miércoles, 26 de mayo de 2010

Bubba no murió en Vietnam

Y Bubba te necesita, Forrest, aunque sea en italiano.



PD: he descubierto que en la versión mexicana Forrest no dice "Jenny y yo éramos como uña y carne", dice "como pan y mantequilla"!!!!!!!!!!!!!!!!! Me he quedao muertísima.
martes, 25 de mayo de 2010

El quién y el por qué

XVII

Amigo Coplero, puede que no me hayas comprendido. Toma asiento, ponte cómodo, y déjame que te cuente algunos detalles importantes de una manera más clara.


Dicho esto, el Romancero fue a la cocina y sirvió tres copas de coñac. Prendió un candil, puso música clásica en un viejo tocadiscos (aunque moderno para aquella época) y se encendió un puro. Acabado el ritual, a la luz tenue empezó a contar.

Yo era un loco solitario, como tú, Coplero. Tenía un buen trabajo, una buena vida, no me faltaba de nada. Sin embargo, había algo que me sobraba en cantidad. Preguntas. Un día, me encontré con un hombre que se ofreció a ayudarme. Casualmente era psiquiatra, aunque sus desequilibrios estaban años luz más allá que los míos, era un auténtico maníaco, pero realmente un buen médico.
- ¿Quieres saber algo, loco? Nos vigilan -me dijo cuando lo conocí-. Siempre lo han hecho y siempre lo harán.
-¿Quién? -le dije yo-.
-Depende -me respondió-.

Y esta es la historia que me contó Azufaifo, mi psiquiatra:


"Puedes creerme o no, loco, pero lo que te voy a contar es cierto. Desde niño sentí sus ojos siguiéndome a todas partes. Sabía que alguien me perseguía, que me vigilaban, cada movimiento, cada decisión, cada travesura. Mis padres, mis amigos, todos me lo negaban y me tachaban de loco, apoyándose además en mi personalidad obsesiva, cosa que no viene a cuento. Durante un tiempo, intenté apartar de mí ese sentimiento, pero pronto me di cuenta de que era imposible, pues esa extraña fuerza me perseguiría siempre. Así que decidí confiar. Confiar en mí, en lo que me decía el corazón. Y al fin me fue revelado. Era una noche de mayo y andaba yo perdido por la plaza Virgen de los Reyes, junto a la grandiosa Catedral sevillana. Entonces me habló. "Estoy aquí arriba", me dijo. Yo miré y la vi. Era ella, nuestra guía, el Coloso de la fe. Cada ciudad tiene una, me contó. Es como un símbolo, una figura legendaria situada siempre en un lugar relevante. Ella encierra las historias de todos los ciudadanos, sus pasiones, sus secretos, sus alegrías y sus miedos... no habrá tan siquiera uno que no haya pasado por su lado alguna vez y cuya historia ella no haya podido absorber. Pero sólo la confianza te llevará hasta ella."


El Giraldillo, Coplero, ella es la clave en nuestra ciudad. Su verdadero nombre es Triunfo o Coloso de la fe victoriosa. A cien metros del suelo, girando sobre sí misma, ¿quién puede ocultarle un secreto? Desde que allí la pusieran los critianos, contentos de echar a los moros, más que el cura que confesara allí dentro, ¿no será ella quien realmente conozca la verdad que hay detrás de cada mentira? Es posible que estés aquí porque confiaste en ella, amigo, le contaste tu historia, le abriste tu corazón y ella abrió para ti las puertas del tiempo. Confiaste en tu ciudad, querías verla en su esencia pura... y aquí estás. Azufaifo llevaba razón, también yo confié como ahora confío en aquella historia. Y tú no puedes dejar de hacerlo, Coplero. Y no confías en ti si quieres parecer más hombre. Pues tú ya eres un hombre. No tienes que cambiar tu forma de actuar, tienes que ser tú y echarle un par de huevos a la vida. Porque si así es... ella te ayudará.


Y ahora, amigo... ahora te diré quién soy yo, por qué mi cara te suena y por qué estoy aquí.


CONTINUARÁ

PD: yo también estoy aquí porque tú sigues estando ahí, no se te olvide.
domingo, 23 de mayo de 2010

Sociedad de consumo

Oscar Hahn


Caminamos de la mano por el supermercado
entre las filas de cereales y detergentes

Avanzamos de estante en estante
hasta llegar a los tarros de conserva

Examinamos el nuevo producto
anunciado por la televisión

Y de pronto nos miramos a los ojos
y nos sumimos el uno en el otro

y nos consumimos

Mal de amor.
lunes, 17 de mayo de 2010

A mi perro Birlly,

que era un perro que irradiaba felicidad. Nos lo dieron en Aracena porque se nos antojó cuando vimos el que acababan de darle a mi prima sus vecinos. Pero nada que ver con este, Bobby, que parecía un peluche adorable y suave que pondrías sobre tu cama... Birlly era más feo que Picio. En poco tiempo, su pelo oscuro se fue poblando de canas y antes de cumplir el año ya parecía un viejo. No mediría más de 30 cm, era nervio concentrado. El perro más pesao del mundo, pero también el más querible, probablemente el más bueno que hemos tenido. Nunca dio un problema, sólo daba calor el tio cansino. Cuando Maripi y yo íbamos a bañarnos al estanque (cuando ésa era nuestra mejor piscina que, dicho sea de paso, tampoco he vuelto a meterme en una mejor), nos perseguía incansable. Por cierto, nunca conseguí que MaryPaz dejara de llamarle Birllin, se empeñaba en añadirle la n igual que seguirá cantando Ana María se fue...
En sus persecuciones perrunas, nuestros reproches los tomaba a guasa, si le metías el pie bajo la panza para lanzarlo relativamente lejos (con -también relativo- cariño) le encantaba el revolcón y siempre volvía, obviamente para repetir, amenazando con pegarte alguna garrapata. Eso sí, nos encantaba cómo buscaba las piedras que le tirábamos (a lo lejos, no a él directamente, tampoco queríamos matarlo...), se ponía nerviosito y nos daba tregua el tiempo que duraba el rastreo. Me acuerdo que una vez, sería mu chico porque estaba en casa, rompí una maceta y le eché las culpas cuando mi madre vino a regañarme, jeje. Si os sirve de consuelo, no coló. Me acabo de acordar también de una tarde que nos encontramos a Eduvijis (más conocida como La Eduvihe -pronunciese la h a lo castúo-, e.p.d.), y en un gesto típico de vieja le dio tal achuchón que le aplastó toda la cabeza contra el hocico y yo lo cogí y me lo llevé corriendo en un arrebato de protección canina.
Aprovecho para manifestar que me revienta la gente que no para de manosear a los animales -más aun si no son suyos- porque digo yo, si hubiera un animal superior a nosotros y nos tuviera de mascota (siempre me imagino un gigante), a mí no me gustaría que me llevara en brazos a los sitios, ni que cuando vinieran todos sus amigos a casa se pusieran a darme el coñazo. Vale que de vez en cuando me rascara detrás de las orejas o me acariciara el lomo y me llevara de paseo, pero cada uno por su lado, eh, él su vida y yo la mía, amigos, compañeros... pero la misma palabra mascota ya no me gusta.
Le pusimos Birlly por un gorrión que tuvimos y criamos desde chiquitito... Los dos tuvieron un final triste. Brilly primero el gorrión, murió atrapado en el patio del vecino. Y a Birlly segundo el perro, se lo encontraron muerto cuando ya llevaba muchos años con nosotros y estaba horrorosamente feo, en el camino, puede que alguien lo envenenara. Pobre Birlly.
Tenía por ahí una foto pero no la encuentro. En fin, siempre me acordaré de ti... perdona por las perrerías, amigo.


martes, 11 de mayo de 2010

Próximamente en los mejores cines

Y así es como yo haría el reparto de la peli del Coplero...

En el papel protagonista, con sus grandes ojos verdes y rizos desenfadados, mirada inocente y arte puro sevillano, Paco León. Perdido, desorientado, busca el porqué de su viaje al pasado a la vez que se encuentra a sí mismo.


Traído al mundo por una madre coraje, La Lunaritoh, interpretada en esta ocasión por la singular María Jiménez (aquí joven, ahora un poco más estropeada...).



Enamorado de la Aurori, verdulera de mirada penetrante y grandes pechos redondos. Morena, guapa, pero maldita por un embrujo gitano... en la piel de... Marta Torné, que desplaza a la anterior candidata, Penélope Cruz.



Calíope, mujerzuela de la noche sevillana, que no pudiendo servirle en cuestiones de carne, le tenderá su mano, le ofrecerá su hombro y ayudará al Coplero tanto como le sea posible. No podría ser otra que Paz Vega, de graciosa picaresca y con experiencia en este tipo de papeles.

Y la colaboración especial de Tony Leblanc, como Er Cigarra, amigo inseparable de la vida pasada-futura del Coplero, y Chus Lampreave como La Porrúa, dueña de la frutería de la calle Feria donde trabaja la joven Aurori.
















Ah, se me olvidaba! Y en el papel del Romancero... ¡ostras, no! ¡Ése aun no lo puedo desvelar!!
lunes, 10 de mayo de 2010

La giganta

¿Le conohco?

Ante estas palabras, salidas de las bocas de uno y otro al mismo tiempo, Coplero y Romancero se quedaron, como quien dice, pillaos. Aprovechando el momento, Calíope, que no se callaba ni debajo del agua, aprovechó, sin escatimar en detalles y yéndose por las ramas tanto como le venía en gana, para narrar y hasta escenificar toda la historia de nuestro amigo, desde el principio hasta este mismo punto en que ahora nos encontramos todos. Conforme iba revelando experiencias, la mueca del Romancero iba tomando el aspecto de más y más y más pillado. Tanto, que llegó un momento en que todo su cuerpo, de repente, se arqueó y formó una verdadera interrogación humana (sin punto).

"Calma, calma, angelito -le dijo a la puta con una voz firme a la par que melosa y seductora-, ¿me estás diciendo que este señor ha venido desde un tiempo futuro?"

"Lo sierto, mire uhté, que ése no eh er punto mah importante de la hihtoria, no sé si eh que no me ehplicao..."

El Romancero, sin creer lo que escuchaban sus oídos e ignorando la interrupción, siguió investigando con la mirada perdida en algún punto de la pared... "Y dices que una vez aquí ha encontrado su yo verdadero y se ha enamorado por fin de una joven que no corresponde a su amor y sobre la cual pesa una terrible maldición gitana que le impedirá amar a cualquier hombre?

Calíope, admirada por tanto detalle como había logrado retener el erudito, que normalmente hacía caso omiso a sus explicaciones, por una vez se quedó callada y con la boca abierta, asintiendo solamente con la cabeza.

"Una historia interesante la suya, Coplero. Lo cierto es que desde que la escuché había querido volver a encontrarlo... Sí, lo admito, en parte ya la conocía, ¿recuerda la otra noche en el bar? Cuando reconfortado por el calor del vino se animó y contó todo eso de que viene de otros tiempos y que no es homosexual!" -el Coplero hizo memoria... ciertamente, entre todos los hombres que rompieron a reír, hubo uno, uno al fondo de la barra que bebía solitario su copita de coñac, que permaneció sereno y sin quitarle la mirada-. Quise volver a encontrarle, amigo mío, porque sé cómo ayudarle... Más bien sé quién es la responsable de lo que le está ocurriendo y que es ella, sólo ella, la que podrá reencauzar su misteriosa historia. Mas tendrá que elegir, la joven o su vida pasada... quiero decir futura... Sólo una de las dos cosas le podrá proporcionar".

Ahora los interrogantes eran Coplero y Calíope. ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Dónde? y ¡¿Por qué?!

"No es un genio de la lámpara al que le pidáis deseos, no, no, no, nada de eso. ¡Es el Triunfo de la Fe! Y sólo cuando ésta verdaderamente triunfe en vuestros corazones... ¡sólo entonces os concederá el favor! ¡Es la giganta de Sevilla, tan valiente y fuerte como hecha de bronce, como dijera don Miguel...!"


CONTINUARÁ
domingo, 9 de mayo de 2010

La neurona solitaria


Por lo que se ve últimamente las neuronas están revueltas, todas quieren manifestarse. Lo triste es que al parecer yo sólo tengo una... ¡qué poco trabajo le hubiera dado al Maestro! En fin, os dejo con ella y voy a seguir estudiando.

Internet

Yo sólo quiero que la pereza me abandone y tú eres en gran medida responsable. Eres una salida demasiado fácil, no es necesario que salga de casa ni que quede con nadie para echar el rato, pues tú estás aquí todo el tiempo, vulnerando constantemente mi fuerza de voluntad. Y no puedo combatir contigo, es mucho más fácil sentarme a teclear y hacer click con el ratón sin tener que pensar apenas, escuchar canciones, una detrás de otra, disfrutar de grandes descubrimientos de páginas interesantes, mucho más interesantes que unos apuntes de medicina legal que además he de memorizar. Comprobar si hay cambios en mi blog, en su blog, en mi facebook, en el suyo, en mi tuenti, en su tuenti, en mi correo... Y así no hay quien se concentre. Hasta prefiero acostarme y dormir toda la tarde con tal de huir de tu atracción fatal. Porque soy incapaz de sentarme a estudiar y permanecer concentrada más de 30 minutos sin levantarme con cualquier excusa y acabar metiéndome en ti sin tener nada que mirar (porque... ¿entro yo en ti o entras tú en mi?). Pero me da miedo hacer la trágica llamada que te elimine al menos del universo de mi salón.

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