miércoles, 18 de agosto de 2010

Mi casa

Seguía al niño y al abuelo prematuro, pero no les hacía caso, iba yo en mi propia nube. De repente, entre el tumulto, unos ojos se encontraron con los míos... y me eran conocidos, pero ¿a quién correspondían? Me estrujé y me estrujé el cerebro y sus neuronas una a una, pero no hubo resultado. Al fin me di cuenta de que en aquel planeta me era imposible recordar las caras de las personas que conocía en el mío, ni siquiera las de mis amigos o mis padres. Sin embargo, yo sabía que esa mirada ya había estado en mi retina...
Todo el rollo de la amnesia interplanetaria me causó una profunda tristeza y me hizo sentir un enorme vacío que acabó en unas ganas terribles de volver a


y comprendí a Et.

Entonces, el abuelo joven y el niño piloto, que iban por delante mía, se detuvieron y justo allí estaba la nave. El niño me miró y me dijo: Zuba. El abuelo le tiró del brazo por robarle autoridad y, aclarándose la voz, él también me ordenó: Suba. Yo subí y el abuelo subió y el niño, que se quedaba en tierra y no podía aguantar sin decir la última palabra, añadió: Ya ez hora de que ze zambulla uzted en el maravillozo mundo del balance hidrozalino.
Y la puerta se cerró y justo antes, me crucé otra vez con los ojos (des)conocidos y al fin supe de quién eran y quise bajarme y quedarme a vivir en aquel planeta, pero ya era tarde...

4 que dejaron huella:

Drea dijo...

Es posible que alguien como yo necesite una traducción de qué significa esto. Es una alegoría?

mariajesusparadela dijo...

No expliques nada, pero, por favor, sigue escribiendo.

Ojos. dijo...

Me solidarizo con la chica de arriba, me tienes enganchadísima.

BudaDorado dijo...

hooooooooooomeeeeee phoooooooooneeeeee
el niño t lo va a explicar?se aceptan alumnas extra?
y de quien es esa mirada familiar!?!?!?!?

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