Antes usaba esta hora... ahora qué. Clon. Cisterna.
martes, 6 de marzo de 2012
Esta es la hora.
Antes usaba esta hora... ahora qué. Clon. Cisterna.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Capítulo x
Otra mano ahora, una gigante que no es mía ni tuya ni de nadie, con una goma Milan con un agujero en el centro hecho con un boli bic azul que casi la raja, sale del techo y empieza a borrar, borra las cortinas del telón que caían a los lados, borra el escenario con sus escaleras, borra al público y la lámpara gigante que colgaba del techo, dejándome sola en mi cuarto, como ahora, como todos los putos días normales y corrientes y molientes, de entresemana, laborables, y empiezo otro capítulo de la vida real. A lo largo del día se me va pasando la mala leche, me voy animando, recupero la voz y hago vida social. A veces, sin embargo, me gustaría que la mano gigante saliera de nuevo y borrara todavía un poco más del decorado, que borrara edificios, que borrara coches, semáforos, la tele con sus políticos y la basura que ponen todos los días; a veces me gustaría que nos borrara las ropas, que nos dejara desnudos en medio de un campo donde todos estuviésemos como nos trajeron al mundo pegando gruñidos como los que yo empiezo a emitir cuando ya salgo de casa por las mañanas. Y que borrara también, por favor, ya si no es mucho pedir, que borrara tanta puta falsedad, tanto protocolo, tanta represión y tanta mierda, para que pudiésemos hablar tranquilamente sin pensar si está bien o está mal o qué pensará la madre que me parió de la cosa más tonta del mundo.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Reflexión
miércoles, 25 de mayo de 2011
En realidad no tan feliz de la vida
He de reconocer que últimamente no tengo muchas ganas de escribir en esto del blog. Y no será porque no tenga cosas que contar, pero no sé... estoy un poco apática. He estado reflexionando sobre mi última entrada y he llegado a la conclusión de que definitivamente, me pasé con lo de "feliz de la vida", que os hizo creer que yo había vuelto a la ciudad tocando el bongo y las castañuelas. Lo cierto es que, aunque me reafirmo plenamente en lo de lo acertado de mi elección y todo lo que ha venido detrás, estoy pasando unos días difíciles. Demasiadas cosas nuevas. Demasiado cambio para digerir sin que me produzca una diarrea intestinal y mental. Y a veces se me cruzan los cables y sólo pienso en volver con mi mamaíta que me hace comidas ricas y me miente diciéndome que soy la más guapa del mundo mientras yo, feliz, me recreo en su mentira. Con la de veces que allí me quejo y me dan ganas de largarme... y ahora lo último que me apetece es esta soledad vacía y no poder llorarle a nadie (por teléfono no tiene el mismo efecto).

Lo extraño es que, a pesar de mis cero ganas de estar sola, no me apetece salir, ni ir recomponiendo los pedacitos de mi vida sevillana como se merece, agravándose esto con el horrible calor que hace en la calle. Total, que me encierro en casa, pongo mi aire y no llamo a naide y a la única que no doy un no por respuesta cuando me ofrece pasar un rato fuera de mi piso, es a la madre de Buda porque ya me he dado cuenta de que, como a la mía, no se le puede negar nada y en su gazpacho y su tortilla y en su zumo de naranja he encontrado consuelo y me he sentido contenta de que me acojan con tanto cariño en estos días rarunos y siempre, así que, como recompensa, la semana que viene pienso traerme mi guitarra y renovar el repertorio, que el próximo día que me inviten ya no puedo escaparme sin cantar algo. Ni que decir tiene que tampoco le diré que no a Buda cuando me invite a su piscina, que qué mejor terapia que ahogar en ella mis penas!
Joder, qué bien me ha venido desahogarme, se me olvidaba lo terapéutico del blog.
Un abrazo.
jueves, 28 de abril de 2011
¿Trabajal?
Esta tarde venía camino de Sevilla en un coche que está a mi nombre. Por el manos libres, mantengo conversaciones sobre suegras. Llevo tres días mirando pisos por internet pensando que un día de estos me largo del de mis padres y me voy a un piso con una terraza donde pueda tener un perro y plantar soledades de esas que dejan un rastro en el aire... Y ahora, ahora que me siento después de mucho tiempo a escribir en este mismo rincón donde nació mi bloguito cuando toda esta aventura que acabo de relatar ni siquiera la intuía, me he parado a pensar que mañana he quedado para ir a ver un centro de salud en el que seguramente me acabe convirtiendo en eso que sale de mi boca cada vez que alguien me pregunta bueno qué, al final qué, y yo contesto Medicina de Familia y me quedo tan fresca y sigo charlando como si nada... y ahora, sí, ahora mismito, me estoy dando cuenta de que esto es real, que no es una historia que contar y punto, que en unos días estoy allí, dando el callo, yo, yo!, que el único dinero que he ganado en mi vida han sido unos cuantos treintas euros por tocar la guitarra en alguna boda a la una de la tarde... yo, madrugando para ir a, como decía el gitano del chiste que le gustaban las cosas acabadas en -ar, ¿trabajal? No es por sonar petarda, pero es que de estudiante, todo el mundo lo sabe, se vive muy bien... y con un mir o unas oposiciones se pasa muy mal, pero cuando eso pasa y tienes encima unos meses para respirar: vivimos mejor que queremos. Y tengo miedo. Mucho. No me puedo creer que esto se acabe. Tengo ganas de empezar, sí... pero tengo miedo... Mucho. No me puedo creer que esto se acabe. ¿Lo he dicho ya? Sí. Pues eso.
Y es que mi vida ha dado un giro brutal en un año... pero el gran cambio aun está por llegar :S
martes, 13 de julio de 2010
Esencia pueblerina
Si ser cateto es amar el campo, querer la tierra, criar guarros, ordeñar vacas, ver el amanecer, bañarte en la alberca, sembrar hortaliza y ver cómo crece, regar mientras se pone el sol, soltar a los perros y dejarlos que correr libremente, llevar una cesta y llenarla de huevos, de albarillos, de brevas, saludar a un burro, reconocer a los pájaros por su canto... pues mira, con todo lo que he puesto, si eso es ser cateta, muy a mi pesar soy mucho menos de lo que pensaba y ya quisieran muchos saber lo que sabe uno de estos.
Lugareño, palurdo, dice de cateto la RAE. Luego de palurdo dice: dicho por lo común de la gente de campo y de las aldeas: tosca, grosera. En las ciudades es que no habrá gente grosera...
En fin, remataré con una canción del koala, que es el que me ha inspirado, se la dedico a los que nunca comprenderán estas letras porque se creen que el que las canta es el colmo de la vulgaridad. Tampoco los culpo, hay que haber vivido cercano a esto para comprender lo maravillosamente bien escritas que están sus canciones. Por eso, lo más triste no es el que vive en la ciudad y no se entera, sino el de pueblo que reniega de ello.
domingo, 9 de mayo de 2010
Internet
jueves, 29 de abril de 2010
No sé si me explico
Y si alguien entiende de trabas... esa soy yo. Obstáculos, limitaciones y formas de complicarse la vida. Sí, soy experta. Algunas son de verdad, otras me las invento. Luego siempre me arrepiento, pues no es fácil saltar vallas cual atleta. El problema de las trabas, que ya son de por sí un problema, es cuando una no va sola. Imagina que el atleta lleva a otro de la mano y que, a la vez, tuvieran que dar el salto. Si uno no salta, se caga, se jiña, le entra el apretón terrible al ver la valla tan cerca, el otro no puede tampoco y claro, mientras todos los adelantan, ellos nunca llegarán a la meta. Si los dos son unos penas, al fin y al cabo da igual, se quedarán sentados delante de la estacada comiéndose un bocadillo viendo pasar a los demás por delante de sus caras, viendo pasar la vida mientras no hacen nada. Pero en el hipotético caso de que eso no fuera así, es decir, que uno fuera un pena y el otro no, si no alguien corajudo, valeroso, atrevido y luchador, la carrera sería terrible. El primero se quedaría sufriendo mirando la valla que no es capaz de saltar a pesar de saber que está perjudicando a su compañero, lo cual lo entristecería aun más. Y el segundo, frustrado, cabreado hasta lo más profundo de sus entrañas, daría lo que fuera porque le hubiera tocado otro a su lado, aunque a su vez sienta pena del pena...
En fin, no sigo con la metáfora tonta porque me hundo en mi propia caca y es triste. Yo es que la cago mucho, sabes? y la gente ya me dice que da igual, que no se enfadan, ¡se acostumbran! Y yo lo siento en el alma, soy así, me acojono, me amilano, me amedrento, empequeñezco cuando empiezo a darle vueltas a las cosas... las cosas... Hay tantas... y yo sólo pienso en dos...
sábado, 27 de marzo de 2010
Bien o mal
*Jorl, acaba de darme un bajón porque iba a insertar un video (motivo de esta entrada) y resulta que los videos de mi amiga Julieta tienen la "inserción desactivada por solicitud". Dejo el enlace aquí y quien quiera que vaya a verlo.
miércoles, 24 de marzo de 2010
No me déis por muerta
No obstante, a mí a veces se me sigue pasando la idea por la cabeza... ¿a quién no, supongo? Hombre, no ya lo de coger un avión y plantarte en la conchinchina, pero sí dar un giro a tu vida. Sin embargo, por ahora creo que me quedaré como estoy, pues parece que los cambios los tengo a la vuelta de la esquina y me van a venir como sopla el viento en Tarifa, pegándome en to la cara.
Así pues, si desaparezco, no me déis por muerta... estaré de parranda!
martes, 23 de febrero de 2010
Datos
La cuestión, a ver si puede ser que vaya al grano, es que quiero hablar de una yo que aun no era la yo que soy ahora. Y esto viene a cuento porque, muchas veces, mientras hablo con algunas de las personas que ahora están en mi vida, pero que antes no estaban, de pronto se ponen de manifiesto lagunas y diferencias que tal vez no alcancemos a comprender precisamente porque nos faltan datos, datos de la otra persona, de aquellos momentos que no conocimos pero que fueron determinantes en la vida del otro o, simplemente, que llenaron gran parte de su tiempo, haciéndole feliz, triste, contribuyendo a convertirla en quien es ahora.
[Disculpad lo enrevesado, no consigo expresarme. Quién fuera Juan Ramón, que con cuatro palabras hubiera tenido...]
Por eso, tal vez, nos desconectemos cuando salen ciertos temas. Temas que nunca estuvieron entre las cosas que llamaron mi atención y que, probablemente, sigan sin estarlo y de los que, por tanto, no puedo hablar ni seguir su conversación. Temas, por otro lado, sobre los que me encantaría conversar largo y tendido con quien estuviera dispuesto a hacerlo.
Tremenda.
Imposible encontrarla en acústico. Ñu...
(Por orden de preferencia)
PD: sé que no las escucharéis, pero me gusta que estén aquí. Además, las escucho yo.
PD2: como veréis, lo de la copla vino después.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Y si...
Tal vez algunos se preocuparan y, pasado el tiempo, dejasen un comentario exigiendo nuevas historias disparatadas o, al menos, una explicación del por qué de mi ausencia (aclarar que esos comentarios nunca verían la luz al quedar pendientes de moderación por ser posteriores a cuatro días desde la publicación de la entrada en cuestión). Incluso sería posible la adhesión de algún seguidor tardío, quién sabe. Ya que me voy emocionando, lo mismo una editorial famosa descubre mis relatos y decide publicarlos bajo la firma de Almendra Puck y, aunque póstuma y con nombre falso, alcanzo la fama. En ese caso, quiero que todo el dinero que me corresponda lo administre mi madre, ella sabrá darle buen uso (para encontrarla preguntar, por ejemplo, a la Srta. Tulp, ella les pondrá en contacto).
Podría darle mi contraseña a alguien para que hiciera pública mi muerte en mi propio blog, pero claves y contraseñas son secretos que no puedo revelar, salvo la del sevici, que todo el mundo se la sabe. Y voy a ir terminando porque ya me estoy flipando mucho y al final voy a acabar despidiéndome para siempre de todos vosotros no vaya a ser que esta noche la palme mientras duermo. En fin, por si acaso, sepáis que me encanta saber que estáis ahí, al otro lado de la pantalla, dejéis huella o no.
Ah, y otra cosa, en mi entierro quiero que pongan música (la parte emocionante del Réquiem de Verdi concretamente, Buda sabe cuál es) y que cuenten un chiste lo menos malo posible y, si puede ser, apto para todos los públicos. Mi madre dice que no tiene gracia porque por mucho que yo me empeñe tengo que pensar que habrá gente ese día que esté triste y no tenga ganas de guasa, pero yo lo siento, es mi voluntad.
Bueno, y dicho esto os voy a decir hasta mañana, que deciros adiós me da miedo. Lo dicho, hasta mañana!
*Recomendación: dale caña al volumen para escuchar el siguiente video.
martes, 17 de noviembre de 2009
Flashes
Vienen así... y se van igual... Sabes de lo que hablo, no?
jueves, 17 de septiembre de 2009
A mi bola
Yo ya siento cómo la mía cada vez pesa más... y más... y más... y temo que reviente antes de que me muera. ¿Qué haré entonces sin bola?
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Es lo que tiene, que tengo de to...
lunes, 29 de junio de 2009
Menos tu vientre
jueves, 8 de enero de 2009
La buena cara.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Recuerdos de un año feliz
En enero tuve la suerte de celebrar en mi casa con una compañía maravillosa el cumpleaños de mi querida amiga Inma :)


Y en septiembre tocó visitar a Auxi en La Puebla de Cazalla, Sevilla, donde bailamos y bebimos rebujito hasta el amanecer en las casetas de la feria.
En octubre empezamos quinto! Increíble pero cierto. Ya a finales, fuimos al Teatro Lope de Vega a ver El Burlador de Sevilla, protagonizada por Fran Perea... pero el tuenti no me deja bajar una foto y no la puedo poner! maldición!
En noviembre piso con mis padres tierras gaditanas para visitar a mi hermano en Barbate y me quedo flipada con sus playas y sus zonas de pinos y campos del Parque Natural Las Breñas, tan cercano a la costa.
Y llegamos a diciembre, el último mes del año... la verdad es que no me quejo, eh! Represento junto con Buda y con el Coro una ópera! Theodora de Haendel; apruebo mis primeros exámenes, me despido de mi clase con una cena y una fiesta discotequera que deseo con todas mis fuerzas que podamos repetir en el año que entra y celebro la Navidad en casita rodeada de gente que quiero :D







