viernes, 19 de septiembre de 2008

HISTORIA BASADA EN ALGUNAS REALIDADES. FINAL

Fin al fin!!

Al fin acabó la Historia basada en algunas realidades!!!!!! Al fin puedo escribir sobre otra cosa!!!! Diosss, qué ganas tenía. Iba a escribir un popurrí de finales, pero no sé... no tengo mucho humor... Tenía pensado uno en el que la Choni de pronto empezara a bailar la conga y todo el mundo se le fuera uniendo y al final se hiciera una cola superlarga de gente entonanto "La Conga... de Jalisco... ahí viene... caminando!" y todos se hicieran amigos y no hiciera falta arrojar los cascabeles al fuego ni nada. Otro en el que Clarividencias se rebelase contra todos y mediante el control de sus mentes los obligase a hacer la oveja mientras ella se hacía de los cascabeles y de todos los Poderes para después controlar el mundo desde el asteroide del Principito. Luego estaba el final en el que El Gran Buda Dorado se vuelve loco de remate y saca una pistola y empieza a pegar tiros a diestro y siniestro, sin acordarse siquiera de la historia de los poderes (se me olvidó hablar de su trastorno bipolar?). Por no hablar del final en que Charada se enfurrusca sin venir a cuento porque no podía entender que no existiera el Poder de Volar para poder darle uso a su capa y se pone a gritar histérica invocando a los espíritus de las brujas que crearon los cascabeles embrujados mientras todos la miraban desconcertados. Y el mejor final que tenía pensado era uno que acababa como en El Perfume, en el que la multitud se entrega al placer en una orgía popular y al final la Bruja se pone la pulsera y se convierte en un ser tan maravilloso que entre todos se la comen y no dejan de ella ni carne ni hueso (pero no quiero que me denuncie Patrik Suskind (o como se escriba)).

Por último, también existe un final en el que Almendra no acaba encerrada escribiendo historias en un blog... estooooo... ah no, perdón! eso era en otro cuento!!!

FINAL DE FINALES.


Nota: espero q la historia os haya gustado o, al menos, os haya entretenido en algún que otro momento. La verdad es que yo he disfrutado escribiéndola. Pero no desconectéis del cuarto!! Prometo una nueva historia para el nuevo curso!!!! :))))


Atte., recibid un cálido abrazo de Almendra Puck.
miércoles, 17 de septiembre de 2008

HISTORIA BASADA EN ALGUNAS REALIDADES. FINAL

Final Fatal.

Ocurre que no siempre en esta vida las cosas terminan como nos gustaría que lo hiciesen. ¿Qué pasaría si el capítulo anterior fuera una estafa, un timo de la Historia, una invención del que tiene en su mano transimitir la información? Al día de Hoy no le pasaría nada. Otra mentira más. El mundo seguiría igual, con sus pobres, sus ricos, su hambre, injusticias e inmerso en su apatía global y su absurdo estrés (causa real del recalentamiento del planeta). Sin embargo, aun así, la historia de aquella noche sí que sería otra. Los acontecimientos vividos por los que estaban allí seguirían siendo distintos y, con ello, el resto de sus vidas y el final de este cuento. ¿Nunca habéis deseado viajar a cierto momento y lugar del pasado para conocer al fin la verdad sobre algo que lleva la marca de la falacia escrita entre sus líneas? ¿Poder estar allí, verlo con tus propios ojos y deshacerte así de todos los tapujos que otros han ido poniendo para tergiversar la Historia? Tranquilos, sé que sí lo habéis hecho... pero lamento deciros que por ahora eso no va a poder ser, pues los viajes en el tiempo aun son poco más que argumento para películas de ficción y lo único que puedo daros es otra versión de los hechos. ¿La real? Eso sólo lo sabe el Señor Tiempo, que es el único que lo ve Todo. Nosotros tendremos que conformarnos con creer en la que más nos convenza.

Mientras mi mente se recrea entre los pliegues oscuros de circunvoluciones y eminencias vírgenes de mi cerebro descubriendo en ellos archivos desconocidos u olvidados de profundas e inconscientes reflexiones (y demás paridas), ya puedes ir dibujando en la tuya una imagen congelada de Charada con el puño en alto y cascabeles en mano, listos para ser arrojados, como la dejamos antes de la bi(o tri)furcación de la historia en sus distintos posibles finales. De pronto... plop! se descongela la escena.

Justo en el momento en que Charada iba a lanzar la pulsera al fuego, Cantiortegales, el temible cuervo de la Choni, apareció volando sobre su cabeza y con un astuto movimiento de pico le quitó los cascabeles. Charada no podía creer lo que estaba pasando ¿qué había sido del final feliz? Las caras de todos los presentes reflejaban el terror, el miedo de unos niños que habían acudido a la plaza creyendo que aquello era una fiesta y que de pronto se dan cuenta de que están en peligro.
Lo peor vino cuando Cantiortegales dejó caer los cascabeles sobre su muy querida ama. Todos creían que la Bruja volvería a convertirse en una Bestia Bestial y esta vez aun más feroz. Pero eso no ocurrió. En lugar de eso, la Choni se colocó tranquilamente la pulsera, con una sonrisa satánica entre los labios, mientras todos la miraban espectantes. En el mismo instante en que cerró el broche sobre su muñeca, un brillo espectacular los rodeó a ella y a su cuervo, tanto que los que estaban a su alrededor tuvieron que entrecerrar los ojos, cegados por el resplandor. De su boca salían las carcajadas más escalofriantes que uno pueda imaginar. "HAHAHAHAHAHHAHAAAA, al fin sois míos!!! HAHAHAHAHA", gritaba la Choni sin parar. "Con el Poder de la Muerte que me fue concedido el mismo día en que nací... yo, Asunción Ramírez, os mato a Todos los que estéis aquí!!!!!"

En menos de un segundo, la plaza del pueblo se llenó de cadáveres que yacían en el suelo alrededor de una hoguera que, poco a poco, los iría engullendo a todos. Buda, Pierre, Charada, Clarividencias, Pacopepe, Pacoasecas, el Tamborilero, los perros, la gente... sin embargo, alguien tuvo que escapar pues si no, ¿cómo nos llegó esta versión? Estudios recientes de la Universidad de Sevilla apuntan a que fue Almendra la que logró sobrevivir al maleficio, pues recordó aquello de "Corre Forest, corre!" y corrió muy muy lejos y sin mirar atrás. Después de eso, quedó traumatizada para siempre y se encerró en su casa hasta el último de sus días, escribiendo en un blog extraños cuentos paranormales.

Después de la gran matanza, la Bruja Choni desapareció, sin que, por ahora, nadie haya vuelto a saber de ella nunca más.
FIN DEL FINAL FATAL.
viernes, 12 de septiembre de 2008

HISTORIA BASADA EN ALGUNAS REALIDADES. FINAL

Final feliz.

Llegados a este punto podrían ocurrir muchas cosas. En un cuento de los de toda la vida, Charada tiraría los cascabeles al fuego, éstos absorberían los poderes al instante para dispersarse en el mismo segundo por rincones oscuros del universo, mientras la Bruja, presa de un ataque de locura, se lanza a la hoguera a intentar recuperarlos y muere abrasada para que todos podamos respirar en paz. Ya para rematar, Charada se va con Pierre a las maravillosas tierras galesas que la familia de éste aun cuida con esfuerzo y delicado gusto parisino, donde son felices para siempre y tienen muchos hijos que se parecen a ambos y crecen sanos y lejos de todo mal.
Por su parte, Clarividencias conoce a un apuesto médico de mucho prestigio con el que se va a vivir antes de lo que imagina, comenzando ella también los estudios de medicina aunque abandonándolos años más tarde para entregarse al aprendizaje por cuenta propia de la medicina tradicional y homeopática y especializarse finalmente en Sexología Pura, con lo que se forra en su consulta y monta una Escuela de Sexólogos reconocida a nivel internacional. Ni que decir tiene que también es feliz junto a su pareja y, por supuesto, que tienen montones de criaturas que viven alegres y risueñas la infancia más tierna del mundo.
En este final de colorín colorado, Manuela resucitará para vivir al lado del Gran Buda (que dejará de ser Dorado) en su Torre de Cristal, a través de cuyos cristales vuelve a entrar la luz y que está ahora más iluminada que nunca y llena de vida a rebosar.
Pacopepe corre a casa en cuanto sale del colegio y pasa todas las tardes jugando con Pacoasecas, que al fin es feliz disfrutando de cada momento y esperando que algún día le llegue el descanso final. Ahora, todos los niños del pueblo juegan con sus perros en un gran descampado que hay junto a la casa de Pacopepe, donde estaba la tenebrosa casa de la Bruja Choni, pues fue mandada demoler después de aquella noche triunfal. A veces crecen pinchos y cardos borriqueros que parecen llevar el sello de las fechorías de la Choni, pero los niños y sus perros los pisotean y a veces hasta les meten fuego y se ríen recordando cómo ardía la Bruja en la noche de la Hoguera.
Para terminar, como no todo puede ser perfecto ni en la ficción, Almendra sufre un fuerte trauma después de aquella noche y se encierra en su casa para siempre. En su cuarto solitario pasa las horas y las horas metida en Internet, donde se crea un blog y escribe historias absurdas sin pies ni cabeza que tal vez algún día lleguen a entretener a alguien.

El resto del pueblo donde habitaban todos nuestros personajes, vivió feliz y contento por siempre jamás (menos el Tamborilero que murió al día siguiente de la noche victoriosa de un ataque al corazón, pero también feliz y contento por haber cumplido su cometido en este mundo).

FIN DEL FINAL I.
martes, 9 de septiembre de 2008

HISTORIA BASADA EN ALGUNAS REALIDADES XI

Capítulo XI.

Atraídos por la deliciosa melodía recién salida de la flauta y por el melancólico resonar del tambor, todos salieron a ver qué pasaba. La Choni se arrastraba maldiciendo y en su intento de evitar que todos siguieran aquella música, ella misma lo estaba haciendo.
En la calle, decenas de niños movían las manos y los pies al son de la música del Tamborilero, que tocaba con fuerza y decisión, como si nunca hubiera dejado de hacerlo. En las manos llevaban castañuelas que batían al mismo ritmo del tambor y todos iban sonrientes, como si la batalla ya estuviera ganada.
Las vibraciones se transmitían por el suelo y por el aire.
...POM pom-pom-pom POM pom-pom-pom POM pom-pom-pom.
En el campanario de la plaza, alguien se había subido a marcar el compás con el repique de campanas.

...DAN danrán-dan-dan DAN danrán-dan-dan DAN danrán-dan-dan...
Todo el mundo salía a asomarse. Las luces se iban encendiendo. Las puertas, las ventanas, los balcones, mostraban las familias al completo. Los abuelos sonreían al ver a sus nietos danzar, recordando unos tiempos en los que eran ellos los que bailaban así. Y, de este modo, todo el pueblo se conglomeró en la plaza, donde una enorme hoguera parecía querer tostar las estrellas.
El Buda Dorado y Pierre, llevaban a la Bruja sujetándola cada uno por un brazo mientras ésta forcejeaba y soltaba por la boca todo tipo de improperios. Tras el golpe fatal su poder se había debilitado y ahora era poco más que una vieja enfermiza.
Como supondréis, Clarividencias convenció al anciano para que saliera de nuevo a la calle con el tambor colgado. No creáis que le costó mucho, la verdad es que el pobre hombre estaba deseando. También él sabía la verdad sobre la maldición y también fue víctima de la crueldad de la Bruja, quien lo tuvo amenazado durante años para que no volviera a tocar en la noche de la Hoguera. El Tamborilero sabía que de nada servía tocar si no tenían ni los cascabeles ni a las personas que habían absorbido los Poderes de la Choni y por eso callaba y obedecía las terribles palabras de ésta. Pero en su casa, a sus ciento un años, con una hipertrofia ventricular concéntrica que lo traía por la C/ La Amargura y con unas arrugas en la cara que parecía una uva pasa, sus manos artrósicas aun tenían la esperanza de volver a tocar el tambor y su pobre corazón fatigado trabajaba sin descanso para no llevarse el secreto a la tumba.
¿Que por qué hacían falta los cascabeles? ¿Que por qué las personas que tenían los Poderes? Muy sencillo. Para meter de nuevo los Poderes en los cascabeles y así poder vivir en paz sin temor a que ningún desaprensivo hiciera daño a nadie para adquirir su Poder, tendrían que tirar los cascabeles a la Gran Hoguera. Todo esto, claro, mientras los niños, almas decentes e incorruptibles que alimentan la pureza de las llamas, danzaban alrededor de la misma al son de gaita y tamboril y con las personas implicadas (osease, las que tienen los Superpoderes) presentes en la misma plaza. Al entrar los cascabeles en contacto con el fuego, instantáneamente absorberían los Siete Poderes y, acto seguido, desaparecerían para siempre ocultándose por separado en los rincones más recónditos del universo.

La situación en la plaza del pueblo era la siguiente: en el centro, una candela gigante recalentaba con viveza el ambiente en más de diez metros a la redonda. Alrededor, las caras de más de cincuenta niños resplandecían rojas por el calor y por el reflejo de las llamas mientras bailaban sin parar aquella extraña danza. Cerrando el corro, el Tamborilero tocando brioso y, en sus flancos, el Gran Buda Dorado, Pierre, Clarividencias, Charada, Almendra, Pacopepe, Pacoasecas y, cómo no, la malvada Bruja Choni luchando por su vida y su ambición. Detrás de todos estos, el pueblo entero y todos los perros liberados. Parecía que de un momento a otro, la puerta de la Iglesia se abriría y saldría el paso de la Virgen y todo el mundo gritaría a coro "¡Viva la Reina del Cielo!". Pero, en lugar de eso, de pronto, entre la multitud, una niña rubia de ojos azules como dos zafiros luminosos rompió el clímax de cuento encantado en el que todos se estaban recreando. Sus mejillas se encendieron de rosa chicle y, sin pensarlo dos veces, exclamó "AUUUUUUU"; a lo que un precioso perro gris, un pastor no sé qué, se sumó "AUUUUUUU". Aquel grito fue el empujoncito que le faltaba a esta historia para llegar a su fin.
...POM pom-pom-pom POM pom-pom-pom POM pom-pom-pom... POM.
El silencio se hizo, los niños se paralizaron y Charada alzó el puño con la pulsera de cascabeles entre los dedos...

...CONTINUARÁ...
sábado, 6 de septiembre de 2008

HISTORIA BASADA EN ALGUNAS REALIDADES X

Capítulo X.

Todos los momentos de su vida desfilaron por su mente como un relampagazo, incluso lo de aquella vez en que quiso ser chica folk. Charada creyó que aquella cara repugnante sería lo último que vería. Sin embargo, lo que pasó a continuación fue tan extraño que la dejó totalmente fuera de lugar... hasta la Bestia Bestial puso cara de "¿Se puede saber qué ha pasado?".
Situémonos de nuevo segundos antes del momento en cuestión: Charada tirada sobre la maleza salvaje del corral de la Choni, quien la aplastaba con todo el peso de su cuerpo de Bestia y rodeaba con sus garras el cuello de cisne de la joven a punto de estrangularla. Entonces, justo cuando la cianosis en la cara de Charada empezaba a hacerle juego con la capa, un apuesto caballero en plena edad reproductiva se interpuso entre las dos. Apareció de pronto, así, sin más, como un enviado celestial instantáneo, como un ángel de la guarda. Su cuerpo, entre Charada y la Choni. La Bruja soltó a la joven, sorprendida por el intruso, y éste aprovechó para derribarla de una patada en el pecho. El chico se dio la vuelta y sintió cómo el corazón de Charada latía hasta la fibrilación bajo el suyo. Sus ojos se fueron a encontrar con la dulce mirada aún con miedo de una joven que llevaba toda su vida soñando con ese momento. "Soy Pierre... ". No le dio tiempo de terminar la frase; de pronto, la Bruja se lanzó a aplastarlos como si se estuviera tirando en plancha a la piscina en una tarde cualquiera. Pierre agarró a Charada con fuerza y de un revolcón llegaron a la otra punta del corral, cayendo la Choni de bruces contra el suelo.

Mientras tanto, viendo que Charada estaba en buenas manos, Almendra y el Buda Dorado fueron a liberar a Pacopepe y a los perros. El niño estaba medio inconsciente, pero se recuperó tras beber un poco de agua. Al instante, todos estaban en el corral, hasta el fantasma de Manuela merodeaba por allí. Pacopepe, que había recuperado su energía y sus armas de guerra, lanzaba ventosas, balitas perforantes y chorros de agua a diestro y siniestro. Los perros ladrando a pleno pulmón, algunos más valientes, incluso enfrentándose a la Bruja. Y en el medio de todos ellos, Pacoasecas, con un brillo en la mirada que aseguraba que estaba vivo, más vivo que nunca, inmortal.
La batalla que se libró aquella noche en el corral de la Choni era digna de mención en los libros de Historia y de Ciencias Sociales... no obstante, tendrá que conformarse con la dedicación de unas letras en éste mi humilde blog. Sin embargo, no todo fueron patadas, puños, hechizos y conjuros; entre tanto alboroto, una historia de amor había empezado a aflorar. Charada no podía creer que aquél joven gentil (e, insisto, fértil) con fachada de príncipe encantado, fuera el gusano galante que la llevó a lomos hasta la Torre de Cristal. Pero ¿cómo? ¿por qué?.

Lo cierto es que Pierre era algo parecido a un príncipe. Era el hijo de unos franceses con no sé qué título nobiliario, dueños de vastas tierras a las afueras de París. Cuando la Choni se tiró al pozo, el pequeño Pierre (digo pequeño porque era prácticamente un bebé, igual que Clarividencias, Charada y Almendra por aquellos días) se encontraba cerca del pueblo de la Bruja, en un viaje de negocios que habían emprendido sus padres. Por suerte o por desgracia, el Poder de la Metamorfosis vertió directamente sobre su alma.
Siendo tan sólo un niño, el pobre Pierre no controlaba el Poder que le había llegado por casualidad y, constantemente, se metamorfoseaba en todo tipo de ser viviente. Fue por esto por lo que la Choni lo detectó a él antes que a ninguno y quiso hacerse de su Poder lo antes posible. Cuando la familia de Pierre supo a qué estaban expuestos, éste tuvo que ocultarse para siempre bajo la forma de otros seres para evitar ser capturado por la Bruja. Cuando cumplió la mayoría de edad, se transformó en un pájaro y voló hasta un lugar cercano al pueblo donde empezó aquella trágica historia. Allí, junto a la Torre de Cristal, esperó el momento de la venganza bajo la forma de un simpático gusano.

Pero sigamos con la batalla. Justo cuando todo parecía estar perdido y la Choni casi había acabado con las fuerzas de todos nuestros amigos, El Gran Buda Dorado le asestó un golpe certero en la cabeza que la dejó KO. De pronto, el aspecto de Bestia Bestial desapareció y la Bruja volvió a la apariencia del engendro repugnante que había sido hasta un rato antes. Mientras la contemplaban tirada en el suelo, el viento les llevaba las notas de una música de tiempos inmemoriales.

...CONTINUARÁ...


viernes, 5 de septiembre de 2008

HISTORIA BASADA EN ALGUNAS REALIDADES IX

Capítulo IX.

En aquella noche oscura, Clarividencias vagaba casi sin rumbo siguiendo el rastro de la premonición más auténtica que había tenido en su vida. No sabía por qué, pero en ella aparecía un hombre que debía tener más de cien años. De su hombro colgaba una correa de cuero que resistía con fuerza el peso de un gran tambor. Aquel anciano de mirar afligido era El Tamborilero.
Clarividencias intentaba concentrarse y escuchar el vibrar del tambor, aunque fuera en el tiempo, aunque sólo fuera un eco lejano de años atrás, si se concentraba podría escucharlo y así llegaría hasta él. Pero no lo conseguía. En lugar de eso, unas voces se colaron en su cabeza, extraños susurros que parecía que venían de cientos, de miles de bocas diferentes y cuyos mensajes no podía descifrar. Empezaban a inundar su mente, no podía pensar con claridad, sentía cómo su Poder se debilitaba. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que casi había salido de aquel pueblo fantasmal. Más allá, olivos y encinas empezaban a dibujar figuras espectrales en la noche. En aquel momento miró a su derecha y allí, solitario y olvidado, descubrió las ruinas del antiguo cementerio.
De nuevo sin saber por qué y guiada esta vez por aquel murmullo general, se alejó aun más de la poca luz que despedían las últimas farolas de las calles y se adentró en la sagrada penumbra de un camposanto ruinoso, interrumpida sólo en ciertos tramos por alguna que otra vela a punto de expirar.
Sentada sobre los restos de una lápida milenaria, una mujer morena de ojos grises y piel transparente, contemplaba a Clarividencias contemplándola a su vez. De pronto los murmullos cesaron y hubo un gran silencio que le produjo escalofríos. Pero al instante la mujer de la melena negra empezó a hablar y no se calló hasta que no hubo contado su historia.

"Hace más de sesenta años mi difunto esposo encontró siete cascabeles plateados entre las cenizas de una hoguera. Era una hoguera que se prendía cada año en la plaza del pueblo en honor a las mujeres que murieron abrasadas en los tiempos medievales por ser consideradas brujas y hechiceras. Como siempre por esas fechas, el Tamborilero recorría las calles de la ciudad perseguido por niños de almas inocentes que bailaban una danza un tanto extraña que había ido transmitiéndose de generación en generación desde aquellos días en que la quema de brujas era algo habitual.
Con la música del Tamborilero y la danza de los niños al son de la flauta y el tambor (que culminaba, al caer la noche, alrededor de la hoguera) se decía que las almas resentidas de aquellas mujeres permanecerían lejos del pueblo y dejarían en paz a los descendientes de los descendientes de aquellos que un día las traicionaron. Pero aquel año, justo el día de la Fiesta de la Hoguera, una terrible tormenta descargó sobre nuestra villa y ni el Tamborilero ni los niños salieron a la calle y los leños dispuestos para la hoguera se quedaron mojándose en el medio de la plaza. Sin embargo, cuando al amanecer llegó la calma y la vida volvió a las calles, los leños se habían consumido y en su lugar sólo había cenizas... y entre ellas, los siete cascabeles plateados.
Mi esposo los cogió y con ellos me hizo una pulsera. Pronto nos dimos cuenta de que aquellos cascabeles tenían algo extraño, pero todo terminó cuando nació nuestra hija, Asunción. Entonces la extraña era ella. Asunción había absorbido al nacer todo el Poder de la pulsera, los Siete Poderes de unos cascabeles embrujados por los espíritus de unas hechiceras que, en su día no fueron malas pero que, tras sufrir la condena de la Inquisición, quisieron vengarse de su pueblo lanzando una maldición sobre él, de forma que, si el que poseía los cascabeles tenía un alma pura y noble, no pasaría nada, simplemente sería un poco especial. Pero si algún día el Poder de los cascabeles llegaba a algún desalmado, a un espíritu corrupto y malhechor, entonces el mal pesaría sobre aquel lugar".

Cuando Clarividencias salía del cementerio, de nuevo los susurros embotaban su cabeza, pero a medida que se alejaba, éstos se iban apagando. Al fin sabía lo que tenía que hacer, al fin sabía cómo meterían los Poderes en los cascabeles. El fantasma de la madre de Asunción se lo había confesado. Ella había hecho llegar la pulsera al Gran Buda Dorado por mediación de Manuela y ella había esperado hasta ese momento para contar toda la verdad.
Aquél era el día en que debería celebrarse la Fiesta de la Hogera. Desde el año de la tormenta, la candela se seguía prendiendo en medio de la plaza, pero la tradición de la música y la danza se había perdido. Pero allí estaba Clarividencias, al otro lado de una ventana desde la que se veía a un anciano encorvado a la luz de unas llamas mortecinas mirando con tristeza lo que parecía la silueta de un viejo tambor.

...CONTINUARÁ...
martes, 2 de septiembre de 2008

HISTORIA BASADA EN ALGUNAS REALIDADES VIII

Capítulo VIII.

Mientras Charada y el Buda Dorado estaban en la Torre de Cristal poniéndose al día, en la casa de la Bruja sucedieron algunas cosas interesantes.
La última vez que supimos de Clarividencias y Almendra, estaban contemplando las decenas de perros enjaulados que gimoteaban en la sala circular de la cueva, donde tenían a la Choni atada a la pata de una mesa.
Lo que ocurrió después fue tan rápido que casi no tuvieron tiempo de reaccionar. La Bruja empezó a despertar de su atufamiento y Clarividencias aprovechó para entrar en su mente e intentar formatear su cerebro... pero eso era imposible, pues ésta tenía más poder del que ella creía. Sin embargo, en esa excursión a la esencia de la Choni, Clarividencias al fin conoció la verdad sobre esta historia: el asesinato de Manuela, el posterior intento de suicidio en el pozo y sus consecuencias y el deseo imperioso de la Bruja por recuperar sus facultades perdidas. Justo cuando iba a salir de su mente para transmitirle a Almendra su terrible visión, Clarividencias entró en shock y tuvo una premonición que le pareció más vívida y real que nunca.
Cuando salió de su estado semicatatónico, Almendra la estaba zarandeando gritándole que la Choni se estaba despertando.
Clarividencias no tuvo tiempo de explicarle nada. Medio histérica y hablando muy rápido (nada fuera de sus características habituales), apuntó: "Hazte invisible y resiste. Resiste Almendra. Charada y Buda vienen hacia aquí, yo volveré pronto. Si podéis, tenéis que liberar a los perros y a Pacopepe. Lucha y resiste, Almendra y recuerda, Fuerza y Honor!!".
En cuestión de medio segundo Clarividencias desapareció escaleras arriba y dando un portazo en la puerta de la calle. Almendra estaba sola ante el peligro... pero ahora era invisible. La Choni al fin resucitó hecha una furia y, con una fuerza que parecía más propia de un monstruo gigantesco, se deshizo de las ataduras y lanzó la mesa en la que estaba atada contra las jaulas de los perros, que empezaron a ladrar llenos de rabia y de miedo al mismo tiempo. Los ojos se le salían de las órbitas, la boca desencajada, las venas del cuello hinchadas a reventar... La Choni era una Bestia Bestial.
"Sé que estás ahí, estúpida almendroide... acaso crees que puedes engañarme a mí, que nací con más poder del que tú jamás has podido imaginar??". La voz aguardientosa le llegó como el aliento mañanero más pestilente del mundo. Almendra comprendió que en aquel lugar nunca había existido un cepillo de dientes. La joven se fue escabuyendo sigilosamente hasta que logró salir por una puerta que daba a un corral trasero lleno de maleza salvaje. Allí, en una esquina, estaba el pozo por el que un día se tirara la Choni.
El ruido de las pisadas de Almendra sobre los yerbajos llegó a los repugnantes oídos de la Bruja como un chivatazo inoportuno. Justo en el momento en que la Choni salía al corral echa una fiera demoníaca y destruyendo todo lo que encontraba a su paso, Charada y Buda aterrizaban junto al pozo bajo un cielo sin luna lleno de estrellas chispeantes.
Lo que ocurrió después nadie podía imaginarlo. Cuando las tres amigas llegaron allí alarmadas por el grito de Pacopepe, no pensaban realmente que la sangre llegaría al río... pero la llegada de Buda y de Charada había enfurecido aun más a la Bruja Choni y eso hizo que se convirtiera en un ser inhumano.
Sus manos y pies se transformaron en garras y todo su cuerpo se ensanchó y se elevó varios metros sobre los tres amigos (Almendra ya visibilizada). Fue entonces cuando la Bestia Bestial se lanzó sobre la frágil Charada hecha un basilisco. Una garra le oprimía la garganta y con una sonrisa sádica, la Choni apretaba más y más sin intención de parar. Almendra y Buda desesperados, golpeaban inútilmente a la Bruja.

Mientras tanto, Clarividencias vagaba por aquel pueblo remoto en busca de... El Tamborilero.

...CONTINUARÁ...
lunes, 1 de septiembre de 2008

HISTORIA BASADA EN ALGUNAS REALIDADES [...]

Capítulo paréntesis.

[Hoy todo el mundo empieza a dudar de la veracidad de mi historia. La gente empieza a hacerse preguntas, comenta que quedan cuestiones sin resolver y la incertidumbre de si esta leyenda ocurrió así verdaderamente o no, empieza a alarmar a los lectores.
Pues bien, no se alarmen los que estén al otro lado. Este capítulo lo dedicaremos exclusivamente a la resolución de las dudas pendientes y a aclarar ciertos aspectos que, lo reconozco, han podido causar confusión.
Empezaré por Pacopepe. No, no me he olvidado de él. ¿Es Pacopepe el protagonista de nuestra historia? Lo cierto es que no. A pesar de lo que parecía al principio, esta no es "La historia de Pacopepe". Como bien me dijo una amiga lectora hace dos noches, Pacopepe no es más que el personaje gancho lanzado a la acción para comenzar la trama. Sí, lo sé, es cruel utilizar a un niño inocente como cebo para empezar a contar un cuento como este, y más cuando en el segundo capítulo acaba preso de una Bruja despiadada... pero bueno, alguien tenía que hacer el sacrificio. Otras cuestiones como ¿qué ha pasado con la gorra visera de Pacopepe? ¿superó por fin su miedo a las nubes al 100%? ¿qué ha pasado con sus armas de guerra? Bueno... lo cierto es que la visera no sé qué pasó con ella. Con respecto al pánico a las nubes... supongo que cuando acabe esta historia Pacopepe puede que sufra de traumas peores. Y lo de las armas..... ni idea, eso la Choni lo sabrá.
En cuanto a la cuestión de por qué la Bruja capturaba los perros de todos los niños del barrio, creo que eso se resolvió en el capítulo anterior, pero lo explicaré por si alguien no lo ha captado. Lo cierto es que la Bruja Choni no raptaba los perros simplemente para comérselos, como creían nuestras amigas, si no porque sabía que en uno de ellos residía uno de los poderes que tras su golpe había sido liberado. ¿Por qué entonces entonaba en aquella terrible canción eso de "...os he ido alimentando para hacer con vosotros un banquete exquisito..."? La respuesta es sencilla. Ya que tenía tanta carne de perro... pues haría un banquete ¡no la iba a tirar! Su plan consistía en meter a todos los perros en un caldero gigante con un delicioso caldo hirviendo y guisarlos a fuego lento durante todo un día. Dado que el perro que ella buscaba era inmortal, sería el único que sobreviviría en la olla y al caer la noche tendría, por un lado, el perro que buscaba y, por otro, una cena a lo grande de delicioso puchero canino.
Otra pregunta que puede surgir es ¿por qué la Choni puede lanzar hechizos con el dedo si el único Poder que posee es el de la Bestia que, como imaginarán, no es más que el Poder de la fuerza bruta? Lo cierto es que la Bruja, a lo largo de sus años de aislamento en su lamentable casa, había estudiado Magia y Brujería en una colección de libros censurados durante la dictadura y que ella había conseguido en la librería clandestina de una tal Rita, habiendo aprendido a hacer algunos trucos de poca monta.
Por otra parte sé que todos os preguntáis en qué consiste concretamente el Poder de Flipar, pero eso es algo que, como ya dije, sólo podréis saber conociendo en persona a la estrella que lo lleva dentro.
Interrogantes rápidos que resolveré, sin formular siquiera las preguntas, pueden ser...
- El viejo sabía que se comerían las alubias (lo que no se sabe es por qué sólo hicieron efecto sobre Almendra... se cree que eran un artículo en periodo de pruebas).
- El Poder de Flipar incluye el teletransporte.
- El pedo no sonó y, por cierto, no acabó con la vida del último lince ibérico en España (lo digo porque este capítulo alarmó a colectivos defensores de estos animales).
- Clarividencias, al igual que Charada, sabe la verdad de la historia, pues la ha leído en la mente de la Bruja... pero no adelantemos acontecimientos, eso aun no ha llegado.
En fin, responderé sólo una pregunta más. ¿Cómo sabía el Buda Dorado que Charada iba en su busca si su único Poder era el de la Fortuna? Manuela lo había avisado. Sí, sí, Manuela está muerta, pero su espíritu sigue vagando por las calles y caminos de aquel pueblo como un ánima sin descanso y así seguirá hasta que su muerte sea vengada y la malvada Bruja Choni desaparezca de la faz de la Tierra. Ese día, al fin Manuela podrá descansar en paz.

Y hasta aquí el capítulo de hoy, todas las demás incógnitas forman parte del suspense de la historia y serán resueltas en próximos episodios, por lo que no puedo desvelarlas at the moment.
Esperando haber tapado algunos agujeros, se despide por hoy atentamente, la que escribe al otro lado.]
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