viernes, 9 de octubre de 2009

Un lugar

Todo le pasa a Paqui - III

El cielo estaba azul, pero las nubes eran de un color entre naranja y rosa. Era una hora perfecta para la reflexión. En aquellos viejos escalones llenos de verdín que bajaban del Puente de las Bolas a las azuladas aguas atlánticas de las que emergía Lanzarote, Paqui meditaba sentada qué hacer con su vida. En cierto modo maldecía el momento en que se le ocurrió largarse de casa dejando atrás todo lo que había tenido hasta entonces... pero es que no podía más. Quería a su familia, a sus amigos, pero estaba harta. No así. No allí. No a ese precio.

Así que una noche cogió su mochila azul, echó un modelito de recambio, bragas, calcetines y una foto de grupo. El móvil lo dejó apagado en el cajón. Sólo se despidió de su ordenador y de su perro y en la mesa de la salita dejó una nota que decía: Esto no es vida. Y con las mimas salió por la puerta y dejó atrás la calle estrecha de farolas amarillas y sombras tenebrosas que la había visto aprender a montar en bici y a saltar a la comba, a hacer el pino y dar su primer beso...

De todas formas, no se arrepentía de estar donde estaba. Le parecía un lugar mágico al que la había llevado el destino y donde seguía esperando a que ocurriera algo que le dijera qué tenía que hacer, sabía que sucedería, lo intuía... qué extraño.


Continuará...
martes, 6 de octubre de 2009

Personajes

Todo le pasa a ... - II

Y como buscando sigue ella, mirando al fondo marino, mientras en la superficie su reflejo le devuelve la mirada y la atraviesa y la fulmina, descifrando códigos secretos, saltándose claves y números pin. Ay, tu Sombra y tu Reflejo...
Pero no creáis que esta historia va a seguir por estos derroteros profundos y misteriosos, eso sería complicado y el humor de ésta que aquí escribe no siempre lo permitiría. Este clima pseudomístico se acaba, por tanto, al mismo tiempo que todo empieza, con la llegada de Fran y de Isco, los dos mosquitos africanos que acompañarán a Paqui en su aventura particular. Si es que... Todo le pasa a Paqui.

Continuará...
jueves, 1 de octubre de 2009

I

Todo le pasa a ... - I

Con un repentino cambio de ánimo que atribuía al reciente corte de pelo que no le acababa de convencer, la protagonista de esta nueva historia permanece sentada en un escalón de alguna parte (que ya se verá), sin saber que yo estoy escribiendo esto para que además tú lo leas.

Engullida por un oscuro futuro... No creo que se trate de una mujer perdida. En su cabeza inventa una canción que se le queda coja ¿Dónde esa maldita palabra? Y mira, como buscando, al fondo marino... Dónde estará, dónde estarás, dónde estaré... Al final acaba cantando otra cosa.

Continuará...
viernes, 25 de septiembre de 2009

Como un perro apaleao

Mientras yo tengo mi blog más abandonao que qué, el Gordo de la Cruzcampo está triste porque le han quitado la barriga. Yo me he solidarizado con él y estoy echando algunos ratos apoyada en su tonel, a ver si poquito a poco, recupera su añorada panza o al menos se le olvida un rato. No es cosa de broma, os lo aseguro, es algo serio. Semejante reducción de estómago en tan poco tiempo... ¿Y es que acaso no os parece falsa su sonrisa en esa nueva imagen? La verdad es que a mí no, será por el fotochó. Si al menos me dejaran salir con él en algunos botellines... Yo es que no entiendo nada.

De todas formas no os preocupéis, que en menos que canta un gallo mi vida vuelve a la rutina del curso (el último, por cierto, por si alguien no se había enterado) y con ello mi inspiración y mi necesidad de refugiarme en la blogosfera, cual huevito, para huir de mis obligaciones. Entonces el pobre mío de la cruzcampo se verá solo, triste y abandonado, que por mucho que ahora nos vengan los franceses con lo de no alterar la realidad y patatín y patatán, a mi amigo el daño ya se lo han hecho, o le van a devolver su tripa de un día para otro?

Y como en esta entrada nada tiene mucho sentido, ahora pongo una canción que no tiene nada que ver, por el simple hecho de que me gusta y me apetece compartirla.


jueves, 17 de septiembre de 2009

A mi bola

Como un escarabajo pelotero, cada cual va engordando poquito a poco su bola de excremento. También como las abejas, que vuelan de flor en flor para llenar su colmena de sabrosa miel, nosotros vamos exprimiendo momentos dulces para llenar nuestro tarro pegajoso. Al final de la vida, si fundimos lo uno con lo otro nos sale una gran bola de caca dulce que resume nuestro paso por este singular planeta llamado Tierra, separado del cielo y sus angelitos por miles de millones de kilómetros.

Posiblemente, pasamos demasiado tiempo pensando ¿Qué pasará cuando me muera? ¿Qué será de mi cuerpo? ¿Qué será de mi alma? Y yo además me pregunto ¿Qué será de esa gran bola de caca dulce que tanto trabajo nos costó engordar? ¿También se la comerán los gusanos, los más golosos y obesos? Qué pena. Serán tantas cosas las que encierre esa maldita bola de mierda edulcorada...

Yo ya siento cómo la mía cada vez pesa más... y más... y más... y temo que reviente antes de que me muera. ¿Qué haré entonces sin bola?

PD: si se me revienta... alguien me vende la suya?
domingo, 13 de septiembre de 2009

Fumar

Nada calma tanto la ansiedad del estudiante como fumarse un buen lápiz Alpino. No importa el color, no importa el tamaño ni importa que tenga o no punta... curioso, eh. Lo único que importa mientras lees y relees palabras de la fotocopia de la fotocopia de una fotocopia del original sois tú y él, tu Alpino y tú. Puedes saborearlo lentamente, con calma, puedes recrearte en el inconfundible sabor de la madera y el grafito... nunca se acaba. Puedes incluso mordisquearlo. Y es mucho mejor que darle vueltas en la mano, al final siempre se cae! Eso desconcentra y, como dicen por ahí, eso no se vale. Fumárselo, sin embargo, relaja. Cada treinta minutos, los adictos al tabaco tienen que salir en busca de sus caladas de placer... con el Alpino no es necesario, está permitido hasta en las mejores bibliotecas, sólo que allí fumarán Faber Castell. Por un espacio sin humos. Nunca en una caja de Alpino verás las palabras "Fumar mata", "Fumar produce impotencia", "Fumar provoca cáncer"... nada de eso. En su lugar sale un precioso cervatillo en libertad.

No obstante, sabéis que mi concentración es frágil y soy altamente perturbable y susceptible de distraerme ante la más mínima corriente de aire externo y hasta de la desconcentración me desconcentro. Y a veces mis ojos se salen de los fotocopiados renglones llenos de letras que escribió alguien que sacaba buenas notas y que ya disfruta de título y sueldo, hermano de no sé quién, y me quedo mirando la tinta estancada en la barrita central de mi pilot rojo y me pregunto ¿A cuántos ciervos alpinos habrá que matar para llenar tanto pilot de "tinta"? *Y justo este es uno de esos momentos en que me falta el emoticono que siempre digo que alguien algún día tendrá que inventar porque es una carencia que tiene el messenger, los móviles y todos los medios de comunicación del momento, el de Capichi?!...... o existe y lo desconozco?

Y con tanto alpino llevo un rato acordándome de aquello de Mi moto alpina derrapante y no sabía dónde meterlo...
viernes, 11 de septiembre de 2009

Es muy difícil

Es muy difícil
ser
como quien es para mis padres
y mis tías,
como quien es para caminar
por las aceras
con piel de señorita
y de estudiante
que se marchita la tarde
recogiendo la vida
que le dan los textos
y las antologías,
con piel de virgen mansa
del silencio de tinta
que me exigen las aulas,
sabiendo que mi corazón
se ha quedado en la esquina
rezagado y perdido,
grillo irreverente y harto
que lame el violento dibujo
de este mundo
hasta desvanecerse y achicarse,
grito de tormenta
pálido y dormido.

Ana Istarú.
La estación de fiebre y otros amaneceres.

Yo simplemente añadiré: Francamente, es difícil.
miércoles, 9 de septiembre de 2009

Es lo que tiene, que tengo de to...

La vuelta al estudio trae consigo muchas cosas... viejas costumbres, viejas rayadas, dolor de espalda, reaparición de antiguas hipocondrías, ansiedad, gula, readicción a una droga llamada cafeína, etc, etc. Al principio lo de siempre, que si qué raro escribir, si casi no me acuerdo de cómo se coge el boli... Poco a poco, sin embargo, la mano se va soltando y, antes de darte cuenta, ya te estás sacando mocos mientras lees. Porque esto es así, señores, es así. Cuando uno estudia se saca los mocos y la frecuencia de pipí/popó aumenta y se depila las cejas y se revienta granos que ni siquiera existen... y el que me diga lo contrario miente.

Ay, Sevilla, cuánto me inspiras... sólo aquí puedo escribir maravillas como esta :)

Fin del 2º minirecreo. En el 3º y último de la mañana volveré a ver si alguien dejó comentarios. Pido participación xD
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