Ojeando una carpeta de hace mil años en la que guardo todavía lecturas de cuando iba a la escuela, he encontrado una que siempre me ha conmovido. He buscado sin éxito su procedencia en Internet, así que tendremos que leerla sin saber quién la escribió. Os dejo con la historia de Carlos...
Carlos es un niño de diez años. Ha visto como muchos proveedores de su padre traen facturas y su padre les da dinero.
A él se le ocurre pasar la suya y a la hora de la comida, la madre se encuentra con esta factura sobre su plato:
"Mamá debe a su hijo Carlos":
-Por varios recados: diez pesetas.
-Por ir con ella de compras: quince pesetas.
-Por sus buenos modales: veinte pesetas.
-Por haber sido bueno: cinto pesetas.
Total: Cincuenta pesetas.
Firmado: Carlos."
Por la noche, Carlos encontró las cincuenta pesetas sobre su plato y una factura de su madre que decía:
"Carlos debe a su mamá:
-Por más de cien noches sin dormir junto a él: nada.
-Por diez años de atenciones, inquietudes, alimentos, sufrimientos de todo género... nada.
-Por diez años felices pasados en su casa: nada.
-Por vestirle, educarle... Nada.
Total: Nada.
Cuando Carlos vio la factura, se puso rojo, quedó un momento confuso y echó los brazos al cuello de su madre, diciendo: "Toma el dinero. Una madre no debe nunca nada a su hijo".
