jueves, 14 de enero de 2010

Silent Prayer

Como un lienzo vacío, he aquí la obra de John Cage 4' 33''. Igual que la música nos hace sentir, pensar, soñar... con esta pieza en blanco, Cage nos invita a esto mismo pero a través del silencio.


Fue un atrevido. Criticado y calumniado por ello por parte de algunos. A mí me parece más que original y, más allá de la música, inteligente y filosófico. Por eso le dedico este hueco y os invito a reflexionar también sobre el silencio, el sonido, la música, escuchar, escucharse y, en fin, lo que queráis.

Fragmento de la partitura (tiene gracia):



Como anécdota, antes de que la disfrutéis, os contaré que en 1951 Cage se metió en una cámara anecoica (sin sonidos internos ni externos) y concluyó: "Escuché dos sonidos, uno grave y otro agudo. Cuando se los describí al ingeniero encargado, me informó de que el agudo era el funcionamiento de mi sistema nervioso, el grave era la circulación de mi sangre. Hasta que muera habrá sonidos. Y continuarán después de mi muerte. No hay que preocuparse por el futuro de la música".

Ahora sí, ahí os la dejo... a ver cuánto aguantáis, jaja




PD: me río yo ahora de la del oído absoluto.
PD2: después de haber escuchado a Charada interpretando su Destrucción total, ¿quién no agradece esto?

JAJAJA

4 que dejaron huella:

budadorado dijo...

"la musica es como una relacion amorosa, los silencios tambien se escriben"...algo asi lei hace tiempo y me hizo mucha gracia.
prefiero destruccion total sin duda

Charada dijo...

mira, bellota de cara, mi destrucción total sentó un precedente en la música actual...lo que pasa es que no está hecha la miel para la boca de la almendra!!!!! (comentario con indignación ante la crueldad de mi obra maestra!!!)

Señorita Tulp dijo...

q cara más dura

Almendra Puck dijo...

Jajajajaja, pues sí, tenía que tener cara el tio.

Charada, si sabes que destrucción total me encanta, de hecho me pasaría todo el día escuchándola, en directo, por supuesto.

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