miércoles, 14 de abril de 2010

El balcón

XIV

No, el Coplero no ha vuelto a desaparecer ni yo tampoco. Es sólo que llevaba un tiempo meditando cómo contaros este capítulo de su vida. Os recuerdo que lo dejamos esfumándose en la calle con una golfa para demostrarse a sí mismo que era un hombre y no una niña peluda... pero el desenlace ya os lo habréis imaginado, ¿o acaso alguien apostó por él?

La muchacha, que era guapa y muy resuelta pero con cierta tristeza en la mirada, lo condujo hasta la plaza de Molviedro, zona antiguamente frecuentada por prostitutas y demás desamparados. Al parecer, desde que al tal Molviedro le encargaron la reconstrucción del antiguo Compás de la Laguna, allá por el siglo XVIII, este lugar dejó de ser un apestado nido de miseria para convertirse en algo mejor. Sin embargo, al distinguido ingeniero se le pasaron por alto algunas de las entradas secretas a la mancebía, por lo que unas pocas fulanas lograron permanecer en la zona, buena para este tipo de negocios por el fácil acceso de marineros y emigrantes.



Su apartamento estaba al fondo y, cosas de la vida, a través del balcón de la alcoba, directamente desde el lecho, el Coplero divisaba la cruz levantada en medio de la plaza. Intentando besar a la experta, luchando inútilmente contra sus trapos que era incapaz de quitar, miraba de reojo por los cristales y bajo la luz de la luna veía la cruz, aquella cruz solitaria que le traía a la memoria las palabras de su madre cuando le cantaba aquello de con los bracitos en cruz y le aconsejaba después que no se fuera nunca a la cama más que con la mujer que amara, que luego si no iría dejando huerfanitos por el mundo y madres solteras como ella (aunque en realidad creyera que su hijo sería un sodomita) y estaban los tiempos muy duros. Lo que no estaba duro, hablando mal y pronto, era lo que tenía que estar. Tanto pensar, tanto pensar... que ni se enteró cuando la muchacha dejó la cama y se salió al balcón a encenderse un pitillo.

No les hizo falta aclarar nada. Él se fue a su lado, empezó a hablar y ella lo escuchó como sólo los que viven la noche saben escuchar. Le contó sus miedos, su amor por la Aurori, el extraño suceso que lo había llevado a donde estaba, le habló de su madre la Lunaritoh, del Cigarra, de cómo siempre se habían metido con él por tener un aire amanerado habiéndole llevado incluso a dudar de su tendencia sexual. Le habló de la maldición gitana que pesaba sobre su amada, que para él no tenía ningún sentido, salvo por lo que le había soltado de su carencia de fe, que era, según la Carmen, la clave para deshacerlo, y eso a él le preocupaba, pues la veía ardiendo en el infierno cual oveja descarriada y la simple idea lo hacía enloquecer. Por otra parte, ella le contó a él que cuando su familia se exilió en la guerra ella se negó a dejar España para estar eternamente suspirando por su tierra por lo que, siendo aun una niña, se buscó la vida como pudo por las calles de una ciudad triste. Pasó tanta hambre que una vez casi se muere, pero un hombre la encontró y se la llevó a su casa, donde le llenó el estómago y le salvó la vida. Ella le pagó cantando y, viendo lo bien que lo hacía, éste, que era un sabio de las letras, la llamó Calíope, nombre de musa de la mitología griega que significa "la de la bella voz". Por como estaba la vida, el hombre no pudo hacerse cargo de la pobre joven, pero siempre que podía, ella le hacía una visita y lo deleitaba cantando y él, que ahora era un viejo, siempre le decía, Calíope, mi niña, eres un ángel.

Y así se les pasó la noche. Y ya clareaba la mañana cuando los dos se quedaron dormidos sobre la cama y Calíope dijo soñolienta Yo te ayudaré, Coplero, yo te ayudaré.



Continuará

7 que dejaron huella:

Charada dijo...

oh!!!al final no hubo consumación??y sabes por qué??PORQUE NO HABÍA AMOR!!!!!(momento anne igariburu, lo sé!!)
P.D: bonita foto...

BudaDorado dijo...

si, muy bonita...jajaja.
vaya con el coplero...es perfecto para guardar un secreto, eh?

Almendra Puck dijo...

jaja, joperrr, que se supone que el que canta esa letra es el coplero, no la otra, que es el que está sufriendo por amor! tenía que haber escogido otra

Almendra Puck dijo...

Vale, he cambiado la canción porque había cometido un error. Aquí tenía que sonar una voz femenina.

Charada dijo...

partiendo de la base que Falete es una voz "femenina" me parece fatal el cambio porque el otro tema iba más, pero este me lo sé...aceptamos barco...

mariajesusparadela dijo...

Da igual lo que pongas, Almendra, a mi siempre me encanta todo.

Señorita Tulp dijo...

ay el amor

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