lunes, 31 de agosto de 2009

El regreso

El extraño viaje al norte... parecía que aun estaba empezando y de repente terminó. Tal vez quisiérais conocer detalles, tal vez no. Lo cierto es que sólo por el hecho de no ponerme triste al recordar, no los daré. Os puedo contar algunas cosillas, no obstante...


Puedo hablaros de un mar que le había robado parte del azul al cielo y de un cielo que le había robado parte de la espuma al mar. Os puedo hablar sobre calles de escalones interminables y pendientes acusadas con barandas azules para ayudar a quien las transita. De unos helados gigantes que casi se deshacían más en la mano que en la boca, de una placita ambientada donde el amargo de la cerveza se mezclaba con el dulce de una piruleta, de una arena fresquita que a las cuatro de la tarde no te quemaba los pies, de tardes inolvidables de paseos irrepetibles... Puedo recordar la brisa salada que rozaba nuestras caras mientras desde el paseo mirábamos la playa, las olas, los barquitos... ay! Haré una pausa...

La niebla en que se sumergieran al empezar su viaje la Señorita Tulp y Almendra Puck (ya conscientes de sí mismas), no llegó a disolverse apenas en toda su estancia santanderina. ¿Dónde está nuestro sol?, se preguntaban, ¿El sol que ha de alumbrar nuestras mañanas? Pronto descubrieron que a falta de uno, tendrían dos y dentro del mismo piso! Increíble pero cierto, uno alumbraba de noche y el otro de día... cuándo el ocaso, pues? Lo vimos muy pocas veces...


Al fin salimos de la duda de que la ensaladilla rusa realmente no es rusa sino española y, hablando de comidas, aprendimos también que la paella sólo sale bien en Valencia y que todo lo demás podemos llamarlo paella si queremos pero en realidad es otra cosa... claro que no lo hemos comprobado... aun xD Yo por mi parte también descubrí las quesadas y los económicos productos de la marca Alteza. Mi riñón ha llegado a acostumbrarse a filtrar cantidades importantes de cerveza... debería aprovechar y mantener una constante de tolerancia o debo dejarlo definitivamente? Lo meditaré mientras hago como que estudio...



En la misma barca en que partimos, pero inmersas ahora en una bruma, no de incertidumbre, sino de tristeza, la Señorita Tulp y yo empezamos a sentir unas turbulencias que agitan sin piedad las aguas que nos arrastran... realmente no sabemos si están fuera o están dentro de nosotras, vienen de lo más profundo del mar o del fondo de nuestras almas? No lo sé... pero la vuelta se hace dura. Traemos tantas emociones en el equipaje, que si pesaran tendríamos que vender los ojos para pagarle a iberia. Y lo cierto es que en esta historia que se va de lo real a lo imaginario, las emociones pesan... por eso nuestra barca se hunde antes de llegar a casa... y tenemos que salir nadando, nos ayudamos la una a la otra, ya casi estamos, nos queda poco... tal vez en unos días logremos salir a flote...


Pues eso... escuchando esta canción, te digo adiós, Santander... e inevitablemente al final me pongo un poquitito triste...



PD: miremos el lado bueno, vuelve la actividad al cuarto! :)

16 que dejaron huella:

Señorita Tulp dijo...

qué pena tengo!!! Una batallita más que contar a nuestros nietos...

Señorita Tulp dijo...

joe, la cancion me esta dando mucha pena :(

Almendra Puck dijo...

ya, a mí me ha pasao lo mismo, pero la he descubierto y no he podido evitar plantarla aquí... si es q lo dice todo........

Isabella Gispert dijo...

No sé porqué pero no me ha avisado blogger de esta actualización.
En fin...
Muy chula la entrada, la verdad es que es muy sentimental y sobre todo nostálgica... pero bueno, ya te dije que volverás algún día.

PD: no te asombró la arena fría¿? cuando yo estuve fue lo que mas me impresionó de todo

Almendra Puck dijo...

Isabella, puede q vuelva o puede q no, pero siempre será diferente! Lo de la arena era raro, sí.

Drea dijo...

Precioso. Tengo muchas ganas de ir.

Duncan de Gross dijo...

Ays, cuantos recuerdos, volveré algún día!!. Miaauuu!!

Almendra Puck dijo...

Pues sí, Drea, te lo recomiendo, sólo espero que tengas suerte con el tiempo...

Duncan, volveremos aunque sea en sueños, jaja.

Nina dijo...

Bonito de verdad.
El norte de España es una de mis asignaturas pendientes.
Me alegro de tu vuelta al mundo blogueril.
Un beso.

Anita dijo...

Por lo que cuentas, un viaje para recordar no???

Con suerte iré en Octubre. Conozco Asturias (tengo family alli) pero no Cantabria.

(y desde luego un acierto el tema que has puesto, aunq apuesto q muy nostalgico para quien haya estado en Santander). Bienvenida a tu cuarto de nuevo!!! Muakk

Almendra Puck dijo...

Nina, nunca es tarde si la dicha es buena, así que ya sabes, prográmate un viajecito al norte!

Anita, pues sí, ya lo dice la canción, un recuerdo en mi vida que jamás borraré! xD Si te pasas por Cantabria dale recuerdos míos, por favor...

Anónimo dijo...

A veces te das cuenta que los barrios más oscuros son, sin embargo, los más claros. Entonces sabes que pasa algo... que no quieres marchar...

Almendra Puck dijo...

Anónimo, estoy contigo.

Me alegra tu visita :)

El médico paciente dijo...

Pues cuando tengas tiempo vente a hacer una visitita!

Almendra Puck dijo...

Cuando tenga tiempo... ufffff, mal año pa los viajecitos xD Pero gracias x la invitación, buscaré un hueco, jejeje

Charada dijo...

oh!!!!!una experiencia increíble...ves como mi destino está en el norte y no aquí????
ah, y tranqui que ya conseguiré yo que tu tolerancia a la cerveza vuelva a ser la de un guisante!!!!;-)

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