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martes, 6 de marzo de 2012

Esta es la hora.

Mi hora. Silencio. La gente duerme, televisiones lejanas, llantos ahogados, balbuceos incomprensibles frutos de una pesadilla, el tic y el tac. Debería irme a dormir, sí, yo también. El chorro de un pipí, la cisterna, un bostezo alargado, otra vez, el tic y el tac, el tic y el tac. Mañana temprano el despertador no perdona. La puerta del ascensor, la puerta de un piso, la base de datos de virus ha sido actualizada. No, mañana hay que madrugar, pero hace mucho tiempo que tengo que abandonar la sala justo a la hora que más me apetece el cócktel. El camión de la basura. Porque a mí a estas horas me apetece sentarme tranquila, empezar a coger palabras, una de aquí, otra de allí, una muy rara, una más llana, una blandita, otra mojada y con calma, esdrujular el ingenio y agudizarme el cerebro, tacatacatá, y cócktel tecleado. No quiero no escribir en mi blog.
Antes usaba esta hora... ahora qué. Clon. Cisterna.
miércoles, 9 de noviembre de 2011

Capítulo x

En la oscuridad de la sala reina el silencio. Parece que todos han apagado sus móviles y con la entrada de la función aun en sus manos aguardan en su asiento a que empiece por fin. Que salga ya, que el público se va. Por fin se abre el telón. Detrás, el escenario; el decorado, mi cuarto; en el centro, mi cama; en la cama, yo. El despertador suena y suena, pero sigo dormida y me da igual, no lo oigo, que suene, que yo estoy frita, que se vayan todos, la gente se marea y el público se mea, que se vayan.
Al rato, una mano sale de la cama, es la mía, claro, porque estoy sola, si no estuviera sola a lo mejor no estaba jodida, digo durmiendo [...] Empieza otro día en el teatro de mi vida, porque esto no es otra cosa, un teatro sin guión en el que más vale saber improvisar y tener inquietudes porque si no te comen por los pies y te mueres del asco. Me levanto con sueño, sin ganas, joder, un poquito más, de verdad que quisiera levantarme cantando la novena sinfonía a cuatro voces, pero no me sale ni una tos seca.
Otra mano ahora, una gigante que no es mía ni tuya ni de nadie, con una goma Milan con un agujero en el centro hecho con un boli bic azul que casi la raja, sale del techo y empieza a borrar, borra las cortinas del telón que caían a los lados, borra el escenario con sus escaleras, borra al público y la lámpara gigante que colgaba del techo, dejándome sola en mi cuarto, como ahora, como todos los putos días normales y corrientes y molientes, de entresemana, laborables, y empiezo otro capítulo de la vida real. A lo largo del día se me va pasando la mala leche, me voy animando, recupero la voz y hago vida social. A veces, sin embargo, me gustaría que la mano gigante saliera de nuevo y borrara todavía un poco más del decorado, que borrara edificios, que borrara coches, semáforos, la tele con sus políticos y la basura que ponen todos los días; a veces me gustaría que nos borrara las ropas, que nos dejara desnudos en medio de un campo donde todos estuviésemos como nos trajeron al mundo pegando gruñidos como los que yo empiezo a emitir cuando ya salgo de casa por las mañanas. Y que borrara también, por favor, ya si no es mucho pedir, que borrara tanta puta falsedad, tanto protocolo, tanta represión y tanta mierda, para que pudiésemos hablar tranquilamente sin pensar si está bien o está mal o qué pensará la madre que me parió de la cosa más tonta del mundo.

Un día tuve este decorado. Ojalá se repita pronto.
miércoles, 28 de septiembre de 2011

Reflexión

Después de mucho tiempo aguantándome las ganas, por fin me decidí. Iba a ir a Media Markt a comprarme un libro electrónico de esos moennos porque por qué no? Tenía ganas, me metían ganas, me entraban ganas, ¡me salían ganas! En definitiva, que allá fui. Allá fui y acá volví, después de más de una hora dándole vueltas delante de la sección correspondiente, persiguiendo al de la camiseta roja para que resolviera mis dudas, llegando a la conclusión de que esa tienda tiene que poner un servicio de atención que permita establecer un orden para no tener que sentirte acosadora (acosadora fracasada) para que te hagan algo de caso... Y sí, me lo he comprado y ¿ahora qué? Pues que tengo sentimiento de culpa y cierta rayadura mental porque el desembolso que ha supuesto equivale a una guardia y porque el precio es practicamente el mismo que el de la playStation3 y no podía parar de pensar en lo distinto que es salir por la puerta con un libro electrónico a salir por la puerta con la play 3, pero luego me digo, al carajo! ¿Yo a por qué venía? A por el libro. Ea, pues hoy será el libro y otro día la playStation, ¿no hago cinco guardias al mes? coño, es que una tiene que sentirse mal por todo.
miércoles, 25 de mayo de 2011

En realidad no tan feliz de la vida

Queridos amigos, lectores, seguidores (lo de seguidores me suena muy fuerte, pero bueno), y bloggeros todos:

He de reconocer que últimamente no tengo muchas ganas de escribir en esto del blog. Y no será porque no tenga cosas que contar, pero no sé... estoy un poco apática. He estado reflexionando sobre mi última entrada y he llegado a la conclusión de que definitivamente, me pasé con lo de "feliz de la vida", que os hizo creer que yo había vuelto a la ciudad tocando el bongo y las castañuelas. Lo cierto es que, aunque me reafirmo plenamente en lo de lo acertado de mi elección y todo lo que ha venido detrás, estoy pasando unos días difíciles. Demasiadas cosas nuevas. Demasiado cambio para digerir sin que me produzca una diarrea intestinal y mental. Y a veces se me cruzan los cables y sólo pienso en volver con mi mamaíta que me hace comidas ricas y me miente diciéndome que soy la más guapa del mundo mientras yo, feliz, me recreo en su mentira. Con la de veces que allí me quejo y me dan ganas de largarme... y ahora lo último que me apetece es esta soledad vacía y no poder llorarle a nadie (por teléfono no tiene el mismo efecto).


Lo extraño es que, a pesar de mis cero ganas de estar sola, no me apetece salir, ni ir recomponiendo los pedacitos de mi vida sevillana como se merece, agravándose esto con el horrible calor que hace en la calle. Total, que me encierro en casa, pongo mi aire y no llamo a naide y a la única que no doy un no por respuesta cuando me ofrece pasar un rato fuera de mi piso, es a la madre de Buda porque ya me he dado cuenta de que, como a la mía, no se le puede negar nada y en su gazpacho y su tortilla y en su zumo de naranja he encontrado consuelo y me he sentido contenta de que me acojan con tanto cariño en estos días rarunos y siempre, así que, como recompensa, la semana que viene pienso traerme mi guitarra y renovar el repertorio, que el próximo día que me inviten ya no puedo escaparme sin cantar algo. Ni que decir tiene que tampoco le diré que no a Buda cuando me invite a su piscina, que qué mejor terapia que ahogar en ella mis penas!
Joder, qué bien me ha venido desahogarme, se me olvidaba lo terapéutico del blog.

Un abrazo.
jueves, 28 de abril de 2011

¿Trabajal?

Las vueltas que da la vida, se dice. Venía yo pensando esta tarde en cómo ha cambiado la mía en unos meses. Hace un año, por estas fechas, todavía no había acabado la carrera. Los domingos me venía en autobus y mis preocupaciones no iban más allá del examen próximo. Pasó junio, terminó esa etapa, y por primera vez reuní coraje para decirle a mis padres -un poco complicados- que me iba de viaje en pareja. No cayó bien, pero nos fuimos tan anchos. Empezaba, como los cigoñinos de la torre que veía desde mi cuarto aprendiendo a volar cuando aun estaba en el instituto, a sentir las alas y el poder de estas. Luego vino el mir con sus meses de encierro. Me fui al pueblo y apenas salía. Cada sábado a la academia, más que nada una excusa para vestirme de persona. Aun así, me salté más de uno. La semana de descanso me fui a Londres... ahí me colé xD Entre otras cosas porque tampoco cayó bien y también me fui. Eso fue en septiembre... hasta enero, fue como atravesar el desierto. El último mes, las últimas semanas, horribles, largas, interminables. Estaba cansada, harta, triste y, la verdad, creo que no era yo, porque no podía ser yo, aunque uno tampoco puede dejar de ser uno... así que supongo que era yo llevada a un terreno que me impedía simplemente ser. Pero eso nos pasó a todos. Luego se acabó. A unos les salió mejor, a otros peor, unos contentos, otros disgustadísimos y otros tuvimos lo que más o menos podíamos sospechar y no nos sorprendimos tanto. Tras el estrés, la liberación. Relax y escapadas. Recuperar tiempo perdido. La tristeza y el agobio se disiparon y dejaron paso a una felicidad extraña, como un colocón. Luego Madrid, días de tensión, de qué ha cogido éste y qué ha cogido aquél y qué cogeré yo. Todo eso ha pasado ya. Ahora la gente nos pregunta, nos da la enhorabuena y yo lo cuento todo, lo suelto por esta boquita y, como me fui a Portugal, que me quedo tan ancha.
Esta tarde venía camino de Sevilla en un coche que está a mi nombre. Por el manos libres, mantengo conversaciones sobre suegras. Llevo tres días mirando pisos por internet pensando que un día de estos me largo del de mis padres y me voy a un piso con una terraza donde pueda tener un perro y plantar soledades de esas que dejan un rastro en el aire... Y ahora, ahora que me siento después de mucho tiempo a escribir en este mismo rincón donde nació mi bloguito cuando toda esta aventura que acabo de relatar ni siquiera la intuía, me he parado a pensar que mañana he quedado para ir a ver un centro de salud en el que seguramente me acabe convirtiendo en eso que sale de mi boca cada vez que alguien me pregunta bueno qué, al final qué, y yo contesto Medicina de Familia y me quedo tan fresca y sigo charlando como si nada... y ahora, sí, ahora mismito, me estoy dando cuenta de que esto es real, que no es una historia que contar y punto, que en unos días estoy allí, dando el callo, yo, yo!, que el único dinero que he ganado en mi vida han sido unos cuantos treintas euros por tocar la guitarra en alguna boda a la una de la tarde... yo, madrugando para ir a, como decía el gitano del chiste que le gustaban las cosas acabadas en -ar, ¿trabajal? No es por sonar petarda, pero es que de estudiante, todo el mundo lo sabe, se vive muy bien... y con un mir o unas oposiciones se pasa muy mal, pero cuando eso pasa y tienes encima unos meses para respirar: vivimos mejor que queremos. Y tengo miedo. Mucho. No me puedo creer que esto se acabe. Tengo ganas de empezar, sí... pero tengo miedo... Mucho. No me puedo creer que esto se acabe. ¿Lo he dicho ya? Sí. Pues eso.

Y es que mi vida ha dado un giro brutal en un año... pero el gran cambio aun está por llegar :S
martes, 13 de julio de 2010

Esencia pueblerina

Mucha gente cree que el koala es un cateto. Es posible. También yo soy cateta, cateta de pueblo, ¿dónde está el problema? No puedo dejar de serlo, vaya donde vaya, siempre llevaré esa esencia que algunos se creen que es algo malo. No señor.

Si ser cateto es amar el campo, querer la tierra, criar guarros, ordeñar vacas, ver el amanecer, bañarte en la alberca, sembrar hortaliza y ver cómo crece, regar mientras se pone el sol, soltar a los perros y dejarlos que correr libremente, llevar una cesta y llenarla de huevos, de albarillos, de brevas, saludar a un burro, reconocer a los pájaros por su canto... pues mira, con todo lo que he puesto, si eso es ser cateta, muy a mi pesar soy mucho menos de lo que pensaba y ya quisieran muchos saber lo que sabe uno de estos.

Lugareño, palurdo, dice de cateto la RAE. Luego de palurdo dice: dicho por lo común de la gente de campo y de las aldeas: tosca, grosera. En las ciudades es que no habrá gente grosera...

En fin, remataré con una canción del koala, que es el que me ha inspirado, se la dedico a los que nunca comprenderán estas letras porque se creen que el que las canta es el colmo de la vulgaridad. Tampoco los culpo, hay que haber vivido cercano a esto para comprender lo maravillosamente bien escritas que están sus canciones. Por eso, lo más triste no es el que vive en la ciudad y no se entera, sino el de pueblo que reniega de ello.


Dime tú a mí lo que tendrá de malo ser uno de los dos lados que forman el ángulo recto de un triángulo rectángulo...
domingo, 9 de mayo de 2010

Internet

Yo sólo quiero que la pereza me abandone y tú eres en gran medida responsable. Eres una salida demasiado fácil, no es necesario que salga de casa ni que quede con nadie para echar el rato, pues tú estás aquí todo el tiempo, vulnerando constantemente mi fuerza de voluntad. Y no puedo combatir contigo, es mucho más fácil sentarme a teclear y hacer click con el ratón sin tener que pensar apenas, escuchar canciones, una detrás de otra, disfrutar de grandes descubrimientos de páginas interesantes, mucho más interesantes que unos apuntes de medicina legal que además he de memorizar. Comprobar si hay cambios en mi blog, en su blog, en mi facebook, en el suyo, en mi tuenti, en su tuenti, en mi correo... Y así no hay quien se concentre. Hasta prefiero acostarme y dormir toda la tarde con tal de huir de tu atracción fatal. Porque soy incapaz de sentarme a estudiar y permanecer concentrada más de 30 minutos sin levantarme con cualquier excusa y acabar metiéndome en ti sin tener nada que mirar (porque... ¿entro yo en ti o entras tú en mi?). Pero me da miedo hacer la trágica llamada que te elimine al menos del universo de mi salón.

jueves, 29 de abril de 2010

No sé si me explico

Vale, sé que a los seguidores del Coplero les debo más de una actualización, pero hoy tampoco va a tocar. Necesito un desahogo y creedme si os digo que me he estado resistiendo a usar esta vía para descargarlo, pero finalmente he sucumbido. Es curioso cómo en los inicios del blog dejar fluir las emociones no costaba tanto. Tal vez ahora que nos conocemos más las cosas cobren esa falsa importancia que les damos en la calle y hasta este cuarto solitario mágico se me haga tan real que ni aquí pueda soltar lo que tanto me apetece. Pues se acabó! No a la represión de sentimientos! No a las trabas y tapujos!

Y si alguien entiende de trabas... esa soy yo. Obstáculos, limitaciones y formas de complicarse la vida. Sí, soy experta. Algunas son de verdad, otras me las invento. Luego siempre me arrepiento, pues no es fácil saltar vallas cual atleta. El problema de las trabas, que ya son de por sí un problema, es cuando una no va sola. Imagina que el atleta lleva a otro de la mano y que, a la vez, tuvieran que dar el salto. Si uno no salta, se caga, se jiña, le entra el apretón terrible al ver la valla tan cerca, el otro no puede tampoco y claro, mientras todos los adelantan, ellos nunca llegarán a la meta. Si los dos son unos penas, al fin y al cabo da igual, se quedarán sentados delante de la estacada comiéndose un bocadillo viendo pasar a los demás por delante de sus caras, viendo pasar la vida mientras no hacen nada. Pero en el hipotético caso de que eso no fuera así, es decir, que uno fuera un pena y el otro no, si no alguien corajudo, valeroso, atrevido y luchador, la carrera sería terrible. El primero se quedaría sufriendo mirando la valla que no es capaz de saltar a pesar de saber que está perjudicando a su compañero, lo cual lo entristecería aun más. Y el segundo, frustrado, cabreado hasta lo más profundo de sus entrañas, daría lo que fuera porque le hubiera tocado otro a su lado, aunque a su vez sienta pena del pena...



En fin, no sigo con la metáfora tonta porque me hundo en mi propia caca y es triste. Yo es que la cago mucho, sabes? y la gente ya me dice que da igual, que no se enfadan, ¡se acostumbran! Y yo lo siento en el alma, soy así, me acojono, me amilano, me amedrento, empequeñezco cuando empiezo a darle vueltas a las cosas... las cosas... Hay tantas... y yo sólo pienso en dos...


sábado, 27 de marzo de 2010

Bien o mal

Sucede que a veces, aun cuando quieres lo mejor para ti y para todos, no sabes si actuas bien o mal. Y te encantaría que existiera una opción con la que pudieras acompañar cada uno de tus actos de una extensa y perfecta explicación que hiciera comprender a cada cual el por qué de tus decisiones.
Tal vez de ahí, la importancia de ser bueno, pues no dudarán de ti.

*Jorl, acaba de darme un bajón porque iba a insertar un video (motivo de esta entrada) y resulta que los videos de mi amiga Julieta tienen la "inserción desactivada por solicitud". Dejo el enlace aquí y quien quiera que vaya a verlo.




miércoles, 24 de marzo de 2010

No me déis por muerta

De chica no podía comprender por qué alguien que no estaba a gusto con su vida no cogía simplemente un avión y aterrizaba en otro lugar del planeta para empezar desde cero una nueva vida con otra gente, otro trabajo, sin problema alguno, feliz y contento... Luego comprendí que eso no era fácil, pues supondría abandonar no sólo lo que no te gusta, sino también a las personas y cosas que más quieres.

No obstante, a mí a veces se me sigue pasando la idea por la cabeza... ¿a quién no, supongo? Hombre, no ya lo de coger un avión y plantarte en la conchinchina, pero sí dar un giro a tu vida. Sin embargo, por ahora creo que me quedaré como estoy, pues parece que los cambios los tengo a la vuelta de la esquina y me van a venir como sopla el viento en Tarifa, pegándome en to la cara.

Así pues, si desaparezco, no me déis por muerta... estaré de parranda!


martes, 23 de febrero de 2010

Datos

El tiempo pasa, las mentes se abren y una cada vez contempla más posibilidades, formas de vivir, gente con quien relacionarse... cosa que en aquella ya casi lejana (primera) etapa difícil mía hubiera creído imposible. Por si no os estáis enterando, me refiero a mis días de adolescente que, para mi sorpresa y disgusto, me acabo de dar cuenta de que se han ido... o tal vez sólo se están yendo? En cualquier caso, da igual, porque a los que voy a referirme sí pasaron.
La cuestión, a ver si puede ser que vaya al grano, es que quiero hablar de una yo que aun no era la yo que soy ahora. Y esto viene a cuento porque, muchas veces, mientras hablo con algunas de las personas que ahora están en mi vida, pero que antes no estaban, de pronto se ponen de manifiesto lagunas y diferencias que tal vez no alcancemos a comprender precisamente porque nos faltan datos, datos de la otra persona, de aquellos momentos que no conocimos pero que fueron determinantes en la vida del otro o, simplemente, que llenaron gran parte de su tiempo, haciéndole feliz, triste, contribuyendo a convertirla en quien es ahora.
[Disculpad lo enrevesado, no consigo expresarme. Quién fuera Juan Ramón, que con cuatro palabras hubiera tenido...]
Por eso, tal vez, nos desconectemos cuando salen ciertos temas. Temas que nunca estuvieron entre las cosas que llamaron mi atención y que, probablemente, sigan sin estarlo y de los que, por tanto, no puedo hablar ni seguir su conversación. Temas, por otro lado, sobre los que me encantaría conversar largo y tendido con quien estuviera dispuesto a hacerlo.
En fin, todo esto ha venido porque youtube es una fuente de tesoros que remueve mis entrañas y me trae recuerdos de unas tardes grabadas a fuego entre los surcos de mi cerebro. Ahora podéis saber que mientras leíais revistas de moda, os aprendíais las letras de las canciones en inglés, fumábais vuestros primeros cigarros, empezábais a entender de deportes... y a mí todo esto me importaba un pimiento, yo estaba encerrada en el maravilloso mundo de mi cuarto escuchando canciones (que amaré por siempre) como estas:

Tremenda.



Imposible encontrarla en acústico. Ñu...



Con esta conseguí que mi padre me dejara escuchar esta música en el coche:



Y tocaré...


(Por orden de preferencia)

PD: sé que no las escucharéis, pero me gusta que estén aquí. Además, las escucho yo.
PD2: como veréis, lo de la copla vino después.
miércoles, 17 de febrero de 2010

Y si...

No os asustéis con lo que voy a decir, pero he estado pensando seriamente... si hoy me muero, ¿qué pasaría con mi blog? A menos que hubiera dejado alguna entrada programada para un momento futuro (que ahora mismo, no es el caso), nunca más se volvería a actualizar. Aquellos lectores tan cercanos pero tan lejanos, los que ni siquiera he llegado a conocer personalmente, podrían pensar que he tirado la toalla, que abandono la blogosfera sin decir un triste adiós.
Tal vez algunos se preocuparan y, pasado el tiempo, dejasen un comentario exigiendo nuevas historias disparatadas o, al menos, una explicación del por qué de mi ausencia (aclarar que esos comentarios nunca verían la luz al quedar pendientes de moderación por ser posteriores a cuatro días desde la publicación de la entrada en cuestión). Incluso sería posible la adhesión de algún seguidor tardío, quién sabe. Ya que me voy emocionando, lo mismo una editorial famosa descubre mis relatos y decide publicarlos bajo la firma de Almendra Puck y, aunque póstuma y con nombre falso, alcanzo la fama. En ese caso, quiero que todo el dinero que me corresponda lo administre mi madre, ella sabrá darle buen uso (para encontrarla preguntar, por ejemplo, a la Srta. Tulp, ella les pondrá en contacto).
Podría darle mi contraseña a alguien para que hiciera pública mi muerte en mi propio blog, pero claves y contraseñas son secretos que no puedo revelar, salvo la del sevici, que todo el mundo se la sabe. Y voy a ir terminando porque ya me estoy flipando mucho y al final voy a acabar despidiéndome para siempre de todos vosotros no vaya a ser que esta noche la palme mientras duermo. En fin, por si acaso, sepáis que me encanta saber que estáis ahí, al otro lado de la pantalla, dejéis huella o no.
Ah, y otra cosa, en mi entierro quiero que pongan música (la parte emocionante del Réquiem de Verdi concretamente, Buda sabe cuál es) y que cuenten un chiste lo menos malo posible y, si puede ser, apto para todos los públicos. Mi madre dice que no tiene gracia porque por mucho que yo me empeñe tengo que pensar que habrá gente ese día que esté triste y no tenga ganas de guasa, pero yo lo siento, es mi voluntad.
Bueno, y dicho esto os voy a decir hasta mañana, que deciros adiós me da miedo. Lo dicho, hasta mañana!
*Recomendación: dale caña al volumen para escuchar el siguiente video.

martes, 17 de noviembre de 2009

Flashes

Me gustan esos recuerdos fugaces que irrumpen en nuestra cabeza fuera de contexto. Me pregunto a qué se deben, por qué vienen, cómo puede ser que de repente, estando yo en mitad de una conversación insulsa con alguien que me encontré comprando, cruce por mis ojos la imagen de una tarde en mi calle, con mis amigas de la escuela, jugando a torito en alto el día de mi cumpleaños. O el otro día, que iba yo en la bici pedalea que pedalea intentando subirme la manga con los dientes para ver el reloj, cuando así, sin más, vislumbro los escalones y la baranda que suben a la terraza de mi abuela. Y lo ves tan claro que casi lo tocas, recuerdas texturas y olores y te sientes el tú de otro tiempo, pero dura muy poco, ni un segundo diría, pero oye, es curioso cómo se apoderan de ti sensaciones que ya ni te acordabas de haberlas vivido.
Vienen así... y se van igual... Sabes de lo que hablo, no?
jueves, 17 de septiembre de 2009

A mi bola

Como un escarabajo pelotero, cada cual va engordando poquito a poco su bola de excremento. También como las abejas, que vuelan de flor en flor para llenar su colmena de sabrosa miel, nosotros vamos exprimiendo momentos dulces para llenar nuestro tarro pegajoso. Al final de la vida, si fundimos lo uno con lo otro nos sale una gran bola de caca dulce que resume nuestro paso por este singular planeta llamado Tierra, separado del cielo y sus angelitos por miles de millones de kilómetros.

Posiblemente, pasamos demasiado tiempo pensando ¿Qué pasará cuando me muera? ¿Qué será de mi cuerpo? ¿Qué será de mi alma? Y yo además me pregunto ¿Qué será de esa gran bola de caca dulce que tanto trabajo nos costó engordar? ¿También se la comerán los gusanos, los más golosos y obesos? Qué pena. Serán tantas cosas las que encierre esa maldita bola de mierda edulcorada...

Yo ya siento cómo la mía cada vez pesa más... y más... y más... y temo que reviente antes de que me muera. ¿Qué haré entonces sin bola?

PD: si se me revienta... alguien me vende la suya?
miércoles, 9 de septiembre de 2009

Es lo que tiene, que tengo de to...

La vuelta al estudio trae consigo muchas cosas... viejas costumbres, viejas rayadas, dolor de espalda, reaparición de antiguas hipocondrías, ansiedad, gula, readicción a una droga llamada cafeína, etc, etc. Al principio lo de siempre, que si qué raro escribir, si casi no me acuerdo de cómo se coge el boli... Poco a poco, sin embargo, la mano se va soltando y, antes de darte cuenta, ya te estás sacando mocos mientras lees. Porque esto es así, señores, es así. Cuando uno estudia se saca los mocos y la frecuencia de pipí/popó aumenta y se depila las cejas y se revienta granos que ni siquiera existen... y el que me diga lo contrario miente.

Ay, Sevilla, cuánto me inspiras... sólo aquí puedo escribir maravillas como esta :)

Fin del 2º minirecreo. En el 3º y último de la mañana volveré a ver si alguien dejó comentarios. Pido participación xD
lunes, 29 de junio de 2009

Menos tu vientre

Hay canciones que si te las cantaran al oído te derretirías como un helado en agosto con la calor.

jueves, 8 de enero de 2009

La buena cara.

Cuando me vengo a Sevilla en coche con mi hermano siempre traemos la banda sonora propia de su nave, música curiosa muy distinta de aquella con la que te bombardean esas emisoras de radio en las que intercalan las típicas canciones vacías y pastelosas con media hora de publicidad.
Pepe Begines con su cocina marítima, Mártires del Compás con sus sevillanas del moco, Tahures Zurdos, Medina Azahara, Led Zeppelin, Transfer... Últimamente en nuestros viajes casi siempre se repite una canción de éste último grupo que quiero que escuchéis porque merece la pena, porque me gusta y porque es el motivo de esta entrada. Que no se os olvide parar primero mi super-radio :P
Por que para el 2009, aunque sea difícil, aun quede Esperanza.


miércoles, 31 de diciembre de 2008

Recuerdos de un año feliz

Se acaba el 2008... no sé a vosotros, a mí me ha dejado un buen sabor de boca...

En enero tuve la suerte de celebrar en mi casa con una compañía maravillosa el cumpleaños de mi querida amiga Inma :)



En febrero... celebramos en mi piso oootro cumpleaños!! Y vaya tarde que pasamos!! Ese día descubrimos que nuestra nueva clase Macarena estaba llena de grandes talentos vocales y que, sin saberlo, nos habíamos juntado un grupo de personas que compartíamos un gran amor por la música (y derivados... véase a Charada, la protagonista de aquel cumple, asomando por el seiscientos reclamando un lugar en el grupo!)


En marzo tuve el gran honor de cantar en la Catedral de Sevilla con el Coro de la Universidad, nada más y nada menos que la Novena Sinfonía de Beethoven (el Himno a la Alegría) acompañados por el Coro de la Universidad de Leipzig, a donde está previsto que vayamos nosotros en noviembre de este año que entra!!






Abril siempre es el mes que más me gusta porque es mi cumpleaños, el de Jorge, el de mi madre, la Romería... pero es que además este año tuvo lugar un acontecimiento especial, sin duda, el mejor del año 2008 para mi familia: el nacimiento de mi primera sobrina, Rosario.


En el mes de mayo, aparte de celebrar el cumple de Buda y de la pianista del grupo (ya que la cosa va de cumples), no recuerdo ningún otro acontecimiento especial (tardes de tests, de música en casa de Buda y de Lor...). Lo que sí recuerdo es que con la llegada de la primavera empecé a sentirme cada vez más a gusto en mi pisito y que al fin le cogí el gustillo a eso de vivir a mi bola y hasta cambié la configuración del salón para estudiar mejor!! He aquí una foto que lo demuestra!

En junio, dejando a un lado que suspendí la cirugía y que el cumple de la Señorita Tulp se retrasó y no recibió su regalo hasta hace poco y que al fin se acabó el fatídico año de cuarto de carrera que tan bien nos lo pintaban y tan regular me lo hizo pasar... lo mejor de todo es QUE NACIÓ ESTE BLOG!! Quién me iba a decir que aun hoy seguiría escribiendo? Con lo abandonada qe soy! jejeje. Pongo esta foto con la antigua Clarividencias (aunque aquí ya había adquirido su nueva personalidad), promotora de mi interés por la creación de un espacio como este.

Y llegó julio y Charada y yo nos reencontramos aterrorizadas en el hall de un departamento de cirugía frío y cargado de tensión esperando la revisión de un examen que no creíamos tan suspenso como nos habían hecho creer... y aprobamos!! Y disfruté contenta en Fregenal de días de sol, baños, campo, cervecitas, sangría (con ositos y todo) y playitas de Huelva!

En agosto me desplacé en tren hasta la sierra cordobesa (dejándome el móvil en mi casa) para visitar un pequeño pueblecito llamado Palenciana, donde la familia de Inma nos acogió a Auxi y a mí con todo el amor del mundo y donde me lo pasé de muerte el día de la Fiesta del Agua.

Y en septiembre tocó visitar a Auxi en La Puebla de Cazalla, Sevilla, donde bailamos y bebimos rebujito hasta el amanecer en las casetas de la feria.

En octubre empezamos quinto! Increíble pero cierto. Ya a finales, fuimos al Teatro Lope de Vega a ver El Burlador de Sevilla, protagonizada por Fran Perea... pero el tuenti no me deja bajar una foto y no la puedo poner! maldición!

En noviembre piso con mis padres tierras gaditanas para visitar a mi hermano en Barbate y me quedo flipada con sus playas y sus zonas de pinos y campos del Parque Natural Las Breñas, tan cercano a la costa.

Y llegamos a diciembre, el último mes del año... la verdad es que no me quejo, eh! Represento junto con Buda y con el Coro una ópera! Theodora de Haendel; apruebo mis primeros exámenes, me despido de mi clase con una cena y una fiesta discotequera que deseo con todas mis fuerzas que podamos repetir en el año que entra y celebro la Navidad en casita rodeada de gente que quiero :D






¡¡OS DESEO A TODOS UN PRÓSPERÍSIMO 2009 LLENO DE COSAS BUENAS!!
RECIBID UN FUERTE ABRAZO DE VUESTRA AMIGA ALMENDRA PUCK
:)
miércoles, 24 de diciembre de 2008
¿No os saben en estas fechas todas las felicitaciones un poco amargas? Porque mientras las celebramos en nuestras casas tan felices y contentos... el mundo sigue igual, no? No quiero fastidiar la alegría a nadie, eh! Sólo ayudar a estimular un poco nuestros cerebros con unas palabras bastante acertadas.

Merece la pena el video que os dejo a continuación (y además repasas inglés ;D )





Feliz Navidad, hermanos :)
martes, 2 de diciembre de 2008

Hasta el último pelo

He estado pensando seriamente a cerca de mis entradas. ¿Por qué casi todas están basadas en imaginaciones mías? Está claro, la razón es que fuera de las paredes de mi cuarto solitario tengo menos vida que una rata de alcantarilla. Bueno, también está la facultad. De casa a la facultad y de la facultad a casa... Qué horror. Luego está la rutina de los lunes y jueves, de casa al coro, del coro a casa. Y ya está. Algunos días práctico "puebling" y luego vuelta a empezar. Dicen que la vida de estudiante es la mejor y yo respondo: pues será la tuya. La vida del estudiante de medicina es casi un suplicio constante. No voy a decir que todo sean penas, a ver si os vais a pensar que estoy más amargada que un choco, que también tengo mis momentos de felicidad y disculpad por esta entrada, pero es que la dermatología es la asignatura más fea que me he podido echar a la cara y no sólo necesito huir de los apuntes sino que además necesito despotricar de ellos y de mi facultad y de mi carrera y de todo.
Al menos la semana pasada recibí una gran noticia, pues a la Señorita Tulp y a mí nos han concedido una beca para pasar un mes en Santander (de prácticas, claro, no creáis que vamos de balde). Así que allí estaremos en agosto dispuestas a hacer todas las historias clínicas que haga falta, pero eso sí, también a conocer aquella región tan bonita con sus chicarrones del norte incluidos, jeje.
A pesar de todo, he de decir que creo firmemente que la Medicina es un arte y, como arte, el mejor que existe. Pero por Dios, por Alá, por Harry Potter o por quien sea, que se acabe la carrera ya que yo lo que quiero es actividad!!!!!! Que no es que quiera abandonar esta vida de irresponsabilidad que nos caracteriza por ser pobres y dependientes de nuestros padres y por poder echar la culpa de nuestros errores a nuestra inmadurez e ignorancia de la vida, pero es que YO YA NO PUEDO ESTUDIAR MÁS! Si hay algo que tengo claro es que yo no nací para estar sentada en una silla cuatro o cinco o seis horas seguidas (mañana y tarde) mirando un papel, porque me muero, me mustio, me marchito! Mi cuerpo quiere marcha, movimiento, el ajetreo de la séptima planta, hasta el de urgencias!
Maldigo la dermatología en todas sus facetas. Prefiero hacer un tacto r*c**l (no quiero herir la sensibilidad de la comunidad no médica). Es la única rama que no es un arte. He dicho.

PD: con esta vida que llevo, así luego me pasa que me bebo una cerveza y se me va, se me va de las manos! xDD
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