no siempre sale una tan estupenda, jaja. Como veréis, aun lloviendo me quedé fuera... insoportable el olor a meado de las cabinas londinenses (y sí, las imágenes que se ven dentro eran de tías en bolas).
miércoles, 22 de septiembre de 2010

No place like London

Estar oficialemente de vacaciones es una sensación maravillosa y digo oficialmente porque todos sabéis que yo me cojo mis días secretos extraoficiales, unas veces queriendo y otras sin querer-queriendo, que luego me producen un gran cargo de conciencia, sensación que, por tanto, nada tiene que ver con la que ahora experimento.
Amigos, mañana parto a la ciudad del Támesis, aquella que sobrevoló Peter Pan mientras secuestraba a Wendy y sus hermanos a altas horas de la madrugada para que les contara cuentos en un país lejano...

Así pues, estaré unos días ausente, pero a la vuelta espero traeros, por lo menos, por lo menos, como Wendy, un puñado de historias que contar.

martes, 21 de septiembre de 2010

Welcome

Aire del otoño que entras hoy por mi ventana y serás inquilino en constante movimiento de mis vías respiratorias, pienso tomarte con ganas hasta que constituyas cada mililitro de mi capacidad vital forzada. No tengo miedo de que me embriagues con cierta melancolía, me llena más tu frescura, me equilibra, me sitúa y me da fuerzas igual que el olor del café por la mañana empieza a despertar neuronas.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Lugares

En algún lugar de la galaxia hay un lugar llamado Planeta Pezón. Dicho planeta tiene una reina, la Reina Pezón. Su reinado se independizó del Planeta Teta millones de años ha. Dicho planeta (Teta) carece de gobernador. Ambos son planetas desiertos. La leyenda dice que existen por duplicado... cree usted en universos paralelos?
Extratetestres y extrapezonestres de aquí y de allá han intentado apoderarse de estos planetas y convertirlos en destinos turísticos. Extrañas fuerzas desconocidas no lo han hecho posible.
Esta información es altamente secreta y absurda y es la primera vez que alguien la hace pública. Espero que no cause gran revuelo. ¿Saldrá mañana por la tele?

lunes, 13 de septiembre de 2010

Hacer saltar guijarros

Busca un guijarro tan liso y redondo como puedas. Agárralo con el lado más plano hacia abajo, con el índice curvado en uno de sus lados. Luego lánzalo de costado, con una trayectoria todo lo baja y paralela al suelo que puedas, girando la muñeca en el último momento posible antes de soltarlo para proporcionarle un fuerte giro. El guijarro debe golpear el agua con muy poco ángulo, a unos 20º más o menos. Sigue practicando hasta que el guijarro rebote varias veces en el agua.


Pronto volveré con más cosas de...

domingo, 12 de septiembre de 2010

Dido

Mi amiga Buda me pidió que sacase algo de El libro peligroso para las chicas e hiciera una entrada en el blog. Hojeando, ojeando, en el apartado de Mujeres míticas, me topé con Dido y su historia de amor imposible, lo cual me trajo buenos recuerdos de mi primer año en el Coro. Y fue la elegida.

Muerte de Dido (Reynolds)

La reina Dido de Cartago es una representación literaria clásica del amor imposible. Junto a su amante Eneas, son dos de los personajes míticos del poema de la Eneida, escrito por el poeta clásico Virgilio. Los dos amantes no pudieron vivir en paz debido al destino de Eneas: fundar la nueva Troya que daría lugar a Roma.
La reina Dido fue en realidad la víctima indirecta de una batalla entre dos diosas: Juno -deidad griega del matrimonio-, que apoyaba la felicidad de Dido, y Venus -diosa y madre de Eneas-, que quería a toda costa que se cumpliese el destino de su hijo; éste debía partir hacia el Mediterráneo y fundar una nueva ciudad que daría paso a una nueva era.
Cuando los troyanos llegan a Cartago enviados por la tempestad desatada por Juno, los recibe su reina, Dido. Eneas le pide ayuda a Dido y Venus –su madre- manda a su otro hijo, Cupido, que la enamore de Eneas. Dido había prometido no olvidarse nunca de su marido muerto por su hermano, Siqueo. Sin embargo, con ayuda de su hermana Ana y la intervención de Cupido logra abrirse al amor de Eneas.
Venus pacta con Juno que harán que Dido y Eneas se casen, para que juntos reinen en Cartago. Venus sabía que ese no era el destino de Eneas pero finge aceptar el trato. Juno organiza una cacería, donde desata una tormenta que obliga a Dido y a Eneas a dormir bajo el mismo techo, donde Juno los casa. Mercurio le comunica a Eneas que ese no es su destino, que debe partir hacia Italia. Entonces, Eneas hace caso y abandona a Dido. Dido intenta olvidarlo con ayuda de su hermana, pero no puede. Es por eso que decide, en secreto, suicidarse y lanza una maldición a Eneas. Desde ese momento se genera el odio de Roma hacia Cartago.
En el capítulo VI de la Eneida, cuando Eneas desciende con ayuda de Sybilla de Cumas al infierno, la encuentra entre los muertos por amor y le explica que él no quería abandonarla, que los dioses habían labrado así su destino.



* Me he ayudado de la wikipedia porque en el libro no quedaba clara la historia.
** El video corresponde al Lamento de Dido, final de la ópera de Henry Purcell. A Janet Baker se la recuerda en gran medida por esta actuación (aparte claro, de por ser considerada una de las mejores exponentes en su cuerda, mezzosoprano).
jueves, 2 de septiembre de 2010

No sin ellas ni mi estuche de Oscar Mayer


No creo que pueda volver a estudiar en una biblioteca. Allí no hay moscas.


Ni gallo ronco.
sábado, 28 de agosto de 2010

Mother nature's son

Born a poor young country boy... Mother Nature's son.
All day long I'm sitting singing songs for everyone.

Sit beside a mountain stream, see her waters rise
Listen to the pretty sound of music as she flies.

Find me in my field of grass, Mother Nature's son
Swaying daises sing a lazy song beneath the sun...

Mother Nature's son.

Paul McCartney



Nací un pobre muchacho de campo, hijo de la Madre Naturaleza.
Me paso el día sentado, cantando canciones para todo el mundo.

Siéntate junto al manantial de la montaña, mira su agua emerger.
Escucha el hermoso sonido de la música mientras vuela.

Me hallarás en mi prado, hijo de la Madre Naturaleza.
Margaritas que se bambolean cantan una canción perezosa debajo del sol...

Hijo de la Madre Naturaleza.
jueves, 26 de agosto de 2010

sin título

El calor me derrite las neuronas y no logro concentrarme. Busco un punto, algún rincón del suelo que guarde aun algo de fresco. Allá por la baldosa (3, A) atraco mi barco. Durante 15 minutos permanezco mirando fijamente el mismo párrafo del libro, así, en conjunto, mientras por mi cabeza pasan mil cosas, momentos, lugares diferentes. Luego levanto la vista y te veo ahí, convertido en un aparato con botones que la mayor parte del tiempo permanece inactivo. ¿En qué momento te transformaste en eso? No lo sé. Sólo sé que quiero que suenes, que se te encienda la luz, que vibres, que parpadees... y descolgarte y después consumir uno a uno todos los minutos de tu tarifa plana. Hasta que caiga la noche y al fin recuperes, gratuitamente y sin costes por gestiones, la forma humana.
miércoles, 25 de agosto de 2010

Mi pobre corazón en pelotas

Retiré la mano, con lo bien que estaba. Con lo bien que me sentaba aquella pose de quien jura solemnemente, del de la angina de pecho, del que dice por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa... Por tu culpa, por tu culpa, por tu gran culpa me entraron ganas de decirle a la que tenía al otro lado del aparato.
Quité la mano y se me salió el corazón. Sangre salió mu mijina, pero yo, que estaba ya con el estado de ánimo regulero, me vine abajo como la antiespuma. Por alguna extraña razón, la gravedad de aquella isla astral no atrajo hacia sí mi órgano tetracavitario, casi diría que lo repudió, apenas si tocó el suelo cuando ya resbaló más allá de los límites de la estación de servicio y fue a parar al vacío. Pobre de mí, shockada, venida abajo, no pude ni estirar el brazo y lo único que lancé en su busca fue una mirada de pena.
Mi corazón se salió, resbaló, fue a parar al vacío, vacío que no estaba vacío, sino lleno de naves transitando el espacio, lleno de asteroides, de meteoros y meteoritos, de estrellas y de cometas, de lunas y quién sabe de qué tipo de seres celestes, tal vez de otros corazones volantes y, lo peor, de agujeros negros, arrugas en el tiempo... Mi corazón, perdido en el espacio-tiempo.
martes, 24 de agosto de 2010

Imprudencia

Aguantándome con una mano la herida, con la otra cogí el teléfono:
- ¿Digamelón?
- Melón.
- Uf, me mondo, disculpe las formas pero ¿puedo saber quién cojones me llama mientras viajo por el espacio interestelar?
- Querida Almendra, te acordarás de mí, soy M.J. Hidalgo, te di clases de matemáticas en cuarto de la eso.
- Lo recuerdo.
- Pues siento fastidiarte el tour, pero tienes que venir al instituto urgentemente. Hemos descubierto que en cuarto suspendiste un examen que dimos por aprobado... Lo cierto es que tienes un deprimente cuatro, la prueba está claramente suspensa, ¿me puedes decir qué no te quedó claro de la propiedad distributiva de la suma?
- ... errr... bueno... ¬¬ ¿Y para qué tengo que ir exactamente?
- Tienes que repetir el examen, de lo contrario, todo lo que has aprobado de entonces en adelante te será anulado.
- ¡¿Perdone?! ¿Y ni siquiera hay revisión?
-La revisión es el 24 de marzo de 2002 a las 11.00 a.m.... ¿estarás a tiempo?
- ...errr... ¿¿?¿¿??... ****... Veré qué puedo hacer... ¿Me repite la fecha? Tomo nota...

Un consejo, nunca toméis nota cuando tengáis en una mano el teléfono y con la otra os estéis aguantando una herida mortal de la muerte. Y si tuvierais que hacerlo, no hagáis como yo y, a poder ser, soltad el teléfono.

lunes, 23 de agosto de 2010

Herida

Cuando se cerró la puerta, no os voy a engañar, el cuento llegaba a su fin, así, sin más ni más. Explicaciones no sé daros, ¿qué podría decir? Sin embargo, cómo terminar si al abrir los ojos me encuentro con que sigo todavía metida en la p*** nave? La puerta que se cerraba, ahora se abría y la cinta mecánica que aterrizó en el suelo peludo de mi cuarto, descansaba sobre una superficie extraña que parecía tierra pero no era. Estábamos en una estación de servicio espacial para reponer combustible. Y son raras las cosas que a mí me pasan, no me extraña que pidáis explicacioones, pero es que no sé, qué culpa tengo yo de que en aquella perdida, remota y extraña gasolinera sideral, de pronto sonara un teléfono y el empleado, tras responder, dirigiéndose a mí, soltara:
- Disculpe, Almendra Pun?

Yo pude sentir el disparo, me llevé las manos al pecho, se me doblaron las piernas, como podía taponaba la herida, la vista se me nublaba...
- No es Pun (fallé), es Puck.
- Pues eso, Pun (me dio), es para usted.
- Mierda.
miércoles, 18 de agosto de 2010

Mi casa

Seguía al niño y al abuelo prematuro, pero no les hacía caso, iba yo en mi propia nube. De repente, entre el tumulto, unos ojos se encontraron con los míos... y me eran conocidos, pero ¿a quién correspondían? Me estrujé y me estrujé el cerebro y sus neuronas una a una, pero no hubo resultado. Al fin me di cuenta de que en aquel planeta me era imposible recordar las caras de las personas que conocía en el mío, ni siquiera las de mis amigos o mis padres. Sin embargo, yo sabía que esa mirada ya había estado en mi retina...
Todo el rollo de la amnesia interplanetaria me causó una profunda tristeza y me hizo sentir un enorme vacío que acabó en unas ganas terribles de volver a


y comprendí a Et.

Entonces, el abuelo joven y el niño piloto, que iban por delante mía, se detuvieron y justo allí estaba la nave. El niño me miró y me dijo: Zuba. El abuelo le tiró del brazo por robarle autoridad y, aclarándose la voz, él también me ordenó: Suba. Yo subí y el abuelo subió y el niño, que se quedaba en tierra y no podía aguantar sin decir la última palabra, añadió: Ya ez hora de que ze zambulla uzted en el maravillozo mundo del balance hidrozalino.
Y la puerta se cerró y justo antes, me crucé otra vez con los ojos (des)conocidos y al fin supe de quién eran y quise bajarme y quedarme a vivir en aquel planeta, pero ya era tarde...
lunes, 16 de agosto de 2010

Lejos

Aterrizamos en un planeta a años luz de nuestra galaxia, la nave viajaba rapidísimo, así que sólo tardamos veinte minutos. El planeta resultó estar lleno de puestos de hippies que vendían bolsos de cuero y pendientes de plata al peso y hacían tatuajes y agujeros en los pezones, entre otras localizaciones, por un módico precio. Me acerqué a uno y me alegré al escuchar la voz de Chico Ocaña, vocalista de los Mártires del Compás, más cascada que de costumbre al provenir de una cinta grabada de la radio puesta en un radiocasette a pilas. Cantaba aquello de dicen que un árbol no es un bosque, ni una casa es una calle, ni un amor es el amor... pero tú eres el árbol de mi bosque, la casa de mi calle y el amor de mi corazón...
Estaba yo disfrutando tanto con el paseo por el mercadillo y con la música de los mártires, que me sobresalté cuando el piloto diminuto que me había traído hasta tan remoto lugar me tiró de la falda para captar mi atención. Miré hacia abajo y al instante miré hacia arriba, pues el niño venía de la mano de un hombre muy alto. Ezte zeñor ez mi abuelo. Ze ha enfadado por haberme llevado la nave. Me resultó un poco raro que aquel apuesto galán fuera su abuelo, pues debía de tener mi edad, así que, aunque me fastidió enormemente que me estropeara el momento, decidí seguirles.

La nave

Me disponía a zambullirme en el apasionante mundo del balance hidrosalino cuando de repente escuché un extraño ruido proveniente del otro lado de la ventana. Descorrí la cortina y cuál fue mi sorpresa al descubrir una flamante nave espacial flotando en un aire con olor a tierra mojada y que parecía estar esperándome a mí (¡a mí!) que me disponía a zambullirme en el apasionante mundo del balance hidrosalino, como creo haber comentado.
Una puerta automática se abrió hacia arriba y una cinta mecánica se deslizó hasta posarse en el suelo peludo de mi cuarto. Entonces, la voz de un piloto diminuto que debía ser un niño de no más de cinco años con un extraño acento, me dijo: Zuba, por favor. Yo, que no daba crédito, le pregunté: Estás de vacaciones con tu familia en el pueblo o algo parecido? Y el me respondió: Ya habrá tiempo para preguntaz, ahora zuba zi no va a zambullirze de una vez en el apazionante mundo del balanze hidrozalino.
Y como yo no quería hacer más preguntas, me aguanté lo de pero cómo sabes tú que...? Así que simplemente, cogí mi bolso y subí.
martes, 10 de agosto de 2010
jueves, 29 de julio de 2010

Akelarre a las 9 a.m.

Las brujas sacan sus escobas y hacen grupos en las esquinas. Traman monstruosidades, intercambian cotilleos, recetas para sus pócimas... y rompen a reír en carcajadas siniestras enseñando sus horribles dientes postizos. Si un humano cualquiera pasa, uno corriente, yo misma por ejemplo, se van acercando a él, le acribillan con preguntas, se meten en lo que no les importa, le buscan a una las cosquillas. Porque son brujas. No tienen nada mejor que hacer. Y hay que cuidarse de no mirarlas fijamente mientras te hablan... pueden convertirte a ti también y hacerte soltar la más tremenda de las maldiciones.

Un dato importante para reconocerlas es que ya no se sirven de cuervos, ahora llevan perros con coleta que probablemente usen en sus orgías esperpénticas.


lunes, 26 de julio de 2010

Break

Ay mi madre! Tengo mono de blog, llevo una semana con ganas de actualizar, doña paradela tendrá que disculparme por no participar en su concurso, que lo he tenido colgando en la mente de lunes a viernes; los que se aficionaron a aMIRitmo, ese blog creado por la necesidad de desahogo de este verano miriano, estarán decepcionados, pues no he escrito ni una entrada en condiciones; miles de cosas... bueno, a lo mejor no miles, pero, como dicen allá por Andalucía, cienes, cienes de cosas que se me están escapando últimamente.
El motivo, en parte, es que estoy pasando unos días en La Huerta, un mundo donde a cada paso hay un ecosistema nuevo lleno de vida salvaje que no conocen ni los libros de la Facultad de Biología, donde por el día te metes en la casa fresquita y sólo sales al soporífero mundo exterior para sumergirte en la piscina hasta que se te queden los deos arrugaos (porque yo digo deo y ya que digo deo no voy a decir arrugado), un mundo donde la mañana huele (bien) y la noche (también) y donde se ven luciérnagas y sapos (gordos y diminutos, que ayer cogí uno pensando que era una rana y cuando lo vi a la luz... era un sapo chico y feo) y, cuando la luna te deja, ves estrellas fugaces bonitas y preciosas (porque las hay bonitas y luego, aparte, las hay preciosas).
En fin, y eso es mi vida un poco o un poco de mi vida cuando no estoy estudiando, porque se me ha olvidado deciros que estoy estudiando mucho y sí, queridos amigos cuyo verano también es MIRiano, aunque os lo creáis sólo regular: estoy estudiando mucho (y si no vas y se lo preguntas a mi madre).

Hasta pronto amigos.
martes, 13 de julio de 2010

Esencia pueblerina

Mucha gente cree que el koala es un cateto. Es posible. También yo soy cateta, cateta de pueblo, ¿dónde está el problema? No puedo dejar de serlo, vaya donde vaya, siempre llevaré esa esencia que algunos se creen que es algo malo. No señor.

Si ser cateto es amar el campo, querer la tierra, criar guarros, ordeñar vacas, ver el amanecer, bañarte en la alberca, sembrar hortaliza y ver cómo crece, regar mientras se pone el sol, soltar a los perros y dejarlos que correr libremente, llevar una cesta y llenarla de huevos, de albarillos, de brevas, saludar a un burro, reconocer a los pájaros por su canto... pues mira, con todo lo que he puesto, si eso es ser cateta, muy a mi pesar soy mucho menos de lo que pensaba y ya quisieran muchos saber lo que sabe uno de estos.

Lugareño, palurdo, dice de cateto la RAE. Luego de palurdo dice: dicho por lo común de la gente de campo y de las aldeas: tosca, grosera. En las ciudades es que no habrá gente grosera...

En fin, remataré con una canción del koala, que es el que me ha inspirado, se la dedico a los que nunca comprenderán estas letras porque se creen que el que las canta es el colmo de la vulgaridad. Tampoco los culpo, hay que haber vivido cercano a esto para comprender lo maravillosamente bien escritas que están sus canciones. Por eso, lo más triste no es el que vive en la ciudad y no se entera, sino el de pueblo que reniega de ello.


Dime tú a mí lo que tendrá de malo ser uno de los dos lados que forman el ángulo recto de un triángulo rectángulo...
viernes, 9 de julio de 2010

Observación

La palabra temazo está de moda entre los modernitos. Así, ella sola, sin más ni más: temazooo. Van por ahí exclamando: temazoooo y sintiéndose molones. Cantan todo el rato en inglés, se saben las letras, nada de lalalalalalatinoninoniii y cierran los ojos al bailar como si rozaran el nirvana. Y en cuanto suena algo sesentero, setentero, a lo sumo ochentero o, en su defecto, algo tan moderno que todavía no conoce ni el tato y, como ya he dicho, en inglés, vayan por donde vayan, alguno exclama: temazoooo y los demás repiten: temazoooo, temazooo, temazoooo, mientras mueven la cabeza al ritmo de la música mirando a través de sus gafas de modernitos el cateto mundo que les rodea.

Todo me parece muy bien. Sólo me pone nerviosa lo de temazoooo.
jueves, 8 de julio de 2010

La cabra

Érase una vez una cabra que no quería seguir a su rebaño. El camino de todos los días se le hacía pesado y aburrido y estaba segura de que más allá de los límites de la cerca tenía que haber prados verdes de hierba tiernita, más tiernita aun que la que estaba a la sombra de la higuera donde solía echarse a rumiar. Era una cabra especial, las demás puede que se dieran cuenta, pero nunca la comprenderían... eran cabras corrientes. Ésta, sin embargo, es que no sólo rumiaba hierba, rumiaba ideas.
Se decidió una tarde de verano, atravesaría la cancilla en un descuido del pastor y por fin exploraría lo que había más allá. Y así echó a andar, tuvo miedo, pero se dijo: si eres rumiante, tira palante, y eso hizo. Y siguió camino arriba, por la luna y más allá... y qué pena cuando vio lo duro que era el exterior, la sirenita no lo notó porque se fue a vivir con un príncipe, no te fastidia. Pero qué principe iba a querer a una cabra? Se acordó de su pastor, que tan bien la trataba siempre. Y decidió volver siguiendo por pista sus heces caprinas. Mas halló cerrada la verja.

miércoles, 7 de julio de 2010

Carta hallada en un desván

Soy una avispa terrera. No sé si algún día alguien leerá esto que estoy escribiendo en mi panal de tierra, pero yo lo hago porque siento la necesidad de desahogarme, tampoco por otra cosa. Me gustaría que otros supieran que a mí tampoco me gusta este mundo en que vivimos. Las de mi especie mueren por hundir su aguijón en seres que, a su vez, quieren matarnos cuando no les hacemos nada. Porque si no nos hicieran nada, acaso creen que les picaríamos? Bueno, algunas así, algunas pican por gusto. Ésas son las que no me gustan de mi especie. Van por ahí, volando como locas, que a veces hasta se caen en las piscinas de lo follás que van, y todo para qué? para picarle a un niño humano? disfrutan con su llanto, son felices durante un breve período de tiempo... luego mueren. No entiendo ese suicidio absurdo. Naciste para eso? para hacer el mal? luego te morirás y ya está? qué habrá quedado de ti? una lesión maculopapulosa y eritematosa de prurito insoportable durante días que le hace a alguien la vida aun más penosa? No me gusta, qué queréis que os diga.
Igual de lamentable me parece el señor que nos persigue con el zapato para matarnos con la técnica del zapatazo. Nos aplastan sin piedad, algunos nos dejan moribundas estampadas contra el suelo o contra la pared, aleteando temblorosas y no se molestan en rematarnos, les da igual que estemos sufriendo, al fin y al cabo ya no les haremos daño. Otros prefieren perseguirnos con un bote de fliflí y no les importa intoxicarse con tal de que nos caiga todo el chorro en lo alto. Parecen no darse cuenta de que somos avispas terreras, no cualquier mosca vulgar, y no es tan sencillo matarnos por esta técnica. La mayoría de las veces nos dejan drogadas, tiradas por cualquier esquina, sufriendo igual que con el zapatazo incompleto. Algunas, con suerte, se recuperan sin secuelas en cuanto abren las ventanas y empieza a circular aire fresco. El resto perece lentamente a lo largo de una noche de agonía o, en ocasiones, quedan atontadas para toda la vida.
Me parece que este mundo no está sano, de verdad me lo parece. Y yo, que no soy más que un siemple himenóptero, me niego a salir de mi panal de tierra porque tengo miedo. Miedo a hacer daño y a que me lo hagan. No quiero ser mala, pero tampoco quiero ser la víctima de otro ser malvado.
Eso es todo.


lunes, 5 de julio de 2010

Estoy

Tendréis que perdonarme mi ausencia. Las cosas se me complican. No se me tuercen, todavía no, pero se me complican. De ahí mi ausencia. Como decía en la entrada anterior, una etapa de mi vida está tocando su fin. Ahora me hallo en una especie de fase transicional que durará unos meses y que, se supone, me llevará hasta la nueva etapa que en un futuro me aguarda. Esta fase transicional de la que os hablo no es un caminito llano lleno de flores y confort. Es más bien una cuesta arriba pedregosa, salvaje y bañada por una atmósfera de calor sofocante. Mis amigos también suben con trabajito y sudores, pero apenas si podemos darnos la mano, porque llegar a la cima es algo que tiene que hacer uno mismo. Eso sí, podemos animarnos y, al fin y al cabo, sabemos que los otros están ahí.

También sé que vosotros, lectores y amigos que llenáis el cuarto, estáis ahí. Yo con esto acabo mi descanso y me voy al mundo bucólico y pastoril donde mi madre me ha preparado oootro cuarto, fresquito y acogedor, a ponerme con mis libros... y donde no hay internet.

Hasta otro descanso... volveré!
lunes, 21 de junio de 2010

Punto y aparte

Dicen que mañana tenemos el último examen de la carrera. Eso dicen. Realmente no lo sabemos, pues si no aprobamos tendremos que repetirlo. Dicen que el profesor que nos examina es tonto de nacimiento o, por lo menos, de esa región anatómica situada al final de la espalda que tiene una raja en el medio y un agujero escondido. También dicen que cuando salgamos del examen seremos felices y comeremos perdices. ¿Significa eso que se acaba el cuento? Pffff, para nada. De cualquier modo, mañana será un gran día, eso lo digo yo. No sé por qué, lo presiento. Mañana será un día especial. Y yo pienso comerme una perdiz por lo menos.


viernes, 18 de junio de 2010

Serás más que reina

Dos días estuvo el Coplero dándole vueltas a lo que el viejo le había contado. Así que sólo tenía que confiar. Confiar en que podía hacerlo, en que la vida no era tan mala, en que ese ente mediador y sabio lo ayudaría. Y al fin se convenció. Salió por la puerta dispuesto a lanzarse, a volver a su vida de la frutería y enamorar a la Aurori como sólo un hombre noble y bueno podría hacer. Sin máscaras, sin tapujos, sería él mismo, Coplero en estado puro, más vivo que nunca. Y así lo conseguiría, estaba seguro.

Sin embargo, cual fue su sorpresa al encontrarse sola a la Porrúa sin dar abasto en la frutería, lanzando maldiciones a diestro y siniestro. "¿La Aurori? ¿Que quiereh sabé dónde ehtá la Aurori? ¡Me importa una poca leche donde ehté la miserable! Que me habéih dehao tirá con er negosio to la semana, a mí, que ehtoy que no puedo con lah piennah de loh dolore que tengo, sinvergüenzah, que llevo sinco díah perdiendo dinero por vuehtra puñetera curpa!"

El Coplero no daba crédito... ¿Cómo, cuándo, adónde?, se preguntaba. "Mira desgrasiao, lo único que sé eh que ar día siguiente de tú desaparesé, la mu ehtúpida se fue y que a buhcarte. Me dehó plantá en mitá de la mañana, con to lah cosah por hasé y te juro que no la maté porque no le di con la papa que le tiré a la cabesa, que si le llego a dá se muere der papataso que le endiño. Poh a loh treh díah, osea, ayé, aparese la mu pava hecha una pena y sin econtrarte, claro. Yo, que soy una crihtiana como Dioh manda, la atendí, le di de comé y la dehé lavarse en la pila de lavá la fruta y que vorviera a su trabaho. Güeno, poh a ehto que llega un americano con unah pintah... unah pintah señorito que tenía er americano, que me puso to la frutería oliendo a perfume que eso se entera Franco y no lo permite porque eso tiene que sé pecao, te lo digo yo. Resurta que el americano cuando vio a la Aurori se queó prendaito, vamoh, que casi me llena loh tomateh de baba er mu cochino. Totá, que le dijo aquí delante de to loh que ehtábamo, con un asento máh raro que la má, que si se iba con él a Güachintón o yo qué coño sé, la iba a hasé la muhé máh felí der mundo, que no le iba a fartá de na y que la iba a tratá como a una reina. No veah la que se montó en la frutería, tor mundo aplaudiendo, la gente que iba por la calle se metió a curioseá, me acabaron robando de tó, pero yo quién ha sio, vamoh, que se creen que no lah vi yo llenarse er borso perah a la Juana y la Sole, ratah de arcantarilla... ¿La Aurori? Se fue, poh claro, no se iba a ir, me hubiera ido yo! Llorando se fue, fíhate lo que te digo, llorando de la emosión! Y aquí me dehó otra veh trincá la mu...."

Y mientras, en algún lugar de camino a las Américas, Aurora Martínez lloraba en silencio sabiéndose María de la O. El Coplero, sin embargo, rápido se vio como en su copla favorita, aquella que solía cantar de noche en la Plaza del Museo...

viernes, 11 de junio de 2010

La ventana abierta

Siempre abierta. Para que por ella entren historias que vengan de lejos, misterios, secretos, personajes nuevos. Para que, tras tomar forma en un rincón del cuarto, salgan por donde vinieron y lleguen a ti que lees esto. La ventana mágica abierta mirando a la tuya, para que, como ya decía yo en los comienzos, me tiendas tu mano invisible y encuentres la mía. Me equivoqué de nombre. Solitario le puse yo al cuarto... pero me dejé la ventana abierta. Y entonces se llenó de gente. Gente divertida, que lee, que comenta, que opina y aporta... Gente que deja su huella y no sólo y necesariamente en la pantalla de mi ordenador.


Gracias, amigos, por seguir ahí tras dos años de blog (gracias Drea, especialmente, por recordármelo en el tuyo). Un poco atareada tal vez... aquí seguiré al pie del cañón.
miércoles, 26 de mayo de 2010

Bubba no murió en Vietnam

Y Bubba te necesita, Forrest, aunque sea en italiano.



PD: he descubierto que en la versión mexicana Forrest no dice "Jenny y yo éramos como uña y carne", dice "como pan y mantequilla"!!!!!!!!!!!!!!!!! Me he quedao muertísima.
martes, 25 de mayo de 2010

El quién y el por qué

XVII

Amigo Coplero, puede que no me hayas comprendido. Toma asiento, ponte cómodo, y déjame que te cuente algunos detalles importantes de una manera más clara.


Dicho esto, el Romancero fue a la cocina y sirvió tres copas de coñac. Prendió un candil, puso música clásica en un viejo tocadiscos (aunque moderno para aquella época) y se encendió un puro. Acabado el ritual, a la luz tenue empezó a contar.

Yo era un loco solitario, como tú, Coplero. Tenía un buen trabajo, una buena vida, no me faltaba de nada. Sin embargo, había algo que me sobraba en cantidad. Preguntas. Un día, me encontré con un hombre que se ofreció a ayudarme. Casualmente era psiquiatra, aunque sus desequilibrios estaban años luz más allá que los míos, era un auténtico maníaco, pero realmente un buen médico.
- ¿Quieres saber algo, loco? Nos vigilan -me dijo cuando lo conocí-. Siempre lo han hecho y siempre lo harán.
-¿Quién? -le dije yo-.
-Depende -me respondió-.

Y esta es la historia que me contó Azufaifo, mi psiquiatra:


"Puedes creerme o no, loco, pero lo que te voy a contar es cierto. Desde niño sentí sus ojos siguiéndome a todas partes. Sabía que alguien me perseguía, que me vigilaban, cada movimiento, cada decisión, cada travesura. Mis padres, mis amigos, todos me lo negaban y me tachaban de loco, apoyándose además en mi personalidad obsesiva, cosa que no viene a cuento. Durante un tiempo, intenté apartar de mí ese sentimiento, pero pronto me di cuenta de que era imposible, pues esa extraña fuerza me perseguiría siempre. Así que decidí confiar. Confiar en mí, en lo que me decía el corazón. Y al fin me fue revelado. Era una noche de mayo y andaba yo perdido por la plaza Virgen de los Reyes, junto a la grandiosa Catedral sevillana. Entonces me habló. "Estoy aquí arriba", me dijo. Yo miré y la vi. Era ella, nuestra guía, el Coloso de la fe. Cada ciudad tiene una, me contó. Es como un símbolo, una figura legendaria situada siempre en un lugar relevante. Ella encierra las historias de todos los ciudadanos, sus pasiones, sus secretos, sus alegrías y sus miedos... no habrá tan siquiera uno que no haya pasado por su lado alguna vez y cuya historia ella no haya podido absorber. Pero sólo la confianza te llevará hasta ella."


El Giraldillo, Coplero, ella es la clave en nuestra ciudad. Su verdadero nombre es Triunfo o Coloso de la fe victoriosa. A cien metros del suelo, girando sobre sí misma, ¿quién puede ocultarle un secreto? Desde que allí la pusieran los critianos, contentos de echar a los moros, más que el cura que confesara allí dentro, ¿no será ella quien realmente conozca la verdad que hay detrás de cada mentira? Es posible que estés aquí porque confiaste en ella, amigo, le contaste tu historia, le abriste tu corazón y ella abrió para ti las puertas del tiempo. Confiaste en tu ciudad, querías verla en su esencia pura... y aquí estás. Azufaifo llevaba razón, también yo confié como ahora confío en aquella historia. Y tú no puedes dejar de hacerlo, Coplero. Y no confías en ti si quieres parecer más hombre. Pues tú ya eres un hombre. No tienes que cambiar tu forma de actuar, tienes que ser tú y echarle un par de huevos a la vida. Porque si así es... ella te ayudará.


Y ahora, amigo... ahora te diré quién soy yo, por qué mi cara te suena y por qué estoy aquí.


CONTINUARÁ

PD: yo también estoy aquí porque tú sigues estando ahí, no se te olvide.
domingo, 23 de mayo de 2010

Sociedad de consumo

Oscar Hahn


Caminamos de la mano por el supermercado
entre las filas de cereales y detergentes

Avanzamos de estante en estante
hasta llegar a los tarros de conserva

Examinamos el nuevo producto
anunciado por la televisión

Y de pronto nos miramos a los ojos
y nos sumimos el uno en el otro

y nos consumimos

Mal de amor.
lunes, 17 de mayo de 2010

A mi perro Birlly,

que era un perro que irradiaba felicidad. Nos lo dieron en Aracena porque se nos antojó cuando vimos el que acababan de darle a mi prima sus vecinos. Pero nada que ver con este, Bobby, que parecía un peluche adorable y suave que pondrías sobre tu cama... Birlly era más feo que Picio. En poco tiempo, su pelo oscuro se fue poblando de canas y antes de cumplir el año ya parecía un viejo. No mediría más de 30 cm, era nervio concentrado. El perro más pesao del mundo, pero también el más querible, probablemente el más bueno que hemos tenido. Nunca dio un problema, sólo daba calor el tio cansino. Cuando Maripi y yo íbamos a bañarnos al estanque (cuando ésa era nuestra mejor piscina que, dicho sea de paso, tampoco he vuelto a meterme en una mejor), nos perseguía incansable. Por cierto, nunca conseguí que MaryPaz dejara de llamarle Birllin, se empeñaba en añadirle la n igual que seguirá cantando Ana María se fue...
En sus persecuciones perrunas, nuestros reproches los tomaba a guasa, si le metías el pie bajo la panza para lanzarlo relativamente lejos (con -también relativo- cariño) le encantaba el revolcón y siempre volvía, obviamente para repetir, amenazando con pegarte alguna garrapata. Eso sí, nos encantaba cómo buscaba las piedras que le tirábamos (a lo lejos, no a él directamente, tampoco queríamos matarlo...), se ponía nerviosito y nos daba tregua el tiempo que duraba el rastreo. Me acuerdo que una vez, sería mu chico porque estaba en casa, rompí una maceta y le eché las culpas cuando mi madre vino a regañarme, jeje. Si os sirve de consuelo, no coló. Me acabo de acordar también de una tarde que nos encontramos a Eduvijis (más conocida como La Eduvihe -pronunciese la h a lo castúo-, e.p.d.), y en un gesto típico de vieja le dio tal achuchón que le aplastó toda la cabeza contra el hocico y yo lo cogí y me lo llevé corriendo en un arrebato de protección canina.
Aprovecho para manifestar que me revienta la gente que no para de manosear a los animales -más aun si no son suyos- porque digo yo, si hubiera un animal superior a nosotros y nos tuviera de mascota (siempre me imagino un gigante), a mí no me gustaría que me llevara en brazos a los sitios, ni que cuando vinieran todos sus amigos a casa se pusieran a darme el coñazo. Vale que de vez en cuando me rascara detrás de las orejas o me acariciara el lomo y me llevara de paseo, pero cada uno por su lado, eh, él su vida y yo la mía, amigos, compañeros... pero la misma palabra mascota ya no me gusta.
Le pusimos Birlly por un gorrión que tuvimos y criamos desde chiquitito... Los dos tuvieron un final triste. Brilly primero el gorrión, murió atrapado en el patio del vecino. Y a Birlly segundo el perro, se lo encontraron muerto cuando ya llevaba muchos años con nosotros y estaba horrorosamente feo, en el camino, puede que alguien lo envenenara. Pobre Birlly.
Tenía por ahí una foto pero no la encuentro. En fin, siempre me acordaré de ti... perdona por las perrerías, amigo.


martes, 11 de mayo de 2010

Próximamente en los mejores cines

Y así es como yo haría el reparto de la peli del Coplero...

En el papel protagonista, con sus grandes ojos verdes y rizos desenfadados, mirada inocente y arte puro sevillano, Paco León. Perdido, desorientado, busca el porqué de su viaje al pasado a la vez que se encuentra a sí mismo.


Traído al mundo por una madre coraje, La Lunaritoh, interpretada en esta ocasión por la singular María Jiménez (aquí joven, ahora un poco más estropeada...).



Enamorado de la Aurori, verdulera de mirada penetrante y grandes pechos redondos. Morena, guapa, pero maldita por un embrujo gitano... en la piel de... Marta Torné, que desplaza a la anterior candidata, Penélope Cruz.



Calíope, mujerzuela de la noche sevillana, que no pudiendo servirle en cuestiones de carne, le tenderá su mano, le ofrecerá su hombro y ayudará al Coplero tanto como le sea posible. No podría ser otra que Paz Vega, de graciosa picaresca y con experiencia en este tipo de papeles.

Y la colaboración especial de Tony Leblanc, como Er Cigarra, amigo inseparable de la vida pasada-futura del Coplero, y Chus Lampreave como La Porrúa, dueña de la frutería de la calle Feria donde trabaja la joven Aurori.
















Ah, se me olvidaba! Y en el papel del Romancero... ¡ostras, no! ¡Ése aun no lo puedo desvelar!!
lunes, 10 de mayo de 2010

La giganta

¿Le conohco?

Ante estas palabras, salidas de las bocas de uno y otro al mismo tiempo, Coplero y Romancero se quedaron, como quien dice, pillaos. Aprovechando el momento, Calíope, que no se callaba ni debajo del agua, aprovechó, sin escatimar en detalles y yéndose por las ramas tanto como le venía en gana, para narrar y hasta escenificar toda la historia de nuestro amigo, desde el principio hasta este mismo punto en que ahora nos encontramos todos. Conforme iba revelando experiencias, la mueca del Romancero iba tomando el aspecto de más y más y más pillado. Tanto, que llegó un momento en que todo su cuerpo, de repente, se arqueó y formó una verdadera interrogación humana (sin punto).

"Calma, calma, angelito -le dijo a la puta con una voz firme a la par que melosa y seductora-, ¿me estás diciendo que este señor ha venido desde un tiempo futuro?"

"Lo sierto, mire uhté, que ése no eh er punto mah importante de la hihtoria, no sé si eh que no me ehplicao..."

El Romancero, sin creer lo que escuchaban sus oídos e ignorando la interrupción, siguió investigando con la mirada perdida en algún punto de la pared... "Y dices que una vez aquí ha encontrado su yo verdadero y se ha enamorado por fin de una joven que no corresponde a su amor y sobre la cual pesa una terrible maldición gitana que le impedirá amar a cualquier hombre?

Calíope, admirada por tanto detalle como había logrado retener el erudito, que normalmente hacía caso omiso a sus explicaciones, por una vez se quedó callada y con la boca abierta, asintiendo solamente con la cabeza.

"Una historia interesante la suya, Coplero. Lo cierto es que desde que la escuché había querido volver a encontrarlo... Sí, lo admito, en parte ya la conocía, ¿recuerda la otra noche en el bar? Cuando reconfortado por el calor del vino se animó y contó todo eso de que viene de otros tiempos y que no es homosexual!" -el Coplero hizo memoria... ciertamente, entre todos los hombres que rompieron a reír, hubo uno, uno al fondo de la barra que bebía solitario su copita de coñac, que permaneció sereno y sin quitarle la mirada-. Quise volver a encontrarle, amigo mío, porque sé cómo ayudarle... Más bien sé quién es la responsable de lo que le está ocurriendo y que es ella, sólo ella, la que podrá reencauzar su misteriosa historia. Mas tendrá que elegir, la joven o su vida pasada... quiero decir futura... Sólo una de las dos cosas le podrá proporcionar".

Ahora los interrogantes eran Coplero y Calíope. ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Dónde? y ¡¿Por qué?!

"No es un genio de la lámpara al que le pidáis deseos, no, no, no, nada de eso. ¡Es el Triunfo de la Fe! Y sólo cuando ésta verdaderamente triunfe en vuestros corazones... ¡sólo entonces os concederá el favor! ¡Es la giganta de Sevilla, tan valiente y fuerte como hecha de bronce, como dijera don Miguel...!"


CONTINUARÁ
domingo, 9 de mayo de 2010

La neurona solitaria


Por lo que se ve últimamente las neuronas están revueltas, todas quieren manifestarse. Lo triste es que al parecer yo sólo tengo una... ¡qué poco trabajo le hubiera dado al Maestro! En fin, os dejo con ella y voy a seguir estudiando.

Internet

Yo sólo quiero que la pereza me abandone y tú eres en gran medida responsable. Eres una salida demasiado fácil, no es necesario que salga de casa ni que quede con nadie para echar el rato, pues tú estás aquí todo el tiempo, vulnerando constantemente mi fuerza de voluntad. Y no puedo combatir contigo, es mucho más fácil sentarme a teclear y hacer click con el ratón sin tener que pensar apenas, escuchar canciones, una detrás de otra, disfrutar de grandes descubrimientos de páginas interesantes, mucho más interesantes que unos apuntes de medicina legal que además he de memorizar. Comprobar si hay cambios en mi blog, en su blog, en mi facebook, en el suyo, en mi tuenti, en su tuenti, en mi correo... Y así no hay quien se concentre. Hasta prefiero acostarme y dormir toda la tarde con tal de huir de tu atracción fatal. Porque soy incapaz de sentarme a estudiar y permanecer concentrada más de 30 minutos sin levantarme con cualquier excusa y acabar metiéndome en ti sin tener nada que mirar (porque... ¿entro yo en ti o entras tú en mi?). Pero me da miedo hacer la trágica llamada que te elimine al menos del universo de mi salón.

viernes, 7 de mayo de 2010

¡Troncalidad: así no!

Me ha llenado de felicidad ver este video y, aunque ahora no voy a pararme a hablar de esto porque tengo que estudiar, lo dejo para que lo veáis y compartáis la alegría conmigo :)


Mi pillara -en principio- o no, me quita un gran peso de encima.
jueves, 6 de mayo de 2010

Yo te ayudaré, Coplero, yo te ayudaré.

Con esas palabras dejamos a nuestro amigo dormido como un niño en los brazos de su nueva compañera de la bella voz. A la mañana siguiente, esta misma lo despertó con las palabras de "levanta, mi arma, que hay muchah cosah que hasé". Era la una del mediodía, nada más y nada menos. En la frutería, la Porrúa estaría maldiciendo por no haberse presentado, ¿lo habría echado la Aurori siquiera un poquito de menos? No lo sabrás por ahora, Coplero, Calíope tiene otros planes para ti y nada le importa que tengas que cargar pepinos.

"He ehtao yo pensando, Coplero, tú sólo tieneh doh problemah que resorvé: uno, dejá de paresé maricón y doh, deshasé la mardisión que pesa sobre la hembra que quiereh por parienta. Lo de vorvé ar futuro totá no lo cuento porque, digo yo, que si quiereh que la Aurori se enamore de ti, no querráh luego regresá a tuh tiempoh, que no? Bien, poh der primer punto me encargaré yo, que nadie mejón pa enseñarte cómo debe comportarse un güen macho que engatuse a las muhere. Empezaremoh mañana. Y der segundo... de ese creo que se puede ocupá mi güen amigo Er Romansero. Ya te hablé de él, sí, el que me salvó aquella vé que casi que ehtiro la pata, el sabio de letrah que me rebautisó con er nombre por el que ahora me conose tor mundo, ¡ese! Ea, poh vamoh a verlo".

Y con esas, los dos se pusieron rumbo a la calle Pavía, allí donde los antiguos lavaderos de la caridad habían sido reconvertidos en un bonito edificio de viviendas. Y cuando llegaron, no hizo falta ni siquiera que llamaran a la puerta, El Romancero los esperaba, como siempre, mirando por la mirilla.


¿Le conohco? se preguntaron el uno al otro casi al unísono.



CONTINUARÁ
miércoles, 5 de mayo de 2010

Algunos consejos

Para hacer el amor

Para hacer el amor
debe evitarse un sol muy fuerte sobre los ojos de la muchacha
tampoco es buena la sombra si el lomo del amante se achicharra
para hacer el amor.
Los pastos húmedos son mejores que los pastos amarillos
pero la arena gruesa es mejor todavía.
Ni junto a las colinas porque el suelo es rocoso ni cerca
de las aguas.
Poco reino es la cama para este buen amor.
Limpios los cuerpos han de ser como una gran pradera:
que ningún valle o monte quede oculto y los amantes
podrán holgarse en todos sus caminos.
La oscuridad no guarda el buen amor.
El cielo debe ser azul y amable, limpio y redondo como un techo
y entonces
la muchacha no verá el Dedo de Dios.
Los cuerpos discretos pero nunca en reposo,
los pulmones abiertos,
las frases cortas.
Es difícil hacer el amor pero se aprende.

Antonio Cisneros.


lunes, 3 de mayo de 2010

Batido de plátano

Todos queremos que la Srta. Tulp vuelva a los ruedos bloggeros, ¿es o no? Todos queremos volver a leer sus idas de olla y sus extraños relatos, sus divagaciones profundas y sus quejas sobre el mundo y escucharla cuando se enfada... Porque, Señorita Tulp, Clarividencias, o como quiera que te llames ahora, tú me metiste en esto y no es justo que me abandones. Es por eso que hoy mi entrada te la dedico a ti. Y el tema a tratar será... chan chan chan... ¡Batido de plátano!



Ingredientes necesarios:

- Unos 4 plátanos maduros.
- 1/2 litro de leche.
- 2 ó 3 cucharadas de azúcar (o más, cada uno a su gusto).
- Canela.
- Hielo, preferiblemente picado.
- Tener el ánimo gracioso para reírte de las bromas fáciles con plátanos.

Elaboración:

Se baten los plátanos junto con la leche y el azúcar, luego se vierte en una copa o en un vaso chato o donde te parezca, vamos, se le añade el hielo picado y se le echa un poco de canela por encima. Puedes decorarlo con una rodajita de plátano previamente reservada. Si te gusta, también puedes ponerle nata montada, chocolate, leche condensada... eso ya es echarle imaginación y al gusto.


Yo lo he hecho esta tarde porque tenía unos plátanos que ya empezaban a ponerse blandengues y, como así no me gustan, había que aprovecharlos de alguna manera... mientras lo hacía, me acordé de ti, Señorita Tulp, y no digamos ahora que lo estoy degustando. Hasta me puse a hacer fotos pensando ilustrar la entrada que se me estaba ocurriendo y que ahora va tomando forma.



Esto tiene un huevo de calorías (aunque huevo no lleva) y yo dije que me iba a poner a dieta para empezar con la "operación bikini"... pero es que ¡¡¡había que comérse los plátanos!!!

En el hipotético caso de que no te guste, no te preocupes, siempre podrás aprovechar las cáscaras poniéndolas en el suelo para que alguien se caiga y reírte del guarrazo! Muahahaha, ¡cuánta maldad!



Va por ti, Señorita Tulp, porque reabras o recrees tu blog para el goce y disfrute nuestro.

Primavera serrana de mi alma



Pon primero música al paseo, el placer se multiplica...


La primavera...

¡Ay, qué relumbres y olores!
¡Ay, cómo ríen los prados!
¡Ay, qué alboradas se oyen!
ROMANCE POPULAR

En mi duermevela matinal, me malhumora una endiablada chillería de chiquillos. Por fin, sin poder dormir más, me echo, desesperado, de la cama. Entonces, al mirar al campo por la ventana abierta, me doy cuenta de que los que alborotan son los pájaros.

Salgo al huerto y canto gracias al Dios del día azul. ¡Libre concierto de picos, fresco y sin fin. La golondrina riza, caprichosa, su gorjeo en el pozo; suba el mirlo sobre la naranja caída; de fuego, la oropéndola charla, de chaparro en chaparro; el chamariz ríe larga y menudamente en la cima del eucalipto, y, en el pino grande, los gorriones discuten desaforadamente.

¡Cómo está la mañana! El sol pone en la tierra su alegría de plata y de oro; mariposas de cien colores juegan por todas partes; entre las flores, por la casa -ya dentro, ya fuera-, en el manantial. Por doquiera, el campo se abre en estallidos, en crujidos, en un hervidero de vida sana y nueva.

Parece que estuviéramos dentro de un gran panal de luz, que fuese el interior de una inmensa y cálida rosa encendida.
Platero y yo (XXV),
Juan Ramón Jiménez.


Ahora voy yo... No quiero enrollarme mucho, así que si quieres, tan sólo quítate los zapatos, luego los calcetines, orea un poquitito tus pies, remueve los dedos (nada mejor para sentirse libre que concederles un poco de aire fresco a esas pequeñas prolongaciones de nuestros quesos), relájate y sigue mis pasos. Te mostraré algunas imágenes tomadas este finde entre tierras de España y Portugal.



En la huerta, a dos pasos de la casa, nos encontramos estos lirios amarillos que florecen cada año en el mismo sitio sin que nadie se lo pida. Supongo que les gusta estar ahí y si alguien los desbancase de su sitio, seguramente se pondrían tristes. A veces el viento les trae noticias malas sobre la posibilidad de que los hombres construyan una autovía que pase justo por su lado... y yo ya les noto la tristeza y a mí ellos.



Si yo voy paseando y hasta una mierda del campo me gusta! No obstante, esta va para los hombres que construyen autovías junto a los lirios:



Lejos de aquellos paseos melancólicos a los que una va sola para contar sus secretos a los árboles y pájaros, esta vez, contagiada de primavera, llevaba yo a mi verita dos queridos másqueamigos, J. y Leo. Me pregunto... ¿cuál es el perro?



Dice un fragmento de A mi perro Yeltsin, de Jenaro Talens:

Tus grandes ojos me interrogan, son
como los míos, vagamente humanos,
me devuelven el gesto
de una mirada cómplice, y no hay ya
muerte, ni angustia, ni dolor, tan sólo
el puro discurrir de la mañana.





A veces aparecía Timi, nos miraba desde lejos haciendo honor a su nombre de timidina y volvía a desaparecer rauda y veloz.







Perdonadme que aquí tenga puesto un zapato...



Este ternero lo encontramos por el camino y era simpatiquísimo... o eso, o estaba muerto de hambre! No lo entendíamos porque era portugués, aunque fronterizo, pero nada, nao falam a nossa língua...



En Barrancos, pueblo portugés que toca España con la mano, hicimos estas fotos en una ribera que encontrarás bajando alguna cuestecilla. Se nota que este año ha llovido...



A un lado...



Abajo...



Al otro lado...






Y en el camino amapolas.



En fin, esto es todo o casi todo, demasiadas fotos he puesto, no me podía resistir, la primavera me posee, se me sube a la cabeza, me emborracha, hago piruetas y yerbeo por dondequiera. Así al final acabo reventada, que no puedo con mi cuerpo, y no te extrañe ni siquiera que termine dormitando en una piedra...



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