miércoles, 23 de diciembre de 2009

Rarezas

Parece un instrumento mágico, digno de mención en un capítulo de la Historia de Sanación con que Buda nos deleita, tal vez porque se da un aire a aquella vieja rueca con que se pinchara la Bella Durmiente bajo el encanto de la malvada Maléfica. Sin embargo, la armónica de cristal pertenece al mundo real y no tiene nada que ver con el tipo de armónica convencional al cual debo mi segundo pseudonombre (esa historia os la cuento otro día).

Inspirado en la música que puede salir de copas llenas de agua al rozar el borde con los dedos húmedos, Benjamin Franklin inventó este curioso instrumento. Su uso llegó a prohibirse por considerar que su música producía graves efectos sobre el ánimo de quienes la escuchaban, tanto que uno podía llegar a la autodestrucción... Pero como casi todo tiene una explicación científica, más tarde se demostró que estos efectos no eran más que una intoxicación por plomo (o saturnismo, si nos ponemos frikis), procedente de los platos que conformaban la armónica.

Mozart, Beethoven o Strauss compusieron piezas para tan estrafalaria creación, que, aun así, no tuvo mucho éxito.

Os dejo con la "Dance of the Sugar Plum Fairy", de "El Cascanueces", de Tchaikovsky, a la glass armónica! A disfrutar.


6 que dejaron huella:

budadorado dijo...

guauuu q bonitaaa!!!!!y lo dl saturnismo es genial...t imaginas q deprimente seria ver q tus oyentes se suicidan?una acabaria cn el animo x los suelos!

Charada dijo...

pero se suicidarían extasiados de arte!!sabes que esta parte del cascanueces es la que teponen cuando empiezas a bailar con puntas??para que dé tiempo a que no te duelan los pies y eso...
P.D: solo tú puedes pasar de la hot dinner a hablar de clásica sin despeinarse!

Almendra Puck dijo...

Charada, te imagino con tu tutú.

Anónimo dijo...

pero lo mejor es que por mi cumple teresa me regaló un tutú que acabo de encontrar al ordenar el armario...ni que decir tengo que está está sobre mis caderas!!!
Charadita!

Almendra Puck dijo...

Sabemos que es tu ropa de andar por casa

Nina dijo...

No conocía el instrumento de marras, pero hacer música con las copas más o menos llenas sí que lo he hecho muchas veces.
La ropa del músico es de época;
muy acorde, pero el sonido no acaba de llenarme.
Un abrazo.

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